Frentes Políticos
I.La tercera vía. Fue la ciudadanía la que expulsó al PRI de Nuevo León. Y el responsable de perder la plaza se llama Rodrigo Medina. Uno, por las sospechas más que fundadas de enriquecimiento de su familia, durante su administración, en especial a su papá, quien ...
I.La tercera vía. Fue la ciudadanía la que expulsó al PRI de Nuevo León. Y el responsable de perder la plaza se llama Rodrigo Medina. Uno, por las sospechas más que fundadas de enriquecimiento de su familia, durante su administración, en especial a su papá, quien fungió, sin cargo, como el verdadero jefe del gabinete y, dos, porque no entendió que gobernador no pone gobernador y le hizo de cuadritos la vida a Ivonne Álvarez, a quien no sólo bloqueó, sino que descarriló. ¿Qué pretendía?, ¿Impunidad? No le salió. Ahora que se aguante. El Bronco anunció que investigará a todo el gobierno de Medina. Que actuará con la ley en la mano, advirtió. ¿Será?
II.La fractura. Carlos Navarrete tiene un panorama claro sobre lo que sucedió en las urnas. A la izquierda le fue mal debido a su división. Sumando los porcentajes conseguidos entre PRD, PT, Morena y Movimiento Ciudadano, alcanzan, es más, superan al PRI. Puros sueños. ¿De qué les sirve tener pequeños porcentajes si inclusive el PT se tambalea por su registro? Lo que aplica son las alianzas no las separaciones. El ejemplo más claro y caro lo constituye Guerrero, donde Luis Walton, exalcalde de Acapulco, de Movimiento Ciudadano, no declinó en favor de Beatriz Mojica y eso le dio el triunfo al priista Héctor Astudillo. Las necedades cuestan demasiado.
III.La debacle amarilla. El PRD sufrió un durísimo descalabro en el DF, donde el vencedor fue Andrés Manuel López Obrador. Con Morena le arrebató, al menos, cinco delegaciones y convirtió a su partido en importantísima fuerza política en la ALDF. En su primera elección. El PRI avanzó al ganar otras tres delegaciones y el PAN se llevó al menos dos. Se quedaron con seis de 14. Miguel Ángel Mancera tendrá el camino empedrado y reconocer que algo no va bien. Eso de darle la espalda a los capitalinos y privilegiar a los violentos no deja nada bueno, al menos en las urnas. Tampoco que la corrupción, como la cometida con la Línea 12 del Metro, haya quedado impune.
IV.Se hizo justicia. En Sonora se ordenó la pronta libertad de Gisela Peraza Villa, una joven que fue acusada de robo por el gobernador Guillermo Padrés, cuando ésta era su empleada doméstica. El caso se politizó a tal grado que, para evitar su libertad y declaraciones ante la opinión pública, le fue sembrada droga en su celda, justo cuando concluía la sentencia de cuatro años. El diputado federal del PRI, Manlio Fabio Beltrones, exigió a través de un tuit la excarcelación de Gisela porque se trataba de una franca violación a sus derechos humanos. El respaldo del exgobernador tuvo el efecto deseado en las redes sociales. Ante la presión ciudadana, el juez ordenó su liberación en tanto que la CNDH recomendó al gobierno de Sonora proceder a la reparación del daño. También esa la ganó.
V.Mete reversa. ¿Miedito? Luego de que un juez ordenó “suspender provisionalmente” la decisión de la Secretaría de Educación Pública acerca de postergar, indefinidamente, las evaluaciones a los profesores en México, hábilmente Emilio Chuayffet, titular de la SEP, en un heroico acto de malabarismo político, informó que se retoman las evaluaciones conforme al calendario previsto. Y anunció la reanudación de los procesos de evaluación para el ingreso, permanencia y la promoción docente. No lo puede esconder. Sólo le quedaba anunciar que se reanudarían las pruebas o bien renunciar. Sabe que la suspensión fue una medida desesperada y equivocada para evitar que la violencia llegara a las urnas. No lo dirá porque es sólo un soldadito.
