Michoacán a oscuras

¿Quiénes son y dónde están los responsables del terror?, ¿a poco nadie sabe, nadie supo?, ¿a poco tampoco funcionan los servicios de inteligencia?

La ola de atentados del fin de semana en Michoacán, por mucho que haya sido disminuida en su gravedad por los gobiernos federal y estatal, significa simplemente una cosa: después de siete años de presencia de las Fuerzas Armadas el terrorismo se impone.

Terrorismo, cuando se hicieron estallar granadas en pleno 15 de septiembre en la Plaza Melchor Ocampo el pleno centro de Morelia… y terrorismo, cuando se han incendiado pipas de combustible y seis gasolineras y se revientan 18 estaciones y subestaciones de energía eléctrica con la única finalidad de sembrar el desconcierto y exhibir la inoperancia del gobierno.

Michoacán es un Estado fallido, dirían algunos. Otros podrían decir algo más.

Apenas se conocieron los estallidos, programados con cronométrica sucesión en un lapso de pocas horas —con todo y cambio de horario— muchos fueron quienes se deslindaron… mejor sería decir que se justificaron a la defensiva para condenarlo todo y de todas las formas, frente a un enemigo aparentemente invisible… y tanto como para no haberlo abatido después de intensos patrullajes con soldados y policías.

—¿Quiénes son y dónde están los responsables del terror?, ¿a poco nadie sabe, nadie supo?, ¿a poco tampoco funcionan los servicios de inteligencia?, ¿a poco hace falta desparecer poderes para recuperar la tranquilidad, como exige el PAN?

Hasta ahora todo ha fallado en Michoacán.

La violencia ha mostrado dos rostros. El primero, al atacar a las llamadas fuerzas de autodefensa y el segundo, el terrorismo simple y llano contra instalaciones de Pemex y la CFE —solamente estos últimos, le complicaron la vida a casi medio millón de personas en 18 municipios muy calientes, por la presencia de grupos delincuenciales—.

La vastedad de las acciones violentas nada más significa una cosa: Michoacán está fuera de control… aunque vuelva la luz, el estado seguirá a oscuras.

Penitenciaría: ¿Templarios? Resulta muy sospechoso que luego de la michoacana violencia, grupos de la sociedad civil exijan a gritos la salida  del Ejército y la Policía Federal. ¿Tales protestas estarán cilindreadas como parte de la estrategia de quienes pretenden vía libre para que nada ni nadie estorbe sus fechorías? Sólo hago preguntas

inocentes.

                @JoseCardenas1  

                josecardenas.com.mx

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