Raúl Zurita renueva su anteparaíso

El bardo chileno, de 66 años, presentará en México la reedición de un libro en donde sintetiza su expresión poética

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CIUDAD DE MÉXICO.

Para Raúl Zurita (Chile, 1950) la poesía sostiene una lucha encarnizada y permanente por la dignidad de las palabras, una batalla que nunca ha podido derribar dictaduras, pero sin la cual este mundo sólo sería una fantasmagoría, asegura a Excélsior el vate chileno que será homenajeado el próximo sábado por el conjunto de su obra, dentro de la apertura de la 36 Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO).

Zurita presentará en este foro la nueva edición de Anteparaíso, editado por Almadía, el poemario que publicó hace 34 años, donde yace el germen de su expresión poética y su cruda visión de un mundo que lo ha llevado a incursionar en el arte contemporáneo y a construir la resistencia de un mundo sin esperanza.

En este libro, el vate chileno atraviesa playas, cordilleras, cielo y viento, un trayecto que dibuja la búsqueda más importante del también autor de Purgatorio y Las ciudades de agua: la libertad.

“Es una muy bella interpretación, una buena lectura que refleja mi pasión en este conjunto de poemas que para nada se trata de un canto que celebre el paisaje, tal como lo hizo Pablo Neruda, Más bien se trata de metáforas e imágenes que hablan sobre la pasión de nuestra necesidad de amor, metáforas del recuerdo, de esperanza, olvido y dolor, que corren por el cielo, las cordilleras y los paisajes de los Andes”, puntualiza.

Un detalle perceptible en el poemario y el resto de su obra es la presencia de un hombre también llamado Zurita. Al respecto, el autor reconoce que se trata de un recurso que ha utilizado a lo largo de toda su obra para llegar al fondo de sus pensamientos.

“Está en todas partes, incluso en mi más reciente libro (Zurita), pero no porque crea que mi nombre o mi vida tienen algo de especial, sino porque esto me permite llegar al fondo de mí sin autocompasión; se trata de un personaje homónimo que recorre todo lo que he escrito para indicar que todo ha nacido de una experiencia muy real”.

Y reconoce en este personaje un reflejo parcialmente borgeano: “Es un personaje paralelo a mí; podríamos decir que se trata de algo muy borgeano donde el poeta se desdobla para luego mirarse, pero esa admiración infinita que siento por Jorge Luis Borges, pienso que en mi caso se trata de un personaje más pasional y desgarradoramente más real”.

Sin embargo, reconoce que entre la palabra escrita y la palabra hablada existe una distancia que pocos poetas consiguen superar, como es el caso de Juan Rulfo, “quien ha sido uno de los más grandes poetas en los últimos 200 años, donde vemos cómo un pueblo se reconoce en su voz. Debo decir que la gran lucha de la poesía es otorgarle dignidad al habla humana”.

Zurita estudió ingeniería en la Universidad Santa María de Valparaíso, es autor de Canto a su amor desaparecido (1985), La vida nueva (1994), INRI (2003) y Zurita (2011), entre otros títulos.

En 1979 creó, junto con otros artistas, el CADA (Colectivo de Acciones de Arte, llevando a cabo actos de arte de resistencia política; y en 1982 trazó sobre el cielo de Nueva York el poema La vida nueva y en 1993, de forma permanente, la frase “ni pena ni miedo” sobre el Desierto de Atacama, que sólo puede ser vista desde las alturas.

FANTASMAGORÍAS

A unas horas de viajar a Oaxaca, el poeta que ha sido galardonado con los premios Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, el Nacional de Literatura en Chile, y Casa de las Américas, afirma con la contundencia de un patriarca que pastorea las palabras: “Para mí la poesía es la más grande de las artes humanas. Por desgracia, muchos poetas le han dado la espalda al mundo y esto me hace pensar que es preciso volver a nombrar las cosas para tocar lo real y la conciencia maravillosa”.

¿Cuál es entonces el tipo de poesía que le importa? “La poesía que a mí me importa es una poesía borracha de lo real, apasionada y enamorada de lo real, que puede nacer en el centro de mi soledad, pero no termina ahí. Porque lo real deriva en un sinfín de desencuentros en el amor, que no termina en lo privado”.

¿Qué lo ha mantenido en el terreno de la poesía todos estos años? “No lo sé, pero esto es mi vida”.

En su opinión, ¿qué hacen los versos con la realidad? “Considero que sin poesía el mundo sólo sería una fantasmagoría, más aún: creo que somos hijos de la muerte del poema y que el humano comienza cuando algo se descubre, cuando la muerte nos descubre... es la primera respuesta a lo increíble e inconmesurable que es la muerte...”

¿Por que Chile aparece como una huella en toda su poesía?, se le inquiere. “Al escribir esa palabra proyecto algo más que una geografía. Porque esa palabra contiene los significados de otras, como patria, montaña, paisaje, guerrero, militar... ¡tiene muchos significados! Por eso creo que es necesario volver a nombrar las palabras, esas palabras que son la representación de todos mundos de la lengua y de todos los países de la tierra”.

¿Es posible abarcar el mundo con la poesía? “Si no lo abarcas con la poesía, no podrías abarcarlo con absolutamente nada”.

¿Cómo consigue el poema la dignidad del habla? “Recordemos que en el lenguaje poético hay una lucha constante, que nace del océano general de las hablas humanas. De ahí viene todo: lo que ahora hablamos, y lo que han dicho Joyce, Platón, Cantinflas... todo surge de ese gran océano”.

¿Dónde vemos esa lucha? “La poesía en sí misma es la lucha y la esperanza para que el habla no se prostituya entre los falsos oropeles del poder y frente a las falsas opciones del consumo”.

Por último, Zurita habla sobre la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos: “Para mí se trata de un cuento siniestro, una señal de todo lo que nos falta, es la antesala que nos lleva a tener más desconfianza y nos pide ser mejores para no sucumbir a los falsos ídolos y al neoliberalismo”.

Y añadió con tono esperanzador: “Y aunque ha sido un impacto terrible, tenemos que salir más fuertes y preparados; no somos una raza asesina condenada a construir el paraíso; sin esperanza nadie sobrevive ni cinco minutos”.  

¿Dónde y cuándo? El vate Raúl Zurita será homenajeado el sábado 12 de noviembre a las 12:00 horas, dentro de la 36 FILO en el Teatro Macedonio Alcalá.

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