Oportunidad para sancionar
Tuvieron que pasar las desgracias que estamos viviendo para que los partidos políticos se dieran cuenta del hartazgo popular
Como es natural, el país se encuentra en un estado de alteración como resultado de lo ocurrido con los sismos y los huracanes, y tardaremos meses en salir de él. Mientras tanto, el mundo sigue su marcha y hay ciertas decisiones que deben tomarse, fundamentalmente por el Congreso de la Unión.
Una de las más importantes es la que se refiere al pomposamente denominado y retrasado Sistema Nacional Anticorrupción, sobre todo ahora que están en auge las ofertas mexicanas de septiembre por parte de los partidos políticos, cuya verborrea los marca como han sido hasta ahora. Tuvieron que pasar las desgracias que estamos viviendo para que se dieran cuenta del hartazgo popular en contra de su forma de actuar de años y años, protegiendo e incluso defendiendo los actos corruptos de sus militantes.
En tanto, en el resto del mundo prosiguen los pasos para acabar con los hechos corruptos y en esto hay que reconocer que las dependencias del gobierno estadunidense llevan la mano. Ahora le ha tocado el turno a una compañía de Suecia denominada Telia, la cual, a través de su subsidiaria Coscom, en Uzbeskistán, antigua República Soviética, corrompió a funcionarios de dicho país con más de 300 millones de dólares en sobornos para expandirse en el mercado uzbeko de las telecomunicaciones.
El gobierno norteamericano, utilizando su famosa Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, les ha aplicado una multa por 965 millones de dólares y la compañía hasta ahora ha aceptado la penalidad. Por su parte, el gobierno sueco ha decidido procesar a tres importantes exdirectivos de esa empresa.
Desde la aparición de la ley, los estadunidenses han multado a decenas de empresas cuyo único gran defecto, aparte de ser corruptas, ha sido que cotizan en las bolsas de valores de ese país y por este solo hecho están sujetas a la ley mencionada. Hasta ahora han podido recaudar miles de millones de dólares; tan sólo la cantidad de más de seis mil millones de las diez compañías que más han multado. Con excepción del banco JP Morgan Chase, las otras nueve son de países extranjeros.
La famosa empresa brasileña Odebrecht, que estaba en la lista de las diez más destacadas por la corrupción, y que originalmente había aceptado pagar una cantidad impresionante por los sobornos entregados a funcionarios de varios países, ha logrado un acuerdo para reducir su multa debido, fundamentalmente, a que varios países, entre otros, Perú, Colombia y Panamá, han cancelado los contratos que tenían con ella.
De la sanción que el gobierno norteamericano le había fijado por 260 millones de dólares, se la ha rebajado a 93 millones. Así se manejan los actos de corrupción en la legislación estadunidense.
Por otro lado, el nuevo gobierno francés del señor Macron ha reaccionado, entre otras cosas, por las críticas que la OCDE ha hecho desde el año 2015 sobre la poca efectividad en el combate a la corrupción por parte de ese país, y publicó este mes una nueva legislación denominada Sapin II, tomando el nombre del exministro que la propuso originalmente, para equipararse a las legislaciones norteamericana y británica y, de esta forma, participar en las multas y sanciones de aquellas compañías francesas que corrompen en el extranjero, pues de las mencionadas más multadas tres son francesas: Alstom, con 772 millones de dólares en 2014; Total, con 153 millones en 2013, y Technip, con 338 millones de dólares en 2010.
Quizá es buen momento para que pudiera existir una legislación parecida dentro del nuevo Sistema Anticorrupción mexicano, que nos permita no sólo procesar y sancionar a los corruptos, sino también a las empresas extranjeras que lo hacen y, de esta forma, recibir parte de las multas que les fijan en otros países.
Hasta el día de hoy, no se sabe nada de manera formal de cómo van las investigaciones en el caso Odebrecht, empresa que ya ha aceptado ante las autoridades norteamericanas y brasileñas haber corrompido a funcionarios mexicanos y creemos que parte de las multas que se le están determinando deberían ingresar a las arcas de nuestro país, que mucha falta nos hacen.
