Una Fiscalía que sirva a todos
A nadie le queda duda que la reforma constitucional de hace 4 años, que crea la FGR en sustitución de la PGR, se debe centrar, no sólo en quién será su titular, sino contar en principio con una Ley Orgánica que la regule, pero para que eso ocurra es menester ...

Ricardo Peralta Saucedo
México correcto, no corrupto
A nadie le queda duda que la reforma constitucional de hace 4 años, que crea la FGR en sustitución de la PGR, se debe centrar, no sólo en quién será su titular, sino contar en principio con una Ley Orgánica que la regule, pero para que eso ocurra es menester previamente y por principio de técnica legislativa reformar nuestra cada vez menos magra Constitución.
La reingeniería institucional de la Fiscalía General de la República, tiene cierta relación con la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción. Es necesario aclarar que, son dos fiscalías diferentes, la Fiscalía Anticorrupción que sí forma parte del SNA, y al no haberse designado titular hace ya casi un año, el procurador general lo sustituye en ese lugar al ser su jefe jerárquico.
Pero son dos cosas distintas, la pretensión de especializar la lucha anticorrupción desde la trinchera del Derecho Penal es función exclusiva del Fiscal Anticorrupción, sus funciones y atribuciones se deben fortalecer en la ley, para que su desempeño no esté expuesto a la expectativa y al discurso, sino a la operación y principalmente a los resultados. No debe haber margen para la curva de aprendizaje, el país exige rendición de cuentas, por ello, el perfil puede garantizarlo.
Tenemos más escándalos semanales de corrupción que Estado de derecho.
Son dos fiscales diferentes, pero hermanados en la transparencia de su designación que la demanda la sociedad civil entera.
La nueva FGR, se debe fundar como lo hizo la PGR hace 117 años, en una estructura organizacional y operativa que debe garantizar la gobernabilidad democrática y garante real de lucha contra la impunidad, madre de la corrupción nacional.
Bienvenidas las propuestas para construir una institución sólida, la seriedad y la urgencia se deben basar en la opinión de abogados expertos, ciudadanos, investigadores, criminólogos, policías y peritos, con el concierto de instituciones de educación superior como la UNAM, además de las experiencias internacionales de instituciones análogas, pero abrir demasiado la discusión ocurrente mermará la calidad de la legislación y el diseño administrativo y organizacional de la FGR.
Hace unos meses no había las condiciones políticas para que el Senado continuara con la designación del Fiscal Anticorrupción. Ahora la discusión se ha centrado en el nombramiento del fiscal general, más de 200 organizaciones de la sociedad civil entregaron al Senado un dictamen ciudadano para reformar entre otros el art. 102 constitucional, se expone un análisis serio, desde los antecedentes históricos del MPF, una síntesis de la reforma político electoral de 2014, en particular, sobre la creación de la FGR y la propuesta de redacción.
La manzana de la discordia ha sido el art. transitorio decimosexto que señala: Que el último procurador designado por el Presidente de la República Mexicana, se convertirá, en automático, en el primer fiscal general por 9 años… esto ha sido ocupado como distractor para todo tipo de suertes políticas, incluso hasta la parálisis de la Cámara de Diputados que no se pudo instalar días después, la discusión del #FiscalCarnal, tema que había sido aprobado en su momento por todas las fuerzas políticas.
Se ha politizado al máximo, pero, desde el mes de noviembre se envió una iniciativa del ejecutivo federal, que propone la eliminación del pase automático, a la fecha no ha prosperado, de esto casi nadie habla.
Darle auténtica autonomía a las fiscalías es lo más deseable, pero para ello también se requiere de presupuesto público, ante la cercanía de esa discusión en la Cámara de Diputados, es prudente impulsar que el recurso sea suficiente para enfrentar la consolidación institucional.
La implementación del Sistema Nacional Anticorrupción está en riesgo, se debe enviar el mensaje a la ciudadanía de preocupación por encima del interés político de partidos y grupos de presión, hay que robustecer la reforma constitucional antes de que los tiempos electorales eclipsen la euforia que hoy existe por la Fiscalía General de la República.
*Profesor de derecho penal en la Facultad de Derecho de la UNAM
Twitter: @ricar_peralta