¿Y la Función Pública?
Lo peor es que la corrupción sigue y un ejemplo de ello se encuentra en lo que está pasando con una empresa estadunidense, denominada Key Energy Services,que hasta ahora es proveedora de Pemex.
La ya famosa declaración 3de3 se ha convertido en el tema principal del futuro Sistema Nacional Anticorrupción, gracias a los medios de comunicación y, quizá intencionalmente, al propio gobierno. Esto es un gran error que lo único que provoca es mucha alharaca y pocas nueces ya que, mientras tanto, la corrupción continúa como si no existiera una ley vigente ni mecanismos para su combate.
Claro que la supuesta confusión parte de que ahora ni secretario de la Función Pública hay y no se sabe bien a bien quién está a cargo de dicha Secretaría. Hay que esperar hasta la aprobación de las nuevas disposiciones, cosa que por lo visto poco le preocupa al gobierno. Mientras, sigamos en la de 3de3.
Lo peor es que la corrupción sigue, y un ejemplo de ello se encuentra en lo que está pasando con una empresa estadunidense, denominada Key Energy Services, radicada en Houston, Texas, misma que hasta ahora es proveedora de la empresa productiva Pemex.
Lo que voy a relatar a continuación ha sido publicado, tanto en México como en Estados Unidos, por varios medios de comunicación, pero parece que ni la Secretaría de la Función Pública, ni la petrolera mexicana han tenido noticias al respecto.
Si uno lee la propaganda de la empresa se entera que tiene un código de conducta para todos los empleados. Es más, tiene una política clara sobre regalos, viajes, entretenimiento y donaciones para todos los clientes. Además, preocupados por los derechos humanos, no compran estaño, titanio y tungsteno de la República Democrática del Congo, por las violaciones a los mismos en ese país.
A pesar de todo ello, en el mes de abril de 2014 el gobierno de Estados Unidos inició una investigación a la empresa antes mencionada por posibles violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (denominada en inglés FCPA), en México y al mes siguiente empezó otra, por sus operaciones en Rusia.
El caso mexicano ya ha sido resuelto y la empresa aceptó pagar cinco millones de dólares, reconociendo que durante cuatro años corrompió a empleados de Pemex para obtener pedidos. El director de la compañía en México renunció después de haber confesado que efectivamente había corrompido a un empleado de la empresa productiva mexicana.
En opinión de los especialistas estadunidenses en el tema, la multa fue menor a lo merecido y ello se debió a que el gobierno de ese país consideró que una multa mayor pondría en riesgo la operación de la compañía, tomando en cuenta que 12 por ciento de los ingresos de ella dependen de los contratos de Pemex. Así funciona el capitalismo.
No obstante lo anterior, y a pesar de la investigación en curso, ni a Pemex, ni al gobierno mexicano les importó el hecho, y en noviembre de 2014 le otorgaron un nuevo contrato, por 48 millones de dólares, a Key Energy Services.
Hasta el día de hoy poco se sabe de qué han hecho Pemex y la Secretaría de la Función Pública ante el reconocimiento de que han corrompido a servidores públicos nacionales.
México y Estados Unidos son firmantes del convenio de la OCDE en contra de estos actos de corrupción y existe el compromiso de conocer quién, cuánto y cómo se desarrolla esta corrupción.
El gobierno norteamericano sabe quién es el corrupto, pero, por lo visto hasta la fecha, nadie le ha solicitado dicha información. Ahora que la nueva embajadora está tan movida e inmiscuida en los asuntos mexicanos, sin la menor observación por parte de la SRE, podría ayudar con la obtención de la información con la que cuenta su gobierno para que el nuestro pueda actuar.
Este asunto, aunque parece de poca monta, indica que la corrupción sigue y que poco se hace o se comunica. Mientras se pone en operación el famoso Sistema Nacional Anticorrupción, ¿no sería conveniente que se hiciera algo, más allá de la 3de3?
La corrupción debe combatirse todos los días y éste es uno de los casos que las autoridades del país vecino nos han puesto en bandeja. Esperemos que quien esté a cargo de la Función Pública haga algo al respecto.
