CIUDAD DE MÉXICO, 27 de enero.- Para el esquiador mexicano Hubertus Von Hohenlohe, lo que le mueve a seguir compitiendo en las pruebas de descenso alpino es el deseo de trascender, de seguir probándose a sí mismo que pese a tener 54 años de edad, puede de alguna manera competir con los jóvenes.

Von Hohenlohe quien este lunes visitó las instalaciones del Comité Olímpico Mexicano (COM) y dio entrevistas a los medios de comunicación, apuntó que “quiero seguir probando si puedo seguir siendo joven por más tiempo y admitió que esto es una locura”.

Hubertus Von Hohenlohe quien es el único deportista de nuestro país que logró clasificarse a los Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014 representará a México en esta justa invernal por quinta ocasión en su carrera, ya que previamente asistió a los de Sarajevo, Yugoslavia en 1984, Calgary, Canadá en 1988, Albertville, Francia en 1992 e Lillehammer, Noruega en 1994.

Detalló que si bien ya tiene varias décadas participando en competencias de esquí alpino, “todo ha cambiado, equipo, vestimenta, tecnología, por lo que he tenido que ir adaptándome a todos los cambios que se han producido en este tiempo y si sigo en esto es porque es una especie de droga para mí, pues me hace sentir muy vivo”.

Al recordar sus inicios en el esquí, recordó que cuando era niño su padre era propietario de un Hotel en la Sierra Nevada en España y luego que le consiguiera unos esquíes adecuados para su edad, se percató de que tenía facilidad para practicar el esquí, para después aprender en Austria y en Suiza la técnica para competir en esta disciplina deportiva.

Recordó que fue en el año de 1981, cuando hizo su debut en competencias internacionales en Val-d´lsére, Francia, “y en esa oportunidad la visibilidad en la pista era muy mala, lo que complicó mucho el descenso para todos los competidores”

Comentó que según en la prueba que se participe es como se debe actuar, “en el slalom ahí tiene que actuar más por instinto pues durante la bajada en donde llegas a velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora, debes tomar decisiones casi instantáneas, cosa contraria a lo que pasa en el descenso donde tu margen de maniobra es mucho más amplio”.

Destacó que sin lugar a dudas quien le inspiró a dedicarse a este deporte fue el austríaco Franz Klammer, “ya que al ser el último en bajar tenía una gran presión sobre él, pues era el favorito para ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Innsbruck en 1976, pues hizo un descenso espectacular que le permitió colgarse la medalla áurea”

Apuntó que otro esquiador al que admiró mucho fue el italiano Alberto Tomba, “pues él consideraba al esquí como una forma de arte, él era un artista de esta disciplina, era una persona que adentro y afuera de las pistas celebraba la vida y gustaba de compartir su talento”

Con respecto a las pistas en las que ha competido, señaló que la más difícil de todas en las que ha estado, ha sido la que hubo en los Juegos Olímpicos de Albertville, Francia, mientras que la de Kitzbühel, en Austria la que más disfrutaba, “porque es una pista que tienes que atacar, era como bajar en una montaña rusa que tú vas controlando”.

Finalmente, Von Hohenlohe destacó que “la única manera en que podemos hacer crecer el número de competidores mexicanos en este tipo de pruebas es seleccionar a un grupo de jóvenes entre aquellos que van a esquíar a Vail, Colorado o a Canadá y entrenarlos, prepararlos para que puedan en un corto tiempo dedicarse al cien por ciento al esquí”.

cmb