Vaticano encarga auditoría a seis consultoras

Las revisiones cubrirán los procesos económicos, administrativos y de gestión, con el fin de verificar los datos financieros y los aspectos organizativos de la Santa Sede

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05/02/2014 05:47 Notimex, Reuters, EFE, AP y DPA
Basílica de San Pedro. Foto: AP

CIUDAD DEL VATICANO, 5 de febrero.— Las autoridades vaticanas contrataron a seis de los colosos mundiales en materia de consultoría laboral y reingeniería organizacional que tienen bajo la lupa a casi todas las estructuras del Vaticano, un hecho que se da por primera vez en la historia de la Santa Sede.

Las empresas PricewaterhouseCoopers (PWC), Deloitte, McKinsey, KPMG, Ernst & Young y Promontory, todas ellas compañías multinacionales, fueron contratadas por la misma Santa Sede para realizar auditorías y proponer reformas internas.

En un hecho sin precedente, las autoridades vaticanas, siempre prontas a defender su soberanía institucional y, por tradición, reacias a la intervención externa, decidieron someterse a la verificación externa, aunque los alcances de las mismas son aún inciertos.

Los contratos fueron anunciados el pasado 31 de enero. La PWC y la Deloitte conducirán dos “diligencias” sobre los hospitales propiedad del Vaticano: el Pediátrico Niño Jesús y la Fundación Casa Alivio de los Sufrimientos.

Las auditorías cubrirán los procesos económicos, administrativos y de gestión “con el fin de completar adecuadamente el marco de verificación de los datos financieros y de los aspectos organizativos de los entes que hacen referencia a la Santa Sede”.

La sala de prensa vaticana informó que los datos que se obtendrán en las revisiones servirán para proponer las recomendaciones oportunas con el objetivo de mejorar los modelos de gestión, garantizar transparencia y eficiencia.

En todos los casos las contrataciones se concretaron tras concursos de licitación lanzados por la Comisión Referente de Estudio y de Orientación sobre la Organización de la Estructura Económica y Administrativa de la Santa Sede.

Esa comisión fue establecida por el mismo papa Francisco, quien se vio obligado a acelerar su reforma a las estructuras financieras vaticanas a causa del escándalo por lavado de dinero que involucró al religioso Nunzio Scarano, conocido como “monseñor 500 (euros)”.

Misión de Francisco

Como parte de su reforma, una de las primeras maniobras del papa Francisco fue la de establecer (un mes después de su elección) un consejo personal de cardenales —conocido en la prensa como el “C-8”— con capacidad para asesorarlo en el gobierno de la Iglesia.

Aunque él mismo confesó que su intención era esperar hasta el segundo año de su pontificado para avanzar en la reforma financiera, sus planes fueron modificados por el escándalo de Scarano.

Por esa razón estableció dos comisiones: una para el IOR y otra para las estructuras financieras. A estos grupos de trabajo les concedió libertad amplia para contratar a terceros, incluidas empresas de asesoría.

Esta libertad fue tomada al pie de la letra, en especial por la comisión financiera. Gracias a sus gestiones al Vaticano llegaron especialistas de los colosos, entre ellos McKinsey que desde diciembre trabaja en un plan para mejorar las estructuras de comunicación de la Santa Sede.

La red internacional KPMG se hizo cargo de colaborar en una estrategia para alinear los procedimientos contables internos a los estándares internacionales.

Mientras, la Ernst & Young verifica las actividades económicas de la gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y la Promontory Financial Group realiza un análisis similar en la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.

Líder en internet

Entre las palabras más asociadas en internet a la figura del Papa destacan términos como “niños”, “gay” y “pobres”, de acuerdo a un estudio que colocó a Francisco como el líder más citado en la red.

Bajo el título La red ama al papa Francisco la investigación fue realizada entre marzo y noviembre de 2013 por la empresa especializada en posicionamiento digital 3RDPLACE y el sitio de información Aleteia.

De acuerdo con el análisis, entre los 30 términos más frecuentemente asociados con el Papa en Estados Unidos, Reino Unido e Irlanda encabezan la lista “niños” (9 por ciento), “gay” (8%) y “pobres” (6%).

En Italia cambian las palabras más vinculadas con el Pontífice, siendo las más relacionadas “trabajo” y “política” (7 por ciento cada una), “jóvenes”, “familia” y “Lampedusa” (6%, respectivamente).

En el periodo estudiado, la figura de Jorge Mario Bergoglio ha sido asociada con temáticas que más inciden en la realidad cotidiana.

Esto explica la razón por la cual el Papa es el personaje político-religioso con mayor número de búsquedas mensuales en Google (un millón 737 mil 300) y con más menciones en internet (más de 49 millones).

El líder católico superó a otros líderes como Barack Obama (1.5 millones de búsquedas en Google y 38 millones de menciones) o Vladimir Putin (246 mil búsquedas en Google y ocho millones de menciones).

Pide una limosna honesta

El papa Francisco lanzó ayer un nuevo mensaje contra la injusta distribución de la riqueza y por ello invitó a los católicos a compartir, pero advirtió que hay que desconfiar “de la limosna que no cuesta y no duele”.

El Vaticano publicó ayer el mensaje de Francisco para la Cuaresma, el periodo que precede la celebración de la Semana Santa, y que estaba inspirado en las palabras de San Pablo: “Conozcan la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza”.

Esta frase sirvió al Pontífice argentino para volver a arremeter contra “el poder, el lujo y el dinero que se convierten en ídolos” y que impiden la “distribución justa de las riquezas”.

“Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo, sino mediante la debilidad y la pobreza”, dijo el Papa, quien invitó a los católicos a llevar “una vida sobria y a compartir”.

Pero advirtió que “la verdadera pobreza duele” y que por tanto “no es válido un despojo (de riqueza) sin esta dimensión penitencial”.

“Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele”, aseveró.

Para el Papa, los cristianos deben “imitar a Jesús” y “mirar las miserias de los hermanos, tocarlas, hacernos cargo de ellas y realizar obras concretas a fin de aliviarlas”.

Jorge Mario Bergoglio, que eligió como nombre el del santo de los pobres, afirmó que “la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza”, y distinguió entre “miseria material, la miseria moral y la miseria espiritual”.

Francisco también advirtió que las “condiciones sociales injustas” como el desempleo pueden conducir al pecado, la ruina financiera e incluso el suicidio.

El Papa critica con frecuencia los excesos del capitalismo y la disparidad de ingresos, y su mensaje para la Cuaresma hizo eco de esas mismas preocupaciones.

“La miseria material es la que habitualmente llamamos pobreza y toca a cuantos viven en una condición que no es digna de la persona humana: privados de sus derechos fundamentales y de los bienes de primera necesidad como la comida, el agua, las condiciones higiénicas, el trabajo, la posibilidad de desarrollo y de crecimiento cultural”, aseveró.

El papa Francisco levanta polvaredas: José Mujica

El presidente de Uruguay, José Mujica, afirmó ayer que “este Papa está levantando polvaredas” con su predicación en favor de una mejor convivencia en el planeta y en contra del sistema vigente.

“Hoy la Iglesia nos sorprende con la presencia de un jefe, su papa actual, Francisco, que está planteando una revolución de ideas que no veíamos desde los tiempos ya lejanos de Juan XXIII.”

El Papa, de nacionalidad argentina, “allí está, señalando permanentemente la falta de solidaridad, la inequidad de este mundo, la violencia que imponen la marginación y el egoísmo masificado”, agregó Mujica.

El mandatario uruguayo recurrió al documento Evangelii Gaudium distribuido en noviembre por el papa Francisco, como una exhortación apostólica dirigida a definir las grandes líneas de acción de la Iglesia católica.

Mujica citó párrafos textuales del documento referidos a la economía, la injusticia, la inequidad, la inseguridad y la violencia e instó a su lectura, “no para tomarlo como un catecismo, sino para pensar en la profundidad de estas cosas que están sacudiendo” a la humanidad.

“No soy creyente, pero siempre tuve una admiración política por la Iglesia católica, por la sencilla razón de que constituye una especie de columna vertebral de nuestros dolores, nuestra cultura y nuestro modo de ser”, dijo.

 

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