Protección civil: delegaciones carecen de su propio atlas de riesgo

Aunque el Gobierno del Distrito Federal cuenta con una herramienta para calcular emergencias y daños, faltan plataformas específicas para cada demarcación, pues su territorio es diverso

COMPARTIR 
19/05/2014 05:50 Francisco Pazos y Kenya Ramírez
La base de datos con la que cuenta la Ciudad de México proporciona información con características sobre el tipo de suelo, densidad poblacional por inmueble y datos sobre riesgos potenciales, como sismos e inundaciones.
La base de datos con la que cuenta la Ciudad de México proporciona información con características sobre el tipo de suelo, densidad poblacional por inmueble y datos sobre riesgos potenciales, como sismos e inundaciones.

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de mayo.- La Ciudad de México se encuentra expuesta a riesgos geológicos, como sismos, e hidrometeorológicos, como inundaciones, debido a su situación geográfica, pero la mayoría de las delegaciones no cuentan con atlas de riesgo específico para su territorio.

El Gobierno del Distrito Federal tiene, desde la pasada administración, con una herramienta para calcular los daños que este tipo de emergencias pudieran dejar e incluso ubicar las zonas de mayor riesgo para la población.

El Atlas de Riesgos y Peligros de la Ciudad de México, integrado por más de 240 capas de información, opera de manera general para la ciudad, pero 11 demarcaciones no han desarrollado su propio modelo de prevención, a pesar de que existen datos disponibles para ello.

Aunque el artículo 16 de la Ley del Sistema de Protección Civil del DF vigente establece en la fracción VII que corresponde a las delegaciones “elaborar, de conformidad con los lineamientos técnicos y operativos, el Atlas Delegacional y mantenerlo actualizado permanentemente”, sólo cinco de las 16 delegaciones cuentan con uno.

En ese mismo artículo, la ley señala que las administraciones delegacionales deberán informar a la Secretaría de Protección Civil del Distrito Federal (SPCDF) las actualizaciones que lleve a cabo a este documento.

Sin embargo, sólo Álvaro Obregón, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Milpa Alta y Xochimilco cuentan con un atlas de riesgo delegacional.

De estas demarcaciones, tan sólo la delegación Iztapalapa, ubicada en una de las zonas de riesgo sísmico, de acuerdo con el Atlas de Riesgos y Peligros, cuenta con una base de datos de este tipo, y Gustavo A. Madero anunció una actualización en marzo del año pasado.

En contraste, las delegaciones Azcapotzalco, Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Tláhuac y Venustiano Carranza carecen de un atlas que delimite las zonas vulnerables de sus territorios.

La SPCDF indicó desde finales de 2012 que la falta de este tipo de plataformas en las delegaciones responde a un problema presupuestal.

La presidenta de la Comisión de Protección Civil en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Gabriela Salido, quien trabaja en un dictamen para modificar la ley en la materia, dijo en entrevista que el tema de las delegaciones también se incluirá en éste.

“Se requiere que el Plan de Desarrollo Urbano de la Ciudad de México esté relacionado con el atlas de riesgo. Se ha comentado la importancia de que no se autoricen certificados de usos de suelo en zonas  que no tienen  las condiciones adecuadas”, apuntó la legisladora panista.

El diputado del PRD Jorge Zepeda, también integrante de la Comisión de Protección Civil, dijo que en sismicidad y otros riesgos se requiere que las delegaciones se responsabilicen con su atlas, aunado a la información que puedan concentrar a través de estudios de subsuelo, orográficos y pluviales, a manera de radiografía para cada territorio.

“Es un ejercicio que debe de estar actualizado y que esté vigente año tras año. Sirve para que uno como autoridad, desde un principio, sepa qué zonas se te pueden inundar o incendiar, qué zonas son factibles de derrumbes. Cada delegación está obligada a tenerlo, pero los argumentos para no hacerlo son los económicos, porque sí es costoso, pero hay instancias públicas como la UNAM, el IPN y el Sismológico Nacional que pueden proporcionar información, pero se requiere una coordinación.

“También hay que instalar esquemas como en el caso de Álvaro Obregón, que tiene seis o siete  estaciones que están verificando constantemente la humedad y la lluvia”, dijo Zepeda.

El diputado habló de “ponerle dientes a la nueva ley” y que las constructoras sean más responsables y se eviten riesgos como los ocurridos en Santa Fe, en Cuajimalpa, por reblandecimientos de terreno.

“Es como tener una radiografía y prevenir casos como el deslave en Santa Fe, que es un asunto de una construcción mal vigilada por parte de los propios esquemas de protección civil de los responsables de la obra y de la autoridad. Hemos constatado cómo hay empresas que llevan a cabo la construcción de cepas y el peatón está  indefenso al caminar a un lado de fosas de diez o 15 metros de profundidad, sin suficiente personal que abandere en zona de obras”, dijo.

Los integrantes de la Comisión en la ALDF también buscan otorgar mayores facultades y responsabilidades a las delegaciones, que exista mayor coordinación y contacto entre los diferentes entes relacionados con la protección civil.

Se habla de la vinculación con módulos de cada demarcación, con el equipo de bomberos y la Secretaría de Protección Civil.

