El síndrome del conquistado
Una maestra me dio la clave para entender la tozudez de los maestros de la CNTE. Es algo arraigado en la cultura política mexicana y que tal vez heredamos desde los tiempos del imperio azteca. Hacer regalos para convencer a los enemigos que invaden el territorio de que ...
Una maestra me dio la clave para entender la tozudez de los maestros de la CNTE. Es algo arraigado en la cultura política mexicana y que tal vez heredamos desde los tiempos del imperio azteca. Hacer regalos para convencer a los enemigos que invaden el territorio de que regresen a sus lugares de origen. Moctezuma ofrendó oro y joyas a Cortés, pensando que con eso se contentaría y, en lugar de ello, creció su ambición.
Parece que el gobierno de México padece del síndrome del conquistado. Le hace concesiones a la Sección 22 del SNTE, la más organizada de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y, en lugar de que los manifestantes se aplaquen, piden más. Peor aún, esa concesión también genera deseos en otros movilizados. Acaso los maestros de Michoacán, Guerrero, Chiapas y otros estados, exijan lo mismo o más; total, ya saben el camino. Las negociaciones en la Secretaría de Gobernación siembran lo que los autores institucionalistas llaman incentivos. Éstos son perversos.
El vienes 19 hubo una larga reunión en la Segob entre los líderes de la CNTE, que trasladaron su plantón del Zócalo al Monumento a la Revolución. Antonio Iturribarría, director general del IEEPO (el equivalente a la Secretaría de Educación) de Oaxaca anunció que la disidencia magisterial había acordado terminar su huelga y regresar a clases el lunes 23. A cambio de ello, el gobierno concedió aplicar el Programa para la Transformación de la Educación que promueve la S-22.
Además, según la misma fuente, la dirigencia de la S-22 aceptó retomar las clases el lunes 23 y reponer los días perdidos. Con el fin de que los ocupantes desalojaran la Plaza de la República y regresasen a sus lugares de trabajo, el gobierno se comprometió a salvaguardar la existencia de las normales de Oaxaca, la incorporación de mil 500 docentes que trabajan por honorarios (que se puede suponer entraron al servicio mediante la herencia o la compra de la plaza), y a pagar a los movilizados un bono y los salarios retenidos. ¡Una subvención sustancial!
El secretario general de la S-22, Rubén Núñez; el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Luis Enrique Miranda, y el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, firmaron la minuta por medio de la cual el gobierno supuso que se acabaría el movimiento. Pero no fue así. Luego, Núñez declaró que nunca había quedado claro lo de reiniciar las clases. Aceptó las ganancias, pero no el compromiso.
En cierta forma, Núñez se encuentra prisionero de sus compañeros; lo acusan de entreguista y él tiene que parecer más radical. En lugar de regresar a clases, el lunes 23 la CNTE intentó regresar al Zócalo. En las asambleas del sábado 21, los movilizados acordaron seguir en la Ciudad de México y organizar al menos otras manifestaciones el miércoles 25.
El síndrome del conquistador que padece el gobierno, parece funcionar en favor de la CNTE. Concederle premios a los oaxaqueños engendró nuevos apetitos. Hoy, la CNTE enarbola otras demandas: en los acuerdos aprobados en el Tercer Encuentro Magisterial Nacional y Popular se determinó demandar a la Segob la reinstalación de una mesa nacional de negociación, en la que se agregue a maestros de Veracruz, Puebla y Quintana Roo. Asimismo, la CNTE acordó que esa mesa nacional debe integrarse y ser recibida por las autoridades para incluir problemáticas de otros estados que se han incorporado a las movilizaciones (Excélsior, 22 de septiembre). La CNTE va por más. Los michoacanos anunciaron que boicotearán el censo de maestros, alumnos y escuelas.
Si en la Segob negocian con la CNTE pensando que con dádivas se resolverá el conflicto, pecan de ingenuidad. ¡Gran yerro! Los radicales ya saben que sitiando la fortaleza de Moctezuma podrán ofrecer espejitos a cambio de oro, de eso se trata.
Retazos
Una buena. Mediante un boletín, la SEP dio a conocer que el Diario Oficial de la Federación publicó el acuerdo 696 por el cual se establece un nuevo modelo de evaluación en la educación básica. Se le regresa al docente frente al grupo la facultad de evaluar y calificar en una escala de 5 a 10 el desempeño de cada alumno. Adiós al Acuerdo 648, que promovió Fernando González Sánchez, el yerno de Elba Esther Gordillo, cuando él era el subsecretario de Educación Básica.
*Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana
