CIUDAD DE MÉXICO, 26 de mayo.- En la actualidad, según las estimaciones de los especialistas, más de 300 millones de personas son vinculadas en todo el mundo al futbol en el nivel profesional: estas son jugadores y entrenadores, jueces y médicos, periodistas y empleados de las numerosas organizaciones internacionales.

Como es conocido, el Mundial de Futbol va a celebrarse en Rusia en 2018. ¿Qué significado tiene este acontecimiento para los ciudadanos de la Federación de Rusia; qué papel tiene el futbol en Rusia  y, qué significa este deporte para las personas comunes?

El futbol es el deporte más popular y más querido del planeta, el que se practica y siguen casi dos mil millones de personas. Los ciudadanos de Rusia no son la excepción. Según las estimaciones del fondo “Opinión pública”, el futbol en Rusia es extraordinariamente popular. Los campeonatos del mundo y de Europa son seguidos con atención por más de 60 por ciento de la población adulta.

El primer partido de futbol tuvo lugar aún en el Imperio Ruso en el año 1897, y ya en el año 1912 sucedió el primer campeonato. Desde 1936 empezaban a celebrarse campeonatos y la Copa de la URSS entre los clubes. Por primera vez los futbolistas soviéticos se convirtieron en los campeones olímpicos en 1956, en cuatro años más se hicieron los poseedores de la Copa de Europa. Y en 1988 conquistaron  la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Muchas estrellas de futbol mundial han aparecido en los tiempos de la URSS. Éstos son Rinat Dasaev y Edward Streltsov; Ígor Netto y Oleg Blokhin; Vladímir Bessonov y, claro, el mejor portero del siglo XX, quien recibió en 1963 el premio Balón de Oro, como el mejor jugador de Europa, el portero Lev Yashin. Para comparar, es posible decir que Lev Yashin significa tanto para el futbol nacional ruso como Antonio Carbajal o Jorge Campos para el futbol mexicano.

Estos apellidos son bien conocidos en la generación mayor de los mexicanos. Durante la etapa grupal del Mundial de Futbol de 1970, los equipos de la URSS y México empataron 0-0 y, aunque las selecciones de nuestros países no consiguieron enfrentarse durante la etapa grupal del campeonato del mundo celebrado en 1986, nuestras selecciones lograron  un partido amistoso, que ha acabado con la victoria del equipo de México 1-0. Después, el 16 de agosto del 1992 fue la revancha en Moscú (2-0), y esto no  fue simplemente un partido amistoso, fue el primer partido oficial del futbol de la selección de Rusia moderna.

El futbol en nuestro país es una fuerza que une capas distintas de la población, que contribuye al auge general positivo emocional y patriótico; sobre ello es posible hablar horas enteras, discutir y argumentar. El futbol en Rusia no es simplemente un deporte. El futbol es una pasión, es entusiasmo, éste no es simplemente 22 jugadores en el campo. Muchos jóvenes programan sus planes al futuro próximo, en vista del horario de los partidos. En la Rusia moderna, el futbol es una rama propia de la cultura. A veces las relaciones  recíprocas entre personas dependen de a qué club se es aficionado.

En Rusia juegan al futbol, de hecho, en todas las regiones de la Federación, en todos los niveles distintos. Las formas básicas de celebrar las competencias son las tradicionales Copa y el Campeonato. El torneo más prestigioso es de las Ligas Premier del futbol de Rusia, que a diferencia de México, juegan no 18, sino 16 clubes, de ellos cuatro clubes representando a la ciudad de Moscú.

En el futbol en Rusia de hoy hay una multitud de revistas ilustradas especializadas, como por ejemplo Total Football, homóloga de la mexicana Futbol total, la cual consagra todas las facetas del futbol moderno ruso y también a la literatura (el autor más conocido de libros artísticos, el Dougie Brimson ruso es Dmitry Lekuh); de espacios de internet desarrollados para los aficionados rusos, también hay numerosos programas televisivos de análisis y los shows dedicados al juego más grande de todos los tiempos y los pueblos.

La industria del vestido también está estrechamente asociada con el futbol. En Rusia se abren tiendas de marcas populares europeas de ropa de estilo casual como por ejemplo, Stone Island, C.P. Company, Henri Lloyd, Fred Perry y otras.

Recientemente, tras las películas inglesas The Football Factory (La fábrica de futbol) y Green Street Hooligans (presentada en México como Hooligans. Defiende a los tuyos), la industria del cine de Rusia hizo su contribución al futbol nacional con la producción de la película Ókolo futbola (Cerca del futbol), que trata sobre la parte más activa de los aficionados rusos, de los gamberros futbolísticos. Al principio de los años 2000, la directora de cine británica Suzie Halewood adaptó el libro Bigga than Ben (Más grande que Ben), escrito por los aficionados del equipo ruso Spartak, Petr Tetersky y Serguey Sakin. La película recibió una serie de premios rusos y el del Festival de Los Ángeles en la categoría de película de argumento. En 2013 otra película rusa, la que describe eventos que tuvieron lugar en 1942 en la ciudad de Kiev, ocupada por las tropas de la Alemania fascista y dedicada al llamado partido de la muerte entre los futbolistas del equipo Dinamo de Kiev y la selección de soldados de una unidad antiaérea de Luftwaffe, ganó el premio en el festival de cine en Marbella.

Y claro que la música también. De año en año en diferentes ciudades rusas aparecen grupos musicales orientados a los aficionados y que interpretan melodías simples, con letras que son fáciles de memorizar, al estilo ska.

Y claro que el futbol no existe sin aficionados, aquellos que crean la atmósfera en el estadio, los que llevan adelante a su equipo, para quienes juegan los futbolistas, ya que sin ellos el partido no tendría ningún sentido. Los aficionados de Rusia, tal vez, son los más devotos del mundo, listos para asistir no sólo a partidos de casa, sino también a los de visita. Cabe recordar que Rusia es el país más grande del mundo y para ir, por ejemplo, de la ciudad de Kaliningrado a la ciudad de Najodka a apoyar a su equipo favorito, un aficionado tiene que viajar en tren más de una semana.

En sus estadios locales de futbol  los aficionados organizan un show verdaderamente mágico con coloridas pancartas, alabando a su equipo y pirotécnica. Además, las personas en los estadios, como el rompecabezas y el coro, que cantan canciones dedicadas a su club favorito. Cada presentación es cuidadosamente preparada en las gradas y cada fan-club se prepara a su manera. En cuanto al apoyo en las gradas, los shows más interesantes son los de los aficionados de los clubes Spartak, CSKA y Zenit.

Pero también existen aficiones más temperamentales, que se llaman hooligans, listas para defender el honor de su club fuera de los estadios. Lamentablemente, en Rusia hubo momentos en que la violencia y la crueldad capturaron estadios, como ha ocurrido recientemente en México en el partido entre Chivas y Altas en el Estadio Jalisco. Pero, como las autoridades mexicanas, las rusas reaccionaron con dureza ante tales comportamientos antideportivos y tomaron medidas duras, inclusive castigos penales a los matones activos.

En junio de 2014 las selecciones nacionales de nuestros países tomarán parte en la Copa Mundial en Brasil y me gustaría que la selección nacional mexicana, la ganadora del oro de los Juegos Olímpicos de 2012, salga del grupo desde el primer lugar, repitiendo el éxito de la Copa Confederaciones de 1999 en un partido contra Brasil.

Y sería ideal ver el partido entre Rusia y México en las próximas finales de la Copa Mundial de la FIFA.

Sería también ideal tener una final durante la Copa Mundial que viene entre las selecciones nacionales de Rusia y México.

* Embajador de Rusia en México