Simulacro contra atentados

La crispación social preocupa a los senadores. No hay un protocolo de seguridad con ninguna corporación policiaca, en caso de posibles disturbios o atentados. La desconfianza crece conforme se aproxima el debate sobre la reforma energética y se engendra la movilización ...

La crispación social preocupa a los senadores. No hay un protocolo de seguridad con ninguna corporación policiaca, en caso de posibles disturbios o atentados. La desconfianza crece conforme se aproxima el debate sobre la reforma energética y se engendra la movilización de protesta en contra de lo que la oposición de izquierda llama “la privatización del petróleo”.

El nerviosisimo fue patente en el seno de la Comisión de Seguridad de la Cámara alta.

Allí se ventilaron quejas de senadores en torno a la falta de garantías. “Dicen que hay gente que ha llegado hasta sus oficinas a increparlos”, reveló uno de los integrantes de la citada Comisión.

Se llegó a un acuerdo ayer. Los protocolos de seguridad se van a implementar. A Federico González Santiago, jefe de Seguridad del Senado, lo instruyeron para que organice tres simulacros. Uno contra sismos, otro contra incendios, y uno más contra atentados.

“Lo hicieron así para no provocar alarma. Se escucharía feo decir que sólo habrá un simulacro para atentados”, puntualizó la fuente.

No es difícil adelantar que el tema va a movilizar a activistas inconformes. El senador del PT, David Monreal calcula que el “cerco-base” obradorista a la sede del Senado (¿a quién se le ocurriría construirlo en la esquina de Reforma e Insurgentes? ) es de diez mil personas. Más los que quieran agregarse.

El desafío no es menor.

  • Del tema hablamos con Manuel Camacho Solís, un político que consideramos muy sólido. Es conocedor, como pocos, de los recovecos del sistema. Al senador del PRD le preguntamos sobre el impacto que puede tener “la calle” en la reforma energética.

Esto fue lo que respondió:

“La calle es dos cosas. Una es la opinión pública. La mayoría de la población está en contra de la apertura de Pemex a la inversión privada. Tan está en contra, que el gobierno no ha aceptado que se haga una consulta. Sabe que puede perder. La otra calle son las protestas sociales. No sabemos del tamaño que van a ser, hasta dónde pueden llegar.

“Para mí es más importante la opinión pública, porque no nada más es la posición de un grupo de activistas, o de una organización radical, sino es la opinión de la mayoría de los mexicanos, y la mayoría de los mexicanos está en contra. Es un asunto de fondo, con independencia de la discusión técnica y financiera que hay que dar con toda objetividad.

“La cuestión de fondo es que la sociedad acepte. Hasta hoy no han logrado convencer a la sociedad, a pesar de que le han dedicado recursos y que hay toda una estrategia de comunicación”, puntualizó.

  • Las negociaciones sobre la famosa reforma energética se complican. El retiro del PRD de la mesa de la reforma política encareció la negociación de la llamada “madre de toda las reformas”. Ya hay voces en el PAN, como la de Ernesto Cordero, que preguntan, ¿cuál es la prisa?

Los azules están en posición de ventaja. Saben que sin ellos nomás no hay “modernización” energética. Se trata de legislar una reforma constitucional. Se requiere una mayoría calificada (dos tercios de la Asamblea) Es cuestión de números.

Le van a sacar al gobierno federal todo lo que puedan. Ya lo vera.

  • El PRD se sirvió de la versión publicada el miércoles por The Wall Street Journal para levantarse de la mesa de negociación. El periódico estadunidense sostiene que ya hay un acuerdo del gobierno federal con el PAN para que las compañías extranjeras puedan obtener parte del petróleo y el gas.

La versión fue desmentida, pero queda la duda. Hay expertos que aseguran que The Wall Street Journal es el vehículo a través del cual el gobierno mexicano suelta información para impactar las expectativas de los inversionistas.

“Esto no es de ahora, es de hace dos o tres décadas”, aseveran.

Nos explican que hay mucho enojo en el sector privado por la reforma fiscal. “Soltaron una información que contrarresta ese enojo. Si el gobierno quiere eso que lo ponga sobre la mesa, pero además, es lo que le está exigiendo el PAN ”, subrayan.

  • Históricamente, los ciclos de vida económica y política en México siempre tienden a iniciar con optimismo y acaban en decepción. Las elocuentes palabras las leímos en un artículo de la revista World Affairs, escrito por Fredo Arias-King, ex consejero de la campaña presidencial del PAN en 2000. Viene incluido en la pagina web de Tony Garza.

La observación de la revista se vuelve a cumplir. Pasamos del Mexican Moment a una severa contracción económica que nos acerca a una recesión.

El otrora embajador de Estados Unidos en México hace notar, por separado, lo desconocido que rodea a las “principales piezas” de la legislación de las reformas en México (política y energética): “Habrá mucho que ver en las semanas anteriores al cierre de la sesión del Congreso, el 15 de diciembre”, anticipa.

Garza voló ayer hacia San Antonio Texas, para participar, junto con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, en el Diálogo Económico de Alto Nivel Mexico-Estados Unidos. ¿El tema de discusión? Las reformas en curso, puntualiza el ex diplomático.

Temas: