Doña Mariana, migrante venezolana de 65 años, sobrevive en la CDMX con 300 pesos diarios
Doña Mariana es venezolana y vive con sus cinco nietos menores de edad y sus dos hijas a un costado de las vías del ferrocarril que corren sobre la colonia Vallejo en la CDMX.
Doña Mariana a sus 65 años talla con fuerza la mugre de sus tenis rosas, los talla sin importar que ya estén rotos, lo importante es que estén limpios, así le enseño su mamá en su natal Caracas, Venezuela.
Con los ojos cansados, ve a sus cinco nietos menores de edad y sus dos hijas con las que vive en casas de campaña a un costado de las vías del tren que corren sobre la colonia Vallejo de la Ciudad de México; llevan cinco meses caminando y en autobús, han recorrido Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y ahora México.
Mariana ha pasado por todo, frío, hambre y las incomodidades de dormir en la calle, monte a la intemperie, últimamente en una casa de campaña que le regalaron, eso le hace extrañar su hogar.
Yo extraño mi casa, mi casa, una casa de 3 cuartos de 3 x 4 grande, un patio grandísimo para venirse una a emigrar para acá. ¿Por qué? Por el Presidente, culpa de él. Todo un país que es Venezuela, que tiene mucho dinero, mucho dinero, es rico en petróleo porque nosotros tenemos que salir de nuestro país, por qué”, señaló.
Em el duro andar por seis países de Sudamérica y Centroamérica, lo peor fue el cruce de la selva Del Darién en Colombia, donde vio decenas de muertos, la mayoría migrantes de su país natal que fueron ejecutados por el crimen organizado o los mató el cansancio.
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No sabía que llegar a México sería un verdadero calvario y robo de las autoridades de los tres niveles de gobierno que no han tenido consideración de su condición y edad.
Por qué migración tiene que azotarnos, por qué. Agarraba uno por monte, montaña, cruza uno las montañas, cruza porque está migración, porque sufrimos uno todo, lo bajan a uno de los buses, lo bajan, paga uno en el transporte, paga uno 500 pesos para venirse y a mitad del camino, todavía no agarra uno el bus 100 metros cuando ya bajan a uno”, detalló.
A decir de doña Mariana, en México la necesidad tiene cara de perro, esa necesidad la lleva a trabajar 10 horas en una carnicería de la colonia Vallejo para poder ganarse 300 pesos diarios.
Bueno, el dinero se consigue trabajando, papá, trabajando aquí, yo trabajo para modo de esto, ve para comer, porque quién me va a dar comida. Trabajo en una carnicería. ¿Y es complicado, no? Complicado porque imagine ya, yo tengo 65 años. Ajá. Y de todas maneras hay que trabajar para comer”, comentó.
A sus 65 años Mariana Núñez Emperatriz dejó su casa de tres cuartos y un patio enorme para buscar un mejor futuro para sus cinco nietos menores de edad, duerme en su casa de campaña con la zozobra de que una noche cualquiera sea detenida y enviada de nuevo a su natal Venezuela.
JCS






