Mazda 3 Hatchback vs Mazda CX-30, ¿por cuál vota?
Aunque las similitudes entre ambos son notables en casi todos los aspectos, en movimiento cada uno presume de un carácter diferente
CIUDAD DE MÉXICO.
VISIÓN, ¿DE QUÉ SE TRATA?
Todos en la redacción de Atracción coincidimos en que la más reciente generación del Mazda 3 hatchback es fantástica, con mucho estilo, diseño atractivo, agilidad en el manejo y materiales y ensambles tan de buena calidad que lo acercan a la esfera de lo premium, en pocas palabras, una excelente opción en un segmento en el que participan rivales fuertes.
Pero, ¿qué sucede cuando Mazda toma esa misma fórmula exitosa y la aplica en un SUV compacto? Sólo cosas buenas. En un sentido estricto, la nueva CX-30 es todo lo que nos encanta del Mazda 3 hatchback, sólo que más alto. Los dos vehículos son prácticamente lo mismo, técnicamente hablando, pues comparten muchos componentes bajo la carrocería, así como plataforma y motores.

MANEJO, ¿CÓMO SE COMPORTAN EN MOVIMIENTO?
Aunque ambos cuentan con el mismo motor de cuatro cilindros de 2.5 litros, que genera 189 caballos de fuerza (186 en el Mazda 3) y 186 libras-pie de torque, acoplado a una transmisión automática de seis velocidades, el consumo de combustible combinado varía ligeramente.
En comparación con el Mazda 3, la mayor elevación de la carrocería de la CX-30 con respecto al suelo ofrece una postura de manejo más alta y cómoda. El recorrido de la suspensión es mayor y absorbe mejor las irregularidades sobre asfaltos maltratados, algo a lo que suma también el perfil más alto en los neumáticos que calza.
Pero se debe anticipar un poco más la frenada al enfrentar una curva en el SUV que en el hatch, pues el balanceo de la carrocería es mayor, y esos 38 kilogramos que carga de más la CX-30 se hacen presentes al tocar el pedal del freno. Al pisar el acelerador a fondo, el empuje del motor del Mazda 3 es más inmediato, prácticamente desde las 2,500 revoluciones por minuto, mientras que en la CX-30 se debe esperar hasta que la aguja toque las cuatro mil.
El vínculo con el conductor es más directo en el 3 que en la CX-30 y su bajo centro de gravedad, dado que está más pegado al suelo, así como la mayor distancia entre ejes, le dan más estabilidad y permite ir más rápido, frenar más tarde, hacer cambios bruscos de dirección y trazar curvas a mayor velocidad y con más precisión.
Pero ese beneficio que ofrece el Mazda 3 se limita cuando te desplazas por asfaltos en mal estado, pues buena parte de las vibraciones se perciben en el habitáculo y en el cuerpo, y te obliga a reducir mucho la velocidad pues puedes romper una llanta y dañar el rin, lo decimos por experiencia.

¿QUE HAY EN EL INTERIOR?
Las diferencias son mínimas en el diseño del tablero, pero el volante es el mismo, así como la pantalla táctil a color de 8 pulgadas del sistema de infoentretenimiento.
En cuanto al espacio para los ocupantes, la CX-30 ofrece un poco más para la cabeza y las piernas en la parte trasera y el hatchback ofrece espacio adicional para las piernas y los hombros en la parte delantera. Eso sí, el volumen de carga en la cajuela es prácticamente el mismo en ambos: 569 litros en el Mazda 3 contra los 572 de la CX-30 y la diferencia de pesos es de apenas 35 kilogramos a favor del SUV.

¿Y EN EL EXTERIOR?
Si observas las fotos podrás notar las diferencias estéticas, más allá de que comparten el lenguaje de diseño Kodo adaptado en cada modelo. La CX-30 tiene molduras plásticas que rodean toda la parte baja de su carrocería, la cual se encuentra a 20 centímetros del suelo, mientras que a la del Mazda 3 la separan cerca de 14.
El 3 que tuvimos a prueba equipa un juego de rines de aleación de 18 pulgadas terminados es gris oscuro brillante, así como otros elementos oscurecidos como la parrilla y el marco de la misma, mientras que la CX-30 cuenta con unos de 18 pulgadas con un diseño diferente y en aluminio brillante, con un perfil de neumático más alto, algo que ayuda a filtrar más las irregularidades del camino que las que lleva montadas el 3. A esto se suma la variación en sus dimensiones.
La distancia entre ejes del Mazda 3 es aproximadamente 7.6 centímetros más larga que la de la CX-30, lo que hace que el hatchback sea casi cinco más largo en la longitud total. Sin embargo, la CX-30 es mucho más alta, con 1.56 metros frente a los 1.44 del Mazda 3. Todas estas características denotan que mientras la CX-30 está orientada al confort, el Mazda3 inclina la balanza hacia lo deportivo.

¿CÓMO SER EL DUEÑO?
En cuanto a precios, el Mazda 3 i Grand Touring 2020 que tuvimos a prueba cuesta 429,900 pesos y la CX-30, con el mismo nivel de equipamiento, inicia en 475,900 pesos, una diferencia de 46 mil pesos que, sinceramente, no los vemos en el SUV físicamente, quizá sea el extra que se deba pagar por tener un vehículo de un segmento tan popular y en el que todos lo fabricantes quieren participar.
NUESTRO VEREDICTO
A estas alturas no podemos dar por hecho que uno es mejor que otro, pues son vehículos que participan en segmentos diferentes y con orientaciones en el manejo diferentes, y es ahí donde la decisión de compra cobra mayor peso.
Nuestra conclusión es que si buscas un vehículo confortable y suave en su andar, la CX-30 es la mejor opción, pero si prefieres un auto más pegado al suelo y, por lo tanto, con un toque más ágil y deportivo, el Mazda 3 es el ganador, pero lo que sí es un hecho es que ambos cumplen con su promesa: son divertidos de conducir.
MAZDA CX-30
Motor: L4 2.5 litros.
Potencia hp/rpm: 189/6,000
Torque lb.-pie/rpm: 186/4,000
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de 6 velocidades.
Consumo combinado: 15.6 km/l.
MAZDA 3 HATCHBACK
Motor: L4 2.5 litros.
Potencia hp/rpm: 186/6,000
Torque lb.-pie/rpm: 186/2,800
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática de 6 velocidades.
Consumo combinado: 15.2 km/l
*MVM*
Te recomendamos...

Mira también:












