El vistazo al archivo histórico de Excélsior; un tesoro entre papeles

Entre sus gavetas, estantes y libreros, El Periódico de la Vida Nacional alberga icónicas imágenes, las noticias que hicieron historia y caricaturas que rompieron esquemas en la segunda mitad del siglo XX; por sus páginas han desfilado personajes memorables como Cantinflas, Pedro Infante y Frida Kahlo

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CIUDAD DE MÉXICO.

El Archivo de Excélsior es el tesoro mejor guardado en 100 años de una historia que huele a tinta y papel, donde se puede consultar desde el primer periódico publicado el domingo 18 de marzo de 1917 hasta la edición impresa de hoy.

Se trata del cerebro de El Periódico de la Vida Nacional donde habita la memoria de los hechos más importantes ocurridos en México y el mundo.

Un siglo de información que te grita cuando recorres los pasillos de este emblemático lugar en el cuarto piso del antiguo edificio del diario ubicado en el número 17 de la Avenida Bucareli.

Gavetas, estantes y libreros de acero que además de los periódicos, albergan la tradicional Revista de Revistas, Plural de Octavio Paz y Carlos Fuentes; Ja Ja, publicación de corte humorístico; el Magazine Policial y suplementos que marcaron época como Jueves de Excélsior.

En total, 61 mil 830 periódicos empastados, originales y de respaldo; cinco mil 728 ejemplares sueltos; 78 mil 600 microfilmes; mil 508 latas de películas y más de 11 millones de fotografías.

En una rápida mirada al archivo de Excélsior se pueden encontrar imágenes icónicas de la Revolución Mexicana como la de Agustín Víctor Casasola, que retrató el histórico encuentro entre Pancho Villa y Emiliano Zapata —quien aparece sentado en la silla presidencial—, luego de que El Centauro del Norte y el Caudillo del Sur entraron victoriosos a la Ciudad de México.

También hay escenas de muerte y devastación con portadas como la del 8 de agosto de 1945, cuando se informaba sobre el lanzamiento de la primera bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial: “Hiroshima, Ciudad de 343,000 Habitantes, Dejó de Existir”.

De igual forma, existen relatos de orgullo y gloria que se gestaron en los Juegos Olímpicos de México 1968; de tragedia y desolación con el terremoto de 1985: “Ciudad de México, Zona de Desastre; Miles de Víctimas”; espacios de humorismo con Abel Quezada, Marino y “La Ranita” Freyre, así como sucesos que daban esperanza en la humanidad como las ocho columnas del viernes 10 de noviembre de 1989: “Adiós al Muro de Berlín: Alemania Este Abre sus Fronteras”.

Por las páginas de El Periódico de la Vida Nacional han pasado personajes memorables como Cantinflas, Siqueiros, Diego Rivera, Frida Kahlo, Pedro Infante, Marilyn Monroe y Frank Sinatra.

Una caricatura que logramos ubicar y que rompió esquemas en la segunda mitad del siglo XX fue la publicada por Quezada el 3 de octubre de 1968, donde se observa un recuadro pintado completamente de negro, en señal de luto, con la pregunta ¿por qué? un día después de la matanza de estudiantes en Tlatelolco.

En el archivo de Excélsior existe una sección conocida como “La Morgue”, donde se guardan en folders los recortes de las notas más importantes y datos de los personajes que dejaron huella a lo largo de estos 100 años.

Tirzo Hernández Zea, Gabriel Santiago Ceballos, también conocido como “El Gigio” y Víctor Manuel González, quien se hace llamar “El Relámpago del Norte”, son tres de los guardianes de esta colección de valor incalculable.

Con más de 40 años de servicio, Tirso, Gabriel y Víctor Manuel pasaron de ser hijos, esposos y padres a convertirse en abuelos. Toda una vida en las filas de Excélsior, el periódico de sus amores.

Para mí es un privilegio trabajar en el periódico, siempre ha sido lo máximo, nunca dejas de conocer; lo que aprendes aquí no lo podrías aprender en ningún otro lado”, aseguró “El Gigio”, jefe del archivo en el turno matutino.

En tanto, “El Relámpago del Norte”, quien ocupa el puesto de archivista asegura sentirse orgulloso de laborar en

Excélsior, “y aunque en ocasiones hay jornadas largas, no es un sacrificio, ya que lo hago con mucho gusto porque se le tiene mucho cariño a este periódico”.

Tanto Gabriel como Víctor Manuel consideran que después del festejo del Centenario será un buen momento para decir hasta siempre, dar paso a la jubilación, una etapa postergada por decisión propia, para cerrar un ciclo y dedicar más tiempo a la familia.

A los pocos días me retiro, cumplo un sueño de haber estado aquí en los 100 años de Excélsior, esto es muy motivante tanto para mí como para la gente que viene detrás”, señaló Gabriel Santiago Ceballos, trabajador del archivo de El Periódico de la Vida Nacional.

La celebración será momento propicio para iniciar un nuevo ciclo en el área, al concretarse la digitalización de todas las portadas de El Periódico de la Vida Nacional, desde 1917 hasta 2017, pasando la estafeta a las nuevas generaciones.

Luis Antonio Mata González con apenas siete años en el archivo, se considera afortunado de ser parte del personal que se queda al cuidado del tesoro mejor guardado de Excélsior.

Me llena de mucha satisfacción, siento un gran compromiso y es algo increíble saber que soy parte de esta historia que apenas inicia”, remató Mata González.