La hija de Moctezuma

Por Lucero Calderón Curiosidad es lo primero que viene a la mente de muchos cuando se enteran de que La India María, aquel personaje taquillero que interpretó durante varios años la actriz poblana María Elena Velasco, está de vuelta tras 15 años de ausencia gracias a ...

Por Lucero Calderón

Curiosidad es lo primero que viene a la mente de muchos cuando se enteran de que La India María, aquel personaje taquillero que interpretó durante varios años la actriz poblana María Elena Velasco, está de vuelta tras 15 años de ausencia gracias a la cinta La hija de Moctezuma.

Sin duda alguna hay gente que frunce el seño cuando se habla de un regreso cinematográfico de este personaje con el que muchos crecimos, y hay otros tantos que sueltan una carcajada al pensar que ese personaje de humor simple y actuar despreocupado revivió, luego de varios años de no saber de él. Les guste o no, ese ente que se caracteriza por vestir enaguas coloridas, huaraches y blusas brillosas forma parte de la historia fílmica mexicana y es parte innegable de la cultural popular.

Por cuestiones laborales —y en gran media por el enorme deseo de saciar mi curiosidad— fui al cine a ver La hija de Moctezuma. No puedo negar que no solté una que otra risa debido a ciertos absurdos, a los comentarios ácidos (al hacer referencia a la política y los políticos mexicanos), así como a las situaciones enredadas que se plantean en este filme dirigido por Iván Lipkies (hijo de María Elena Velasco), sin embargo hay que decir que la película cae en algunos lugares comunes y se hace predecible al saber que, como en todas sus películas, la suerte le sonreirá a La India María y el bien predominará sobre el mal.

Este proyecto, que califico de kitsch, respeta la esencia de lo que es La India María y apela a esa nostalgia del cine popular que se consumía a falta de otro tipo de propuestas o géneros cinematográficos durante las décadas de los 70, los 80 y parte de los 90.

La película tiene un buen trabajo de edición y resalta la manufactura con la que se hizo. Hay algunos efectos visuales que son extremadamente básicos y que provocan cierta carcajada cuando se ven en la pantalla, sin embargo, hay que recordar que eso es parte del concepto de La India María. Ya lo decía el señor Lipkies en el encuentro que tuvo con los medios de comunicación: “Mi película es palomera y no tengo problema en decirlo”.

Así que tomando en cuenta lo anterior, la gente sabe qué es lo que va a ir a ver al cine: una cinta palomera que apela a hacer reír. Aunque llega un momento en que la película se hace un poco larga, vale la pena ver este filme que deja ver el trabajo de la misma Velasco como de los actores Eduardo Manzano (un experto de la comedia y la espontaneidad), Rafael Inclán, Irma Dorantes y Raquel Garza.

Sólo me resta decir que si el espectador a veces va a ver películas espantosas hechas en Hollywood, por qué no podría darle la oportunidad a una película bien hecha, que apela a la nostalgia de ese cine popular y que fue hecha gracias al esfuerzo y sacrificio de muchas personas.

Dirige:

  • Iván Lipkies.

Actúan:

  • María Elena Velasco.
  • Rafael Inclán.
  • Eduardo Manzano.

Temas: