Superávit primario vs. primarias

El pasado 24 de junio en una conferencia de prensa, arropados con la bandera nacional, los secretarios de Hacienda y de Economía y el subgobernador del Banco de México anunciaron otro “recorte preventivo” por cerca de 32 mil millones de pesos, esta vez utilizando como ...

El pasado 24 de junio en una conferencia de prensa, arropados con la bandera nacional, los secretarios de Hacienda y de Economía y el subgobernador del Banco de México anunciaron otro “recorte preventivo” por cerca de 32 mil millones de pesos, esta vez utilizando como excusa la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Varios analistas financieros han dicho que se trata de un pretexto y que en varias dependencias gubernamentales sabían desde semanas atrás que vendría un nuevo recorte, con Brexit o sin él.

Sumado al primero de este año, de 132 mil millones, ya tenemos 160 mil millones de pesos menos en el presupuesto federal, aunque hay que tomar en consideración que 100 mil millones se los redujeron a Pemex.

Es decir, el gobierno federal tiene 60 mil millones de pesos menos de gasto público para, como dice la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), disminuir los requerimientos financieros del sector público, a fin de actuar con “responsabilidad en materia fiscal y en materia monetaria”.

Lo sorprendente de este último recorte es que afecta en mayores proporciones a educación, salud, agricultura y desarrollo social. Pero la SHCP dice que no nos preocupemos, ya que 91 por ciento de este recorte es de gasto corriente y es para reducir la meta de déficit público. ¡Que viva el superávit!, ya que por lo visto ésta es la única meta del actual gobierno.

La reducción del gasto corriente está afectando a los programas de los sectores a los que se necesita apoyar más, olvidando que la mitad de la población de este país sigue y, por lo visto seguirá, en pobreza.

Como ha sido tradicional, las decisiones de a qué sector y cuánto no se toman consultando a los secretarios de Estado respectivos, sino que son elaboradas y aplicadas en las oficinas de la avenida Constituyentes 1001, como se viene haciendo desde hace más de 20 años.

¿Cómo van a justificar el incumplimiento de los compromisos presidenciales, firmados orondamente ante notario público y hoy convertidos en compromiso de gobierno? Cuando menos tendrán que volver a hablar con el notario para modificarlos.

Como ejemplo podemos mencionar el caso de un sector que, por lo menos en el discurso, se suponía primordial para este país, el de la educación básica, al cual le han reducido más de tres mil 500 millones de pesos. ¿Qué va a pasar con los programas supuestamente fundamentales, como las escuelas de tiempo completo, libros de texto, becas para estudiantes, educación indígena, etcétera?

Una vez más se privilegia el superávit sobre la educación básica de un país como el nuestro. Valen más los números que los habitantes. Y todos tranquilos porque, según el gobierno, no hay de otra. Ayer, el Banco de México sugirió más recorte al gasto público.

Mientras tanto, según el Banco Santander, han salido más de 100 mil millones de pesos del país en lo que va del año. Pero éste es otro asunto sobre el que tampoco se puede hacer nada. Y desde ayer la gasolina aumenta otra vez y seguirá aumentando porque, para los estrategas financieros, no hay de otra.

La pregunta es si en verdad no hay de otra o no quieren tocar ni con el pétalo de una rosa a los empresarios. ¿No sería posible hacer una Reforma Fiscal para que paguen más quienes más tienen?

¿Qué país quieren entregar? Al parecer uno depauperado y sin posibilidades de avanzar, con más pobres de los que recibieron, porque esto es lo que va a ocurrir, pero, eso sí, presumiremos de un superávit primario.

La estabilidad financiera debe ir aparejada con la estabilidad de los ciudadanos, en momentos en que las protestas de los maestros, de los médicos y enfermeras y de los campesinos más pobres están a la orden del día.

¿Para qué nos sirven más de 170 mil millones en las reservas, más el nuevo crédito del Fondo Monetario Internacional? Como bien apunta Enrique Provencio, todavía no entendemos de qué nos estamos previniendo hoy y con los ajustes que dicen que va a tener el presupuesto de 2017.

En resumen, para este gobierno es más importante el superávit primario que las primarias. Qué lamentable conclusión.

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