Excélsior, vientos de periodismo
Del éxito del diario matutino surgieron también otros medios impresos
Ayer cumplió 105 años de vida Excélsior, El Periódico de la Vida Nacional. Vientos republicanos soplan sobre el imperio moscovita, fue el titular del periódico Excélsior, el domingo 18 de marzo de 1917. Con la abdicación del zar Nicolás II iniciaba una nueva etapa de la historia política internacional. La revolución rusa estaba en marcha y nadie dimensionaba todavía su impacto. Hoy, después de más de un siglo, Rusia vuelve a ser noticia internacional. Vladímir Vladímirovich Putin, presidente de ese país, decidió invadir Ucrania y con ello provoca muerte, dolor, ira e indignación.
Parece que apenas fue ayer cuando, en la década de los años cuarenta, en las páginas de Excélsior quedaba el testimonio de la sangrienta Segunda Guerra Mundial y el horroroso final con la explosión de la bomba atómica. Siguió la Guerra Fría, que parece que sigue presente. El mundo ya nunca fue el mismo. Se volvió bipolar. Emergieron dictaduras, revoluciones, muros y grandes movimientos de jóvenes que fueron reprimidos aquí y allá.
Tampoco parece lejano ese viernes 10 de noviembre de 1989, cuando el titular de El periódico de la Vida Nacional, relató el viraje del mundo: Adiós al Muro de Berlín; Alemania del Este abre sus fronteras. Setenta y dos años pasaron desde la creación de la utopía socialista, los mismos desde que circuló en las calles de la Ciudad el periódico Excélsior fundado por Rafael Alducin.
En estos más de 100 años, Excélsior ha dado cuenta de los costos fatales de la pugna por el poder político o de la lucha por la justicia: En México: Emiliano Zapata en 1919; Venustiano Carranza en 1920; Francisco Villa en 1923; Felipe Carrillo Puerto en 1924; Álvaro Obregón en 1928; León Trotsky en 1940; Luis Donaldo Colosio en 1994. En otras partes del mundo: Augusto Sandino en 1934; Mahatma Gandhi en 1948; John F. Kennedy en 1963; Che Guevara 1967; Martin Luther King en 1968; Salvador Allende en 1973; entre otros.
Pero también en las páginas de El Periódico de la Vida Nacional se dieron a conocer los grandes dramas de las catástrofes del México de la década de los años ochenta: las explosiones de San Juan Ixhuatepec en 1984 y los sismos en la Ciudad de México en 1985.
En este siglo, las páginas de Excélsior no sólo son testigos de los reportes de los periodistas, sino también del análisis de grandes escritores. Por sus páginas han cruzado: José Juan Tablada, Jaime Torres Bodet, Victoriano Salado Álvarez, Luis Spota, Jorge Ibargüengoitia, María Luisa La China Mendoza, Daniel Cosío Villegas, Ricardo Garibay, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Rosario Castellanos y Vicente Leñero, los primeros que vienen a la mente. Y, si el periodismo en México tiene historias de valentía, en las páginas de Excélsior hay muchas. No solamente la del antiguo Julio Scherer y su voluntad para impedir que el poder político determinara los contenidos del diario.
Del éxito del diario matutino surgieron también otros medios impresos. Decenas de películas tienen escenas donde el Ultimas Noticias es agitado por los voceadores en las tardes y noches de la Ciudad de México.
Imágenes que parecen lejanas y borrosas con el paso del tiempo porque actualmente la revolución tecnológica modificó a los medios de comunicación. Los diarios impresos han dejado de ser el formato y han dado paso a las versiones multimedia y digitales. Además, ahora, Excélsior cuenta con una televisora, que le da oportunidad para cumplir con las últimas noticias en tiempo breve. Es así como podemos ver y escuchar de un gran periodista como Pascal Beltrán del Río, en tiempo real, desde el lugar de los hechos, la ominosa realidad: Las víctimas de la invasión de Ucrania por Rusia. El mundo cambia, pero no los intentos de abuso del poder.
Es de esta forma que, aquella editorial del primer número de Excélsior es vigente: “Se ha proclamado que sin libertad no hay régimen democrático. La libertad, sin embargo, impone una responsabilidad correlativa: la responsabilidad. Sólo es digno verdaderamente de ser, el que sabe responder del uso que hace de esa facultad”.
¡Felices 105 años, Excélsior!
