Desde el Río Bravo definen límites entre México y Estados Unidos

Autoridades de México arribaron a la desembocadura del Río Bravo para realizar mediciones del territorio mexicano y definir los límites con Estados Unidos

thumb
Personal del gobierno federal definiendo los límites del territorio mexicano

Autoridades federales, con apoyo de personal de la Secretaría de Marina, arribaron a la desembocadura del Río Bravo en la playa Bagdad, en Matamoros, Tamaulipas, para realizar mediciones del territorio mexicano y definir los límites con Estados Unidos.

La acción se produce tras la polémica generada a principios de esta semana, cuando un grupo procedente de Estados Unidos colocó señalamientos metálicos que declaraban el área como restringida, argumentando que formaba parte de su país.

Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de la organización no gubernamental Conibi Global, informó que durante sus recorridos de vigilancia se percataron de la llegada del personal oficial y de medición.

“Estas acciones forman parte del seguimiento y la evaluación que el gobierno de México mantiene en la zona, especialmente tras el reciente ingreso de ciudadanos estadounidenses a este punto fronterizo”, señaló el dirigente.

Agregó que el personal especializado utilizó equipo de topografía y colocó estacas fluorescentes en distintos puntos del lugar.

Asimismo, destacó que desde hace un par de días se ha incrementado la presencia de agentes de la Marina en el área.

El conflicto adquirió tono binacional el lunes por la mañana, cuando personal de Conibio, durante sus labores de vigilancia, observó a un grupo de personas que, procedentes de Estados Unidos en una lancha, llegaron a la desembocadura del Río Bravo en playa Bagdad.

En ese lugar, instalaron seis señalamientos —tanto en tierra como en el agua— con leyendas en inglés y español que alertaban sobre ser un área restringida y de prohibido el paso.

La organización denunció los hechos al considerar que el territorio es mexicano y se encuentra frente a las costas de Texas.

Posteriormente, personal de la Marina llegó al sitio y retiró los señalamientos. El gobierno federal se comunicó con la embajada estadounidense para abordar el caso.

A su vez, el gobierno de Tamaulipas, a través del mandatario Américo Villarreal Anaya, solicitó al gobierno federal certeza sobre los límites territoriales.

El gobernador explicó que, de manera no oficial, autoridades norteamericanas alegaron que las estacas colocadas se ubicaban en su territorio, de acuerdo con las coordenadas que manejan.

Respecto a este punto, Villarreal Anaya mencionó que es posible que el cauce del río haya tenido una movilización natural, aunque no está convencido de que esto haya sido suficiente para que el área pasará a pertenecer a Estados Unidos.

jcp