Jersey Boys: persiguiendo la música
Por Alonso Díaz de la VegaLa enorme cantidad de similitudes entre Jersey Boys 2014 y el cine de Martin Scorsese sugiere un homenaje planeado por parte del director Clint Eastwood, que mediante la historia de Frankie Valli & The Four Seasons nos invita a redescubrir ...
Por Alonso Díaz de la Vega
La enorme cantidad de similitudes entre Jersey Boys (2014) y el cine de Martin Scorsese sugiere un homenaje planeado por parte del director Clint Eastwood, que mediante la historia de Frankie Valli & The Four Seasons nos invita a redescubrir los personajes, el lenguaje, el catolicismo, la música, la identidad cultural de uno de los grandes cineastas estadunidenses. Aunque Eastwood tiene una fuerte afinidad con el cristianismo, evidenciada de manera más clara en Gran Torino (2008), una cinta sobre sacrificio y redención, el examen de Valli (John Lloyd Young) como un mártir hipócrita que engaña, se junta con criminales y cuya negligencia mata a su hija, Francine (Freya Tingley), alude a Scorsese. En vez de salvar a quienes lo necesitan, Frankie actúa por un código de amistad dictado por la búsqueda del perdón. Al igual que Malas calles (1972), de Martin Scorsese, Jersey Boys plantea esta unidad como una concepción del mundo destructiva, inquebrantable para un hombre de fe cuya espiritualidad es trágica y se parece más al capricho que a la entrega devota.
Tan grande es el homenaje a Scorsese, que incluso su gánster favorito, Joe Pesci, aparece recitando su clásica línea de Buenos muchachos (1990), “Funny how?!”.
Pero Eastwood jamás abandona su estilo para celebrar a su colega. La apaciguada cadencia visual no se acerca al violento y ágil estilo de Scorsese, lo cual suscita la idea de que el italoamericano hubiera dirigido la cinta mucho mejor. Las escenas musicales carecen de movimiento y abundan en imágenes ya vistas, como la toma de una cámara de televisión que graba a la banda en el programa de Ed Sullivan. Sólo la edición contribuye al ritmo, y la manera de insertar las canciones confirma que Eastwood no dirigió un musical, sino un melodrama con canciones. Incluso el novato Anton Corbijn hizo un trabajo superior en este aspecto en su cinta sobre Joy Division, Control (2008). Sin embargo, las carencias del director las compensan el elenco y la narración, que juntos nos otorgan una cinta mejorable que sería un error despreciar.
El romance de Eastwood con los años 50-60 es embriagante y tienta constantemente la nostalgia incluso de quienes no los vivieron, lo cual resulta en un retrato celebratorio que, a pesar de las muchas tropelías de la banda, sobre todo del patán Tommy DeVito (Vincent Piazza), no juzga; enaltece. En este sentido, Jersey Boys exagera el legado de la banda, pues Frankie Valli & The Four Seasons no se compara con sus gigantes coetáneos, ya sean The Beatles, The Rolling Stones o hasta The Beach Boys, pero logra regresarlos a la vida en una festividad agridulce donde los pecados jamás se niegan, pero se ahogan en la borrachera.
Dirige:
- Clint Eastwood.
Actúan:
- Vincent Piazza.
- Christopher Walken.
- Jeremy Luke.
@diazdelavega1
