Mancera apostó… y perdió

Al margen de la emergencia ambiental, los egos y aspiraciones políticas de pocos protagonizaron su propia historia…

Con la mira en el 2018; ahora sí que más interesado en quedar bien con los más o, si se prefiere, mal (solo) con los menos, que en resolver asuntos propios de su investidura, el cuestionado y frívolo ahora Miguel Ángel Mancera intentó capitalizar (políticamente) en favor de su causa, la delicada situación de contingencia ambiental que hasta ayer prevaleció en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México… y acabó perdiendo.

En las setenta y dos horas previas al levantamiento de la Fase 1 de Contingencia Ambiental, la tarde-noche de ayer, efectivamente, el jefe de Gobierno capitalino debió confrontar, primero, la airada y (también frívola) respuesta de Eruviel Ávila, el gobernador del Estado de México que, a sus imputaciones, respondió cerrando temporalmente tres vertederos donde se venían depositando más de cinco millones de toneladas diarias de desechos sólidos generados en el exDistrito Federal y, luego, a sus similares de Hidalgo y Tlaxcala quienes, en el mejor de los casos, le sugirieron ocuparse más en resolver la grave problemática existente que en repartir culpas.

Ello, sin embargo, no fue lo peor para quien no pocos identifican ya como el nuevo dueño del sol azteca —“sin ser siquiera miembro del mismo”, explicitaría alguno— y seguro abanderado presidencial de la izquierda (institucional) en dos años más dado que, prácticamente desde la declaratoria de emergencia, la mañana del martes, debió ser el propio presidente Enrique Peña Nieto quien asumiera, de manera personal primero y a través del secretario Rafael Pacchiano después, el control de la situación y marcara pautas para evitar que se repita a futuro.

Tan evidente fue el asunto, que sólo después que Mancera Espinosa y Ávila Villegas aceptaran sentarse con el secretario de Medio Ambiente, que la (hasta) ahora actuante Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) anunció el levantamiento de la contingencia, el mexiquense aceptó reabrir los rellenos sanitarios de Ixtapaluca, Cuautitlán Izcalli y Chicoloapan a las unidades provenientes de la capital y, más importante, se instaló una suerte de mesa de diálogo coordinada por el gobierno federal donde se evaluarán las políticas ambientales que se aplican ahora en el centro del país y, eventualmente, se proyectarán otras orientadas a atender de mejor manera la sin duda difícil realidad.

Difíciles días estos últimos entonces en que, al margen de la emergencia ambiental y el riesgo (sin exagerar) en que vivimos millones de capitalinos: niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias en particular, los egos y aspiraciones políticas de pocos protagonizaron su propia historia…

Ahí, los hechos.

ASTERISCOS

*Ahora sí que casi sin querer, nos enteramos que Mauricio Tabe, administrador del PAN capitalino, solicitó licencia para, dice él, estar en posibilidad estatutaria de aspirar a una posición (preferente) en la lista de candidatos a la Constituyente aunque, de ser el caso, debió pedirla un mes antes de expedir la convocatoria… lo que no hizo pues, apenas el 3 de marzo, estuvo con Xóchitl Gálvez, apoyando el uso de Periscope. ¿Entonces? 

*Al suscribir un Acuerdo Nacional por el Trabajo y la Seguridad Nacional entre todos los sectores y que incluya igual la revisión salarial que la productividad, justicia laboral, pensiones y otros, urgió el nuevo mandamás de la patronal (Coparmex), Gustavo de Hoyos, ante el presidente Peña Nieto, en su toma de posesión a la que concurrieron también cuatro gobernadores, 16 embajadores y los titulares de Hacienda y Economía.

* Desmedido, ahora sí que sin comentarios, el elogio que del titular de Educación Pública, Aurelio Nuño, hizo ayer ¡el coordinador perredista en el Senado, Miguel Barbosa! durante la presentación del nuevo número de la revista Pluralidad y Consenso del Instituto Belisario Domínguez.  

Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.

Temas: