Ven viable acuerdos de México y EU en el T-MEC ante distanciamiento de Trump con Canadá
México y Estados Unidos mantienen activos los trabajos técnicos y el diálogo para avanzar en la revisión del T-MEC, señalaron especialistas de la firma Santamarina y Steta

México y Estados Unidos mantienen sus canales de diálogo para dar curso a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pese al entorno de fricción comercial, incertidumbre arancelaria y negociaciones paralelas entre el gobierno de Trump con China.
En el podcast Evolución Legal, Alejandro Luna, socio del despacho Santamarina y Steta, y Michelle Zelaya, counsel de la misma firma, explicaron que hasta el momento se han desahogado tres rondas de negociación formal.
No obstante, precisaron que una cuarta reunión programada fue pospuesta debido a prioridades en la agenda diplomática estadunidense, vinculadas a sus pláticas comerciales con China y otros compromisos internacionales.
Para el sector productivo mexicano, el objetivo es garantizar certeza operativa frente a los aranceles vigentes y prevenir eventuales tarifas unilaterales adicionales que pudiera imponer el gobierno de Donald Trump, señalaron.
Reglas de origen y el factor China
Entre los diferendos no resueltos sobresalen las reglas de origen para la industria automotriz, los filtros a las inversiones de capital y los mecanismos que la Casa Blanca busca endurecer para impedir que insumos chinos penetren en territorio estadunidense a través de terceros países.
Los analistas alertaron que las negociaciones de Washington con el gobierno chino repercuten en las exigencias hacia México, especialmente por el recelo estadunidense en torno al transbordo no regulado de mercancías e insumos en la frontera común.
Por otro lado, el distanciamiento político y arancelario entre Estados Unidos y Canadá ha modificado la dinámica trilateral.
Mientras Ottawa, explicaron, busca diversificar sus exportaciones, esta coyuntura abre la alternativa de que México y Estados Unidos alcancen entendimientos bilaterales preliminares en materias específicas, sin que esto signifique desmantelar la estructura del T-MEC ni suspender el esquema trilateral de fondo.
Agroindustria y mecanismos de integración alternos
Respecto al vínculo entre México y Canadá, los especialistas recordaron que ambos países mantienen instrumentos de integración paralelos como el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), lo que previene una ruptura económica generalizada.
En el plano técnico, las discrepancias también tocan sectores estratégicos como energía, normativas sanitarias, emisión de permisos y la pretensión estadunidense de fijar mecanismos de estacionalidad agrícola.
Sobre este último punto, la postura mexicana sostiene que limitar el flujo de cosechas por temporadas perjudicaría el abasto y la seguridad alimentaria en América del Norte.
Luna y Zelaya concluyeron que, si bien la continuidad de las conversaciones envía una señal de certidumbre para las cadenas de valor, la revisión del T-MEC debe entenderse como un proceso permanente y escalonado, en el que el reto del gobierno mexicano será conservar el acceso preferencial a los mercados sin comprometer sectores clave en la mesa negociadora.