Max Rose: El secreto de Eva

Con frecuencia comento en este espacio la poca oferta de películas para personas mayores en la cartelera cinematográfica. Un público compuesto por personas en su mayoría retiradas y muy activas, todavía con ganas de hacer cosas, ir al cine, teatro, museos; son ...

Con frecuencia comento en este espacio la poca oferta de películas para personas mayores en la cartelera cinematográfica. Un público compuesto por personas en su mayoría retiradas y muy activas, todavía con ganas de hacer cosas, ir al cine, teatro, museos; son productivas, pensantes y tienen escasas ocasiones para verse reflejados en la pantalla y que además se trate de comedias o dramas inteligentes, que inviten a la reflexión, la comprensión y hasta la compasión.

El popular actor Jerry Lewis falleció el pasado 20 de agosto a los 91 años. Con larguísima trayectoria, Lewis fue uno de los cómicos más queridos por el público estadunidense y se mantuvo en activo hasta el final. En 2013 filmó su última película como protagonista, Max Rose, estrenada en México con el añadido El secreto de Eva, dirigida y escrita por Daniel Noah. Además, es la primera incursión en Hollywood de la productora mexicana Fabrica de Cine dirigida por Gastón Pavlovich.

Cualquier actor ya anciano y con ese historial se merece una película que además sea como su homenaje y epitafio. Es el caso de esta cinta en la que Lewis se interpreta un poco a sí mismo en la persona de Max Rose, un exitoso pianista de blues y jazz, que trabajó en shows y presentaciones personales y grabó muchos discos. La película se inicia con la muerte de la que fue su esposa durante 65 años. Max queda desolado, pues formaron un matrimonio feliz hasta el último día de la vida de ella.

Lewis resulta muy convincente en un personaje que no demanda mucho esfuerzo de su parte, pues es una prolongación suya con los clásicos suéters de colores y cuadros chillones y sus calcetines blancos.

Cuando Max revisa los objetos de su esposa hace un descubrimiento que lo lleva a sospechar que Eva pudo haberle sido infiel muchos años atrás. A partir de ahí la película se arma con una serie de flash backs que nos permiten conocer cómo era su relación con Eva, interpretada por Claire Bloom, y el presente en el que vemos a Max lidiando con la ausencia de la mujer de su vida, a la que adoró y siempre fue fiel. Con la escasa información que tiene, una fecha y un nombre, Max está lleno de preguntas acerca de “la mentira” que pudo ser su matrimonio y se propone encontrar las respuestas.

Su pequeña familia se forma por su único hijo Christopher, Kevin Pollack, que carga con severos problemas familiares y con el cual tiene una poco justificada mala relación, y una nieta, Annie, la actriz Kerry Bishé, que lo quiere mucho, es incondicional suya y sacrifica hasta su vida en pareja por cuidar al abuelo.

Max Rose es un buen vehículo de despedida del cine y del mundo para Jerry Lewis, y su epitafio queda bellamente expresado cuando habla con Annie y le pide que busque a su esposo y recomponga su relación: “Lo único que importa en esta vida es el amor”.

Es recomendable.

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