Ucrania: solidaridad y apoyo

Las expresiones de solidaridad y apoyo a Ucrania se han mantenido a lo largo de la guerra

La semana pasada se realizó un evento muy significativo que reunió a prestigiadas voces para hablar sobre la necesidad del fortalecimiento de la democracia en nuestro continente. Gracias a la convocatoria del Centro Carter, el Instituto para la Paz de los Estados Unidos y al Grupo Voluntario de Seguimiento de la Carta Democrática Interamericana de la OEA fue posible reflexionar sobre el inquietante estado de la democracia y las posibles soluciones para detener el declive de nuestras instituciones más relevantes.

En ese contexto, se habló sobre el valor de la cultura democrática, reconociendo que la democracia, para consolidarse, requiere de elecciones libres, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión y, por supuesto, la promoción de la paz.

Es por esta idea, y quizá también por la inspiración a la que anima la hermosa arquitectura del Instituto para la Paz en Washington, que me parece oportuno recordar que es necesario regresar a hablar de Ucrania, país que lucha por salvar su joven democracia en medio de una injustificada invasión.

Desde que el mundo presenció horrorizado el inicio de la guerra el 24 de febrero del 2022, Ucrania resiste heroicamente los brutales efectos de la guerra con la ayuda y el apoyo de la comunidad internacional.

Desde el inicio de la guerra, Ucrania ha recibido el apoyo constante de la OEA. Los países miembros de la organización y Ucrania comparten valores comunes de libertad, democracia y el respeto a los derechos humanos. Tanto la Carta Democrática Interamericana como la Declaración de Varsovia, de la Comunidad de Democracias, defienden los mismos principios y valores.

Con firmeza, Luis Almagro, secretario general de la OEA, fijó su postura el mismo día del inicio de la invasión, condenándola y exigiendo un cese al fuego, al tiempo de señalar que la agresión a Ucrania constituye un crimen contra la paz y una grave violación del derecho internacional. En una clara expresión más del rechazo a la invasión, en abril de 2022 el Consejo Permanente de la OEA suspendió a la Federación Rusa como Observador Permanente a través de una resolución apoyada por 25 Estados miembros.

Las expresiones de solidaridad y apoyo a Ucrania se han mantenido a lo largo de la guerra. En febrero de este año, el secretario general, Luis Almagro, se unió a la Declaración de 25 Estados miembros que condenaron la invasión a dos años del conflicto, ocasión en la que expresó: “Ucrania siempre nos encontrará a su lado para proteger los derechos humanos de sus ciudadanos, especialmente de sus niños, adolescentes y otros grupos en situación vulnerable”.

A poco más de dos años de la invasión rusa a Ucrania, las consecuencias son ya catastróficas, la comunidad internacional no debe permitir que se normalice la existencia de esta aberrante situación de afrenta a la legalidad y a la paz mundial.

En los cálculos más conservadores, se asume que hay más de 31 mil muertos y cerca de 100 mil heridos, 6 millones de personas desplazadas internamente y otros 4 millones de personas forzadas a abandonar su país. La crisis humanitaria generada es totalmente inaceptable.

BALANCE

Debemos de continuar exigiendo el cese inmediato de las hostilidades y la condena de las atrocidades que pueden constituir crímenes de guerra. Ucrania no está sola. La solidaridad y el apoyo deben continuar.

Una motivación adicional para el apoyo a Ucrania es la cercanía y disposición del presidente Zelenski, quien ha dado la bienvenida a las declaraciones de apoyo de la OEA. Ucrania representa un ideal de libertad, de lucha por la democracia y por los más altos valores humanos. Nunca debemos dejarla sola.

*Los puntos de vista son a título personal.

No representan la posición de la OEA

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