Llamado a zona caótica; colonia Juárez y Zona Rosa

Ante el auge de Reforma se busca repoblar un área afectada por obras, marchas y hasta informales

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CIUDAD DE MÉXICO.

Ante el auge inmobiliario que desde hace algunos años registra Paseo de la Reforma, con algunos de los edificios verticales más grandes del país ya construidos y otros en proyecto, autoridades y desarrolladores buscan repoblar la colonia Juárez y la Zona Rosa, aledañas al corredor

Sin embargo, la movilidad no está garantizada en esas áreas de la delegación Cuauhtémoc al ser de las más afectadas por las marchas y bloqueos que casi a diario hay en vialidades como Paseo de la Reforma, Insurgentes, Bucareli o Chapultepec.

Además, en la Zona Rosa se han implementado al menos cinco proyectos de recuperación que no se han concretado, a pesar de que, según empresarios, por ahí caminan a diario hasta 100 mil personas, cifra similar a las que transitan por el Centro Histórico.

Ayer, el secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Salomón Chertorivski, afirmó que las colonias Juárez y Cuauhtémoc requieren un impulso en su infraestructura urbana e incremento en la construcción de vivienda ante el boom de Reforma.

Ante integrantes de las Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), argumentó que en estos barrios no se ha construido vivienda desde hace al menos 20 años.

“La colonia Juárez, la Zona Rosa y toda avenida Chapultepec no tienen casi vivienda. No se ha levantado vivienda en los últimos años. Por ejemplo, en la vivienda existente en la Zona Rosa tenemos contabilizado que 30 por ciento de la vivienda existente está desocupada”, señaló.

Enfatizó que con la edificación de la Torre Chapultepec, en Reforma y Río Ródano, asistirán a trabajar 20 mil personas más a la zona, que necesitarán créditos de vivienda y a los que deben sumarse los empleados de edificios como la Torre Mayor o la Torre Bancomer.

Francisco Javier Solares Alemán, presidente de la CMIC en la capital, alertó que el desarrollo urbano en estas zonas no puede plantearse sin garantizar los servicios básicos a los posibles compradores, aunque aceptó que el repoblamiento generaría mejoras en movilidad y medio ambiente, ya que no habría más traslados desde zonas conurbadas.

“Es fundamental el desarrollo urbano porque el corredor de Reforma está creciendo, están las oficinas y la gente viene a trabajar a veces desde Chalco o de Tecámac. Esto viene a afectar la movilidad, el medio ambiente, entonces tiene un potencial enorme, pero no se puede redensificar sin los servicios”, sostuvo.

ÁREA CASTIGADA

A pesar de la cercanía con Reforma, la colonia Juárez y la Zona Rosa aún no han visto reflejados los beneficios de la llegada de grandes desarrollos inmobiliarios.

El 6 de junio Excélsior publicó que locatarios del polígono acusaron abandono de la infraestructura urbana por parte de los gobiernos delegacional, local y federal.

“Queremos un rescate integral, no parches. Las calles, las banquetas, las hemos pagado nosotros”, explicó Jorge Pascual, presidente de la Agrupación de Comerciantes de la Zona Rosa, que agrupa a 600 empresarios.

También, desde hace algunas semanas opositores a la Reforma Educativa realizan casi a diario marchas y bloqueos que afectan principalmente la movilidad y comercios de las colonias Centro y Juárez.

Al respecto, la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo ha señalado que por cada día de manifestación dos mil 883 establecimientos ubicados entre el Ángel de la Independencia, el Zócalo y áreas aledañas registran mermas en sus ventas de alrededor del 12%, lo que representa hasta 35 millones de pesos diarios.

Cubren 12% de demanda

Cada año 70 mil parejas requieren casa o departamento pero se dan ocho mil 500 créditos de interés social.

Las entidades públicas encargadas de procurar créditos para vivienda social nueva en la Ciudad de México cubren apenas 12% de la demanda total que se requiere anualmente.

Según el estudio La Situación de la Vivienda en la Ciudad de México, de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), en 2015  se entregaron más de ocho mil 500 mil créditos para casas y departamentos nuevos en la capital a través del Infonavit y el Fovissste.

El análisis señala que al menos 37 mil parejas contraen matrimonio al año en la ciudad y requieren de un piso nuevo. A ellos se suman las parejas que inician una vida en unión libre, con lo que la demanda total de vivienda es de 70 mil cada año.

La Canadevi calcula que sumando la construcción de vivienda por parte de inmobiliarias y la que se ofrece vía Infonavit y Fovissste, aún queda un rezago de 20 mil viviendas al año y un acumulado de 260 mil nuevas casas.

Según el estudio, la Ciudad de México es donde se otorgan menos créditos para vivienda social nueva en comporación con entidades como Nuevo León y Jalisco, donde están las otras dos ciudades más grandes del país, Monterrey y Guadalajara.

De cinco mil 530 créditos entregados vía Infonavit en la ciudad en 2013, se pasó a cuatro mil 51 en 2014, a tres mil 30 en 2015 y se tiene una meta para este año de tres mil 513, puntualizó la Canadevi.

Detalló que vía Fovissste se otorgaron cinco mil 500 créditos  en la capital en 2015. En contraste, para Jalisco se estima entregar este año, via Infonavit, 32 mil 206 y  44 mil 836 en Nuevo León.

Escasez acentúa otros problemas

Entre las razones que la Canadevi enlista para explicar esta disminución en la oferta de vivienda están problemas para adquirir predios, falta de claridad normativa, incertidumbre jurídica  para la aplicación de proyectos y disminución de fuentes de empleo, entre otras.

Explicó que esto ha llevado a que el costo de la obra de vivienda nueva se incremente y, por tanto, se eleve el costo final de las casas que se ponen a disposición de los clientes finales.

Para las nuevas familias que requieren una vivienda nueva y desean ejercer un crédito del Infonavit, la opción más realista es migrar hacia la periferia, agudizando los problemas de movilidad, contaminación y pérdida de productividad de la megalópolis.

El análisis del organismo indica que la falta de vivienda también detona problemas como desintegración familiar debido al hacinamiento, altos costos de transporte para las familias que deben migrar a la periferia, incremento de delincuencia en el transporte público, despoblamiento de colonias en zonas con poco desarrollo en la capital, y la expansión del modelo horizontal de vivienda, que a su vez provoca que la urbe siga creciendo.

De acuerdo con la Canadevi, existe la intención de continuar la reconversión de zonas industriales bien conectadas con vialidades y transporte público masivo, sin embargo se enfrenta oposición de algunos jefes delegacionales.