El peligro de las jugadas perversas
De aquí al domingo todavía pueden pasar muchas cosas, pero el hecho es que García sí puede convertirse en el próximo gobernador de Veracruz, como me lo han advertido todos los encuestadores que he entrevistado.

Leo Zuckermann
Juegos de poder
Veracruz.- He escuchado esta versión de muchos lados. Como Miguel Ángel Yunes, candidato de la alianza PAN-PRD, iba muy arriba en las encuestas de la próxima elección estatal, el gobernador, Javier Duarte, decidió apoyar al candidato de Morena, Cuitláhuac García, para dividir el voto antipriista e incrementar las posibilidades de triunfo del abanderado del PRI, Héctor Yunes. Yo no sé si esto sea cierto pero suena muy verosímil porque la estrategia priista en todos los estados ha sido fragmentar lo más posible el voto opositor.
Vamos a suponer que la versión sea verdadera. Pues, al parecer, a Duarte se le pasó la mano porque, si bien logró bajar de las encuestas a Yunes Linares, el PRI no creció y toda la pérdida del candidato del PAN-PRD se fue hacia García de Morena, al punto que éste puede ganar la gubernatura veracruzana el próximo domingo. En la encuesta de Ulises Beltrán publicada ayer en Excélsior, los dos Yunes y García aparecen empatados con un 31% de las preferencias. Esto, como bien alerta la encuesta, no es un pronóstico. De aquí al domingo todavía pueden pasar muchas cosas pero el hecho es que García sí puede convertirse en el próximo gobernador de Veracruz, como me lo han advertido todos los encuestadores que he entrevistado.
Sería un campanazo para López Obrador. Su partido se quedaría con el estado que cuenta con el tercer padrón electoral más grande del país. Y recordemos que también es la primera fuerza en la Ciudad de México que es la segunda entidad federativa más poblada. A Morena sólo le faltaría ganar el año que entra el estado con el padrón número uno —el Estado de México— para llegar como favorito indiscutible para quedarse con la Presidencia de la República en 2018.
En los juegos del poder, el riesgo de las jugadas perversas es que pueden acabar generando consecuencias no deseadas. En este caso, la estrategia de Duarte habría funcionado para evitar la victoria de Yunes Linares en Veracruz, pero le daría un triunfo de campeonato a López Obrador rumbo a las elecciones presidenciales de 2018. Esto pondría muy nerviosos a muchos actores de la política nacional comenzando con el PRI de Peña Nieto. En Los Pinos sonarían las campanas de alerta. Javier Duarte, por su parte, quedaría otra vez muy mal con el Presidente. Recordemos que en la elección de 2012 le había prometido al entonces candidato presidencial priista una victoria contundente en Veracruz. No ocurrió: Josefina Vázquez Mota quedó en primer lugar en ese estado.
Los veracruzanos no pueden imaginarse qué pasaría con su estado si Cuitláhuac García gana la elección. Se trata de un profesor universitario, al parecer muy decente, pero que ni siquiera conoce todas las regiones de la complicada geografía veracruzana. Tiene muy poca experiencia política y nula en las faenas del gobierno. Nadie sabe cuál sería su equipo de trabajo. Eso sí, todas las decisiones importantes las consulta con el factótum de Morena: Andrés Manuel López Obrador.
Gane quien gane el domingo en Veracruz, sólo gobernará dos años ya que, a fin de empatar las elecciones de gobernador con la presidencial de cada sexenio, se legisló para que el próximo Ejecutivo del estado sólo durara un par de años. El problema es que en 2017 habrá elecciones de presidentes municipales en la entidad y en 2018 de otro gobernador más (éste sí de seis años) más la presidencial. La mini-gubernatura estará marcada, entonces, por puras elecciones. En este sentido, si la jugada perversa de Duarte al final produce un triunfo de García, el poder real de Veracruz lo ejercerá López Obrador quien va a tratar de consolidar su fuerza política en ese estado durante las elecciones de 2017 y 2018. Y supongo que en Los Pinos, así como en las oficinas nacionales del PRI, van a colgar la foto del gobernador Javier Duarte para jugar a los dardos.
Twitter: @leozuckermann