Penguin Random House traza canon mexicano

Algunos títulos nodales de las letras nacionales se sumarán a la lista de clásicos españoles que circulan desde mediados de 2015, informó Ricardo Cayuela

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CIUDAD DE MÉXICO.

Una nueva traducción del Popol Vuh, la recuperación del El hombre de la situación, de Manuel Payno, y la Historia de Chucho el ninfo, de José Tomás de Cuéllar, cuentos de Amado Nervo, crónicas de Gutiérrez Nájera y poemas de Sor Juana serán publicados este año por el sello Penguin Random House (PRH) para proponer un canon de la literatura mexicana.

Así lo adelantó a Excélsior el editor Ricardo Cayuela, quien dijo que estos títulos se sumarán a la lista de clásicos españoles y griegos que circulan desde mediados del año pasado, donde se han publicado autores como Luis de Góngora, Eurípedes, Sófocles, Homero, Calderón de la Barca y Esquilo, entre otros.

Para esta nueva serie de clásicos mexicanos, este grupo editorial contará con el apoyo de la UNAM, con quien ha firmado un convenio para tener la colaboración de filólogos y lingüistas, quienes trabajarían en la elaboración de notas introductorias, cronologías y referencias que le darán valor agregado a estas ediciones que aspiran a acaparar el mercado de lectores juveniles.

De entrada este proyecto contará con diez títulos. El primero será la nueva traducción del Popol Vuh —obra escrita alrededor del año 1550—, bajo el cuidado de la investigadora Laura Elena Sotelo. Le seguirá una antología con poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), tres comedias de Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639) y una antología con crónicas de Guillermo Prieto.

Continuará con la publicación de El hombre de la situación de Payno (1820-1894), un libro importantísimo en su producción literaria que hoy es desconocida, más allá de El fistol del diablo y Los bandidos de Río Frío, detalló Cayuela. Será el mismo caso de Historia de Chucho el ninfo, de José T. Cuéllar, un volumen desconocido para las actuales generaciones.

No podía faltar El Zarco y La Navidad en las montañas, de Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893); dos antologías con cuentos de Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895) y Amado Nervo (1870-1919), y la novela La rumba, de Ángel de Campo Micrós (1853-1914).

De estos títulos, la mitad se publicará a mediados de este año y el resto antes de que se inaugure la FIL Guadalajara, aseguró el editor. Puesto que esta colección será un proyecto a mediano y largo plazos, dijo que la propuesta es que se convierta en permanente; sin embargo, tanto los editores como la UNAM medirán su efectividad y pertinencia.

Sobre el convenio con la UNAM, Cayuela comentó que los detalles se darán a conocer en las próximas semanas, por lo que de momento sólo argumentó que se ha llegado a un acuerdo total. “Consideramos que la máxima casa de estudios tiene los mejores especialistas, filólogos e intérpretes para hablar sobre los textos de la Conquista, la Colonia y el mundo mesoamericano”, argumentó.

Quiero ser claro: nos parecía que si sumábamos el cerebro de la UNAM con el músculo empresarial podríamos lograr una combinación muy valiosa, pero no se trata de un acuerdo de conveniencia, pues no hay intercambio de dinero, no es un negocio para Penguin House”, precisó.

Hay que señalar que la colección de clásicos de PRH nació en 1946 en idioma inglés, con una nueva traducción de la Odisea, con la intención de actualizar y revisar las traducciones existentes de autores griegos y latinos. Ahora, este mismo esfuerzo se lleva a cabo en español y a partir de este año en México.

ROPAJE EDITORIAL

Cayuela reconoció que los clásicos en México tienen muchos problemas. “El primero es que hay ediciones extraordinariamente baratas e irresponsables, con mala tipografía, deficientes presentaciones y traducciones pirata, con un descuido brutal, que son puestas (en el mercado) a un precio mínimo”.

Así que lo que quiere transmitir esta serie de clásicos es: proponer ediciones a precio accesible, pero utilizando el texto correcto, el original, sin erratas ni errores de transmisión, con un texto enriquecido que sirva para profundizar la lectura, añadió.

Pero no queremos que este ropaje inhiba la lectura. Así que tampoco ofreceremos ediciones llenas de notas ni de un aparato crítico excesivo, sólo una información valiosa con una cronología del autor, de la época y del propio libro”.

¿Qué tipo de canon busca PRH?, se cuestionó a Cayuela. “Se trata de una combinación de títulos canónicos que todo mundo espera porque forman parte de la lectura obligatoria para (jóvenes) de bachillerato y universidad”.

Lo que no se busca, dice, es que el libro se convierta en un objeto denso que estorbe la lectura. “No queremos que los lectores se sientan precarios o que no están a la altura de los clásicos. La intención es acercar los clásicos a la gente, que no les tengan miedo”.

¿Qué es un clásico para ustedes?, se le inquirió. “Un clásico es aquel libro que no sólo ha sobrevivido el paso del tiempo, sino que, a pesar de la distancia, nos dice mucho aunque haya cambiado la circunstancia en que se escribieron. Los clásicos son libros que no dejan de sorprendernos; su lectura escapa a cualquier resumen. Un clásico es un texto sobre el que vale la pena discutir y unifica las conversaciones”.

¿Acaso estos libros quieren desplazar las ediciones pirata de gran demanda? “No hay piratería en términos de derechos de autor, ya que los clásicos están libres de derechos. Lo cierto es que muchas editoriales toman el primer texto que encuentran y lo publican sin dar créditos ni explicar de dónde viene su traducción”.

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