Vendedores informales copan Centro Histórico
Ante la inminente temporada de fin de año, puesteros y toreros han tomado el norte y oriente del Primer Cuadro para ofrecer comida, antojitos, ropa, calzado, juguetes y artículos navideños
CIUDAD DE MÉXICO.
La cercanía de Navidad y Año Nuevo, la temporada de las mejores ventas, ha provocado que las calles y aceras del norte y oriente del Centro Histórico hayan sido tomadas por comerciantes informales.
El caso más extremo es Eje 1 Norte, donde la mitad de sus carriles han sido ocupadas por ambulantes y toreros.
En el sentido de República de Brasil a Eje 1 Oriente Vidal Alcocer la línea de puestos abarca los dos carriles de extrema derecha: entre cinco y seis metros de calle son ocupados por exhibidores, maniquíes, catres, rejas, mesas, y todo tipo de estructuras para desplegar las mercancías.
En un recorrido por este tramo se contabilizaron entre 250 y 300 vendedores que se empiezan a instalar entre las 10:00 y 11:00 horas. Incluso hay quienes estacionan sus autos para apartar lugares o evitar el paso de vehículos mientras arman los puestos.
El punto de mayor afectación es el cruce con Aztecas, donde los informales ocupan dos carriles en cada lado de la avenida de la dirección oriente, dejando dos de circulación.
Hacia el poniente, el sentido de contraflujo está copado por extensiones de los puestos que hay sobre la banqueta, alrededor de 150, con objetos para exhibición y mercancía sobre el arroyo vehicular.
Al gobierno central le corresponde el reordenamiento en el Perímetro A del Centro, que va por República de Perú y Apartado antes de desviarse a Mixcalco. A la delegación Cuauhtémoc le corresponde el B, de Perú y Apartado hacia Eje 1 Norte y Tepito.
En la zona norte del Centro Histórico el comercio en vía pública ha ganado terreno paulatinamente hasta llenar calles enteras con vendedores de comida, antojitos, productos navideños, juguetes y otros en una zona que fue reconstruida hace años y donde no se deberían ejercer estas actividades por tratarse de aceras y vialidades recuperadas.
Como ejemplo, en las calles José Joaquín de Herrera y República de Colombia, en la frontera de los perímetros A y B, los vendedores aprovechan esa ubicación para ocupar cada metro de vía disponible, incluso formando pequeñas islas en los cruces más amplios. Es el caso de Rodríguez Puebla y el callejón de Girón, a un costado del Mercado Abelardo L. Rodríguez, donde hay puestos que ocupan lugar en medio de la calle.
En Colombia, los puestos llenan aceras y calles desde la esquina con Brasil; sin embargo, a la altura de Carmen su número aumenta y sólo dejan espacio para la circulación de un auto. Entre Girón y Rodríguez Puebla los locatarios formales colocaron puestos en la calle para evitar que el lugar sea ocupado por toreros.
En José Joaquín de Herrera ya abarcan desde Anillo de Circunvalación y hasta Carmen. Sólo el cierre de la calle debido a trabajos de repavimentación pudo cortar la línea de puestos.
Las calles Peña y Peña, González Ortega y Manuel Doblado están llenas de comerciantes que ya no quitan sus puestos durante las noches, los dejan instalados para al día siguiente sólo llegar a desplegar sus mercancías.
Por la invasión, los peatones andan por aceras y calles mezclándose con los autos, microbuses, camionetas de proveedores o compradores, camiones de carga y autobuses foráneos con terminales improvisadas en el área.
Otros puntos de concentración de vendedores son las calles Santísima, donde prácticamente toda la explanada, entre Corregidora y Soledad, está llena de puestos; Academia, donde las estructuras en el arroyo vial cerca de Guatemala forman un pasillo entre calle y acera; Corregidora, donde los vendedores ocupan la entrada de ferreterías o tiendas de artículos de cocina y cristalerías; o en islas formadas en esquinas de Jesús María, Uruguay, Venustiano Carranza, Loreto, Justo Sierra y Rodríguez Puebla, entre otros.
En Correo Mayor y Carmen es donde los vendedores muestran sus productos en fachadas dejando menos de un metro para los peatones.
Otros puntos donde se notó incremento de ambulantaje son Carranza, Uruguay, Regina, Las Cruces y República de El Salvador.
Aunque en la zona hay uniformados, no intimidan a los vendedores, que ofertan sin restricción alguna.
El año pasado y tras mesas entre autoridades y líderes ambulantes, se acordó que en temporada decembrina los informales podrían ofrecer sus productos siempre y cuando lo hicieran en rejillas, sin afectar el paso peatonal y vehicular, y limitando su presencia a siete comerciantes por calle.








