Iglesia reubica a obispo excéntrico
Franz-Peter Tebartz-van Elst conocido por construir una millonaria residencia episcopal en la ciudad de Limburgo, asumió el cargo de delegado en el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización

BERLÍN, 9 de febrero.– El obispo alemán Franz-Peter Tebartz-van Elst, destituido hace nueve meses por el papa Francisco debido a su estilo autocrático y una fuerte propensión al lujo, tiene ahora un puesto en el Vaticano.
El prelado que construyó una millonaria residencia episcopal en la ciudad de Limburgo, en el sur del país, asumió en diciembre el cargo de delegado en el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.
Tebartz, de 55 años, fue suspendido en marzo de 2014 como colofón a un escándalo mayúsculo por la explosión de los costos de la nueva residencia episcopal que lo enfrentó a sacerdotes y feligreses.
El costo inicial estaba previsto en 2.5 millones de euros, pero fue subiendo hasta más de 31 millones de euros. El consejo de administración del episcopado acusó al obispo de efectuar costosos pedidos especiales, como una bañera de 15 mil euros.
El Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización pertenece a la administración del Vaticano y tiene por misión la propagación del evangelio en países de tradición católica en los que desaparece paulatinamente el apoyo a la Iglesia. El órgano fue creado por el papa Benedicto XVI en 2010.
Al parecer, el nombramiento también ha sido motivo de polémica en el Vaticano. El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung sostuvo días atrás que Francisco no veía la designación con buenos ojos. El Vaticano no se ha pronunciado oficialmente al respecto.
Papa lanza llamado a parejas
El papa Francisco pidió ayer a los matrimonios y parejas que estén enfadados que no acaben el día “sin hacer las paces”.
El Pontífice acudió a la parroquia de San Miguel Arcángel, en un barrio periférico del norte de Roma, donde conversó con enfermos y personas sin hogar, pero también con niños y jóvenes que dan clases de catequesis.
Según informó RadioVaticana, a su llegada le esperaban cientos de personas que se habían acercado para verle y recibir su bendición.
Allí, visitó a enfermos y conversó con personas sin hogar que reciben diariamente la asistencia de la Comunidad de San Egidio, un movimiento laico comprometido con la evangelización y la caridad.
Además, intercambió impresiones con niños y jóvenes que reciben clases de catequesis, con los que se tomó algunas fotos y a los que dio algunos consejos.