Los burós se vendieron a socios potentes, tanto tecnológicos como financieramente potentes, pero, hasta ahora, nada ha cambiado, porque aún no se publica la regla definitiva que consultó el Banco de México entre marzo y abril de este año. Los cambios suponen una mejoría tecnológica, mejor interconexión entre las sociedades existentes y abren el camino para que se inicien nuevos registros crediticios.
También establece protección de datos más estrictos en consultas de historial (como datos biométricos o tokens) para evitar que despachos de cobranza, empresas o terceros consulten el historial de una persona o empresa sin su consentimiento explícito.
En marzo se puso a consulta la modificación de la circular 27/2008 y 17/2014, pero, hasta la fecha, no ha sido publicada en el DOF, pese a que supone un mejoramiento de las condiciones de protección de datos personales, mayor posibilidad de monitoreo de la información (dos reportes por año gratuitos, no sólo uno), y la obligación de darle fluidez a la información crediticia que suben los oferentes de crédito para hacer más transparente el cálculo del score, y mejorar el tiempo de permanencia de registros negativos en el buró sin modificar montos para determinar la permanencia. Se espera que, con la venta de los burós a socios tecnológicos independientes, el costo de consulta de los oferentes de crédito disminuya, pero también se cuente con una mayor número de participantes fintech, al facilitar la consulta entre los burós.
Aunque los burós cambiaron de propietario, los nuevos dueños no han emitido información sobre las inversiones que realizarán para mejorar el acceso, las tarifas y la capacidad de respuesta, pero, por lo pronto, hay sendas iniciativas de reforma en el Congreso que buscan reducir plazos de permanencia en el buró de baja cuantía, una vez que se liquida el crédito. Recordemos que el negocio es muy bueno. La venta de 68% de las acciones del Buró de Crédito de personas físicas se concretó en enero de 2025, pero fue hasta el reporte de septiembre cuando todavía algunos de los bancos que salieron del grupo de control (BBVA, Banorte, HSBC, Scotiabank y Santander) incorporaron la venta a sus resultados, un negocio integrado por casi 80 millones de registros de crédito de personas físicas, por el que TransUnion pagó 660 mdp, sin incluir los registros comerciales. El negocio mexicano le genera a TransUnion International, que encabeza Todd Skinner, alrededor de 140 mdd de ingresos, pero poco se sabe si realmente la decisión de política financiera que provocó la salida de los bancos comerciales de la propiedad del buró se traducirá en una mejora cualitativa de la plataforma tecnológica, que no sólo incorpora información de oferentes de crédito financieros, sino también comerciales.
La segunda sociedad de información crediticia fue vendida en 750 mdd, descontada la deuda por Coppel, Elektra y Afirme, a Círculo de Crédito. El comprador fue Equifax, que encabeza Mark W. Begor. Círculo de Crédito atiende a cerca de 1,700 clientes bancarios, minoristas, fintech, empresas de préstamos a pequeñas empresas, microfinanzas, comerciales y de telecomunicaciones; y mantiene registros de unos 2 mil millones de líneas de crédito que cubren 80 millones de identidades validadas. Ambos se parecen en ingresos, con 135 mdd anuales al momento de la venta, a un dólar bastante depreciado, pues fue en junio.
Finalmente, la última iniciativa se presentó el 2 de septiembre por el diputado de Morena Julio César Moreno, quien propuso una iniciativa de reforma a la Ley para regular las sociedades de información crediticia (el Buró y Círculo), que obliga a modificar los plazos de permanencia de los historiales negativos y fortalecer los derechos de los usuarios, ya que si un acreditado paga su deuda, los acreedores tienen la obligación de mandar al día siguiente la información a la sociedad correspondiente y bajarla del registro negativo en 10 días hábiles.
DE FONDOS A FONDO
#Mujeres... El próximo jueves se presenta el sexto Informe Mujeres en las Empresas 2026 que incluye a las empresas que cotizan en bolsa y en esta edición se incorporan datos de las mipymes IMCO, ABM, BMV, KiiK y Aleática, que han hecho un gran trabajo de apoyo en este esfuerzo para medir el avance de las políticas de equidad de género.