“En el recorrido que hicimos el año pasado en cada uno de los módulos de protección civil delegacional, encontramos  que en algunos no hay vinculación, no hay coordinación, concretamente en el de Tláhuac. En Milpa Alta tienen equipos de bomberos y ambulancias, pero son como autónomos y no dependen del gobierno.

“En la protección civil no sólo es para un temblor, la protección civil debe ser permanente, es una cultura y debe estar en todas las delegaciones, no solamente en donde haya edificios a punto de derrumbarse. En Magdalena Contreras, Cuajimalpa y Álvaro Obregón hay taludes y hasta minas, en Iztapalapa hay grietas, cada delegación tiene una característica”, concluyó Zepeda.

Plataforma digital

Los atlas de riesgos y peligros, como el de la Ciudad de México, son plataformas que integran información con características sobre el tipo de suelo, densidad poblacional por inmueble y datos sobre riesgos potenciales.

La base de datos permite a las autoridades localizar geográficamente las zonas de riesgo y en caso de que ocurra una emergencia, como un sismo o una inundación, generar modelos que ofrezcan una idea de los daños y la manera más eficiente para dirigir a los equipos de rescate.

El Atlas de Riesgos y Peligros de la Ciudad de México comenzó su desarrollo en 2007, con la creación de la SPCDF, y contó con el apoyo del IPN.

Se trata de una plataforma digital que combina desarrollos tecnológicos estadounidenses e israelitas, los cuales se nutren de la información estadística que genera el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y las mismas dependencias locales.

La ALDF quiere cambiar la ley

Buscan integrar la experiencia del Sismológico Nacional y el Instituto de Geofísica.

Cómo ocurren los sismos o movimientos telúricos, las áreas de incidencia y los riesgos que generan en la Ciudad de México es información que incluirá el proyecto de dictamen para modificar la Ley de Protección Civil, que desde año y medio elaboran en la Asamblea Legislativa (ALDF) y que sigue robusteciéndose.

Incluirá las opiniones técnicas de académicos del Instituto de Geofísica y del Servicio Sismológico Nacional de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para tener elementos técnicos y científicos que mejoren la prevención y atención de riesgos en caso de desastre.

Gabriela Salido, diputada local del PAN y presidenta de la Comisión de protección civil en la ALDF dijo que este instrumento legislativo debe dar cabida a los académicos y generar una coordinación entre las instancias que representan y las autoridades locales.

Dijo que buscarán la participación del Sismológico y del Instituto de Geofísica en concejos de protección civil delegacionales para efectos de que puedan emitir opiniones y contribuyan a actualizar la información con sus estudios en materia de sismicidad.

“La iniciativa ya está en comisiones, la semana pasada tuve una reunión en el Sismológico en donde se buscó lograr el compromiso de que puedan hacer las observaciones pertinentes a la propia iniciativa y enriquecerla, no solamente en la precisión de términos y definiciones técnicas, sino para que contemple la participación del Sismológico en los comités o en los concejos.

“Que se complemente la información que tiene el GDF con toda la investigación que hace de manera rutinaria la UNAM a través del Instituto de Geofísica”, apuntó Gabriela Salido.

La propuesta de reformas a la Ley de Protección Civil está en análisis de la comisión, cuyos integrantes están en el proceso de emitir observaciones, aunado a la aportación que hará la UNAM.

El proceso de dictaminación continuará en estos meses en aras de tener un proyecto final para presentarlo en el próximo periodo ordinario de sesiones.

“Todo proyecto es perfectible, llevamos trabajando en esta iniciativa más de año y medio y aún así sabemos que siempre existirá la necesidad de perfeccionarlo.

“El Sismológico tiene como encomienda el monitoreo de esta actividad proporcionando de manera oportuna la localización de los sismos que ocurran en el territorio nacional y cómo impactan. Es información que se debe poner de manera clara a disposición del GDF”, dijo la diputada panista.

Pero la iniciativa de Ley de Protección Civil para el DF va más allá del tema sísmico, también incluye la obligatoriedad de emisión y actualización de los términos de referencia y normas técnicas que tiene que hacer el GDF a través de su secretaría, el impulso a la materia de protección civil a nivel escolar básico, lineamientos para los atlas de riesgo y personal calificado en la atención de emergencias.

Que todos los inmuebles a cargo de la administración pública local cuenten con un sistema de alertamiento de emergencia, lo cual no sucede al cien por ciento a la fecha.

Contempla el establecimiento de estructuras básicas en las unidades de protección civil delegacionales que garanticen la respuesta óptima en caso de una emergencia en cualquier parte de la ciudad.

“La necesidad de que se considere de forma obligatoria que el personal que se destina a la protección civil esté bajo un régimen que le garantice seguridad social, cosa que hoy no sucede.

“Considera el tema de los perfiles y la experiencia necesaria, no nada más el caso del director, sino de todos los integrantes, que no se estén dando este tipo de cargos solamente como prebendas políticas y electorales”, agregó Salido.

El proyecto de dictamen habla de la participación en la protección civil del centro de atención de emergencias y protección ciudadana del DF, del C4 y los centros regionales de comando y control, para que no se circunscriba a seguridad pública.

También de generar candados para la corrupción que se da cuando se implementa la suspensión de actividades por medidas de seguridad de riesgo inminente.

Comentarios

Lo que pasa en la red