Las aplicaciones no alertan de sismos con tiempo

La infraestructura desplegada en el país aún es insuficiente, señala el CIRES

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05/05/2014 05:48 Francisco Pazos

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de mayo.- La mañana del pasado 18 de abril millones de capitalinos permanecían en el interior de sus viviendas mientras se registraba un sismo de 7.2 grados Richter.

Ninguna alerta sísmica llegó a través de las aplicaciones para usuarios de teléfonos inteligentes, quienes vivieron bajo techo el sismo más fuerte que se ha registrado en lo que va del año.

“No pueden garantizar la emisión de la alerta porque la infraestructura no lo permite. La tecnología está casi a punto, pero hay que perfeccionarla, hay que ponerle el transmisor de datos que enlaza de manera simultánea a todos los que están conectados en una célula”, explicó Juan Manuel Espinoza Aranda, director del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES).

Esto ocurre debido a una barrera tecnológica que entorpece el proceso de envío de la señal de alerta y que depende actualmente de la capacidad que permita la red celular al momento en que ocurre un sismo.

La proliferación de los llamados teléfonos inteligentes motivó el desarrollo de aplicaciones que ofrecen el servicio de alerta sísmica que opera el CIRES desde 1991.

Aunque este tipo de aparatos cuentan con antenas receptoras que tendrían la oportunidad de informar de forma simultánea a la totalidad de los sus propietarios sobre este tipo de avisos; las aplicaciones operan con limitantes que no garantizan su correcta emisión.

El director de la asociación civil explicó a Excélsior que los servicios que ofrecen aplicaciones como Urban DF no cuentan con la infraestructura necesaria que garantice que el envío de alertas llegue a tiempo a sus usuarios.

Esto ocurre debido a una barrera tecnológica que entorpece el proceso de envío de la señal de alerta y que depende actualmente de la capacidad que permita la red al momento en que ocurre un sismo.

“El proceso de telecomunicación de los mensajes lleva un cierto orden y si hay mucho volumen de mensajes se hace lenta la función. Esto lo hemos vivido y no se puede controlar porque depende de la demanda que tengan los teléfonos.

“Por estas razones es necesario que se haga una mejora tecnológica que es el transmisor simultaneo para que los receptores reaccionen y avisen que viene un temblor; sólo con esta infraestructura se podría tener la aplicación de teléfonos celulares”, aseguró Espinoza Aranda.

El director del CIRES recordó que cada vez que ocurre un sismo cuya magnitud supera los 6 grados Richter, el organismo emite una alerta pública que retransmiten radiodifusoras y televisoras prácticamente de manera inmediata.

Este proceso es similar al que ocurre cuando los desarrolladores de aplicaciones nutren sus servicios de la señal de alerta que emite el CIRES, no obstante, la retransmisión no se hace con la rapidez necesaria.

“Cuando estas empresas conducen la señal hacia sus abonados es cuando pierden el control de los retardos y es por eso que no recomendamos que se usen los teléfonos. La aplicación SkyAlert tiene unos radiolocalizadores que sí funcionan.

“En el caso de Urban 360 les explicamos lo que ocurre con la tecnología y por eso, ellos declinaron transmitir la alerta mientras no se tenga la garantía de que el retardo se minimice”, indicó Espinoza Aranda.

El director del CIRES agregó que la reducción de los retrasos, que han ocasionado desconcierto entre los usuarios de este tipo de aplicaciones en sismos pasados, depende de los proveedores del servicio de telefonía y no de los desarrolladores.

“Mientras esto no se supere, los teléfonos no están calificados para alertar un sismo que requiere servicios con retrasos mínimos, servicios que no son nuevos y que ya se usan en otros países como Japón o Estados Unidos”, reiteró.

El 18 de abril pasado el CIRES emitió una alerta pública en la Ciudad de México que ofreció 68 segundos por un sismo que se generó en la brecha de Guerrero y que tuvo una magnitud de 7.2 grados Richter.

Modelo exitoso que ya opera

A pesar de la barrera tecnológica que limita la difusión de la alerta sísmica a través de la telefonía celular, aún es posible recibir el aviso en el interior de cualquier hogar mediante receptores modificados de radio.

Juan Manuel Espinoza Aranda, director del CIRES, explicó que estos receptores operan con base en el desarrollo tecnológico de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), encargada de alertar sobre 80 posibles fenómenos naturales en Estados Unidos. 

Receptores que distribuye el CIRES fueron adquiridos por los gobiernos del DF y federal para instalarlos en edificios públicos.

“Es una herramienta muy avanzada que ya está funcionando en el Valle de México y que puede ser el modelo a seguir para la evolución que se pretende a nivel federal”, indicó Espinoza Aranda.

El modelo de alerta sísmica pública también se podría replicar a través de la Red Bicentenario con la que cuenta el GDF y que mantiene comunicación con el C4i4.

“En el C4 se tiene ya el concepto de la alerta sísmica y se está en vía de poder vincular el sonido de la alerta a través de los altoparlantes y se puede advertir en lugares de la ciudad que son más vulnerables o de manera general”, dijo el director del CIRES.

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