Caso Trump y relación bilateral
El reciente fallo en contra del expresidente Donald Trump en el caso civil por difamación y agresión sexual no sólo sacude el panorama político interno de Estados Unidos, sino que también tiene implicaciones significativas para la relación bilateral con todos los ...
El reciente fallo en contra del expresidente Donald Trump en el caso civil por difamación y agresión sexual no sólo sacude el panorama político interno de Estados Unidos, sino que también tiene implicaciones significativas para la relación bilateral con todos los países del mundo, y el que más nos interesa: con México. Estados Unidos no sólo sigue siendo la primera potencia del mundo, sino que es nuestro vecino y principal socio comercial.
El veredicto, que obliga a Trump a pagar una indemnización de 5 millones de dólares a la escritora E. Jean Carroll, llega en un momento crucial, pone en tela de juicio la viabilidad de su candidatura para las elecciones de 2024. Trump enfrenta ahora no sólo un revés legal, sino también un potencial daño a su imagen y credibilidad y a la viabilidad de su propia candidatura.
Este fallo complica aún más el ya de por sí delicado equilibrio que el gobierno mexicano debe mantener en su relación con Estados Unidos. Por un lado, el gobierno saliente de Andrés Manuel López Obrador ha mantenido una postura de negociación permanente con el país vecino. Sin embargo, el fallo contra Trump coloca al gobierno mexicano en una posición incómoda, especialmente si el expresidente decide utilizar este revés legal para avivar sentimientos nacionalistas y antiinmigrantes como parte de su estrategia de campaña.
Por otro lado, el próximo gobierno mexicano, que asumirá el poder en diciembre de 2024, deberá lidiar con las consecuencias de este fallo y su impacto en la relación bilateral. Si Trump logra recuperar la presidencia, es probable que su enfoque hacia México se endurezca aún más, especialmente en temas como la migración y el comercio. Esto podría poner en riesgo los avances logrados en el marco del T-MEC y generar nuevas tensiones en la frontera.
Además, el fallo contra Trump podría tener un efecto dominó en la política interna mexicana. Los críticos del expresidente estadunidense podrían ver en este revés legal una oportunidad para cuestionar a aquellos políticos mexicanos que han sido percibidos como cercanos a Trump. Esto podría generar divisiones y debates internos en un momento en que México necesita mostrar unidad y fortaleza en su relación con su principal socio comercial.
El gobierno mexicano, tanto el saliente como el entrante, deberá manejar con sumo cuidado su postura frente a este tema. El actual encargado de las relaciones con América del Norte, Roberto Velasco, conoció perfectamente al equipo del entonces presidente Trump, al igual que conoce a todo el equipo del presidente Biden, Su trabajo en este contexto será fundamental. Por un lado, es relevantísimo mantener una relación constructiva y respetuosa con Estados Unidos, independientemente de quién ocupe la Casa Blanca. Pero al mismo tiempo, México no puede permitir que su agenda bilateral sea dictada por los vaivenes políticos y legales del país vecino.
En este contexto, el fallo contra Trump se convierte en un recordatorio de la complejidad y la interdependencia que caracteriza la relación entre México y Estados Unidos. Más allá de las preferencias ideológicas o políticas, ambos países están unidos por profundos lazos económicos, sociales y culturales que trascienden a los individuos y a los gobiernos en turno.
El reto para México será navegar en estas aguas turbulentas con inteligencia, diplomacia y firmeza, buscando siempre defender los intereses nacionales y promover una relación bilateral basada en el respeto mutuo, la cooperación y el beneficio compartido. Sólo así podremos enfrentar los desafíos que nos depara el futuro y construir una relación más sólida y equitativa con nuestro vecino del norte.
