Niños que brillan pese a la adversidad y derriban obstáculos
Dos pequeños con trastorno de espectro autista han mostrado destacadas habilidades para las matemáticas y para recrear construcciones arquitectónicas
Tiene memoria fotográfica; no iba a la escuela
GUADALAJARA.
Sebastián tiene 14 años de edad, es apasionado de la arquitectura y ama los edificios barrocos. Conoce a la perfección la estructura arquitectónica del primer cuadro de la urbe tapatía, su diversión es hacer las réplicas con distintos materiales que tiene a la mano como cubos de plástico, plastilina, madera e incluso con papel estaño. Coloca la Catedral, el Palacio de Gobierno, el Ayuntamiento de Guadalajara, la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, el Teatro Degollado, el Congreso estatal y todas las plazas: ¡Tiene una memoria fotográfica!
Puede durar horas en la computadora, dibujando imágenes de iglesias y catedrales. Busca incluso en internet sus ubicaciones. Sebastián no habla, padece autismo.
Su madre biológica lo abandonó cuando notó que tenía discapacidad. Desde entonces su padre se ha hecho cargo de él. Aunque trabaja todo el día como obrero en una fábrica (en ocasiones rolando turnos) cumple amorosamente su rol. Ha sido una bendición para Sebastián porque asume totalmente su paternidad.
A diferencia de muchos niños, cuando tenía cinco años de edad Sebastián no iba a la escuela. Su familia es de escasos recursos. Él veía transcurrir los días en el suelo, dando vueltas, comiéndose el calcetín y quitándose los zapatos. Ni siquiera se sentaba en una silla.
Ahora recibe educación en una institución benéfica llamada Freire AC; tuvieron que pasar seis meses para que él pudiera tomar un libro en sus manos. Hoy se sienta, trabaja y se interesa por las computadoras.
“Es el mayor admirador de libros de texto de la SEP. Al principio los hojeaba como si aparentemente nada le llamara la atención, los hojeba y hojeaba. El libro se convirtió en el elemento con el que se podía atraer su atención y motivarlo a hacer otras actividades. Después nos dimos cuenta que el hojear de libros no era sin sentido, él comenzaba a buscar iglesias y monumentos barrocos. Ahora observa tan sólo un par de segundos la imagen arquitectónica de un edificio y lo trata de plasmar en un dibujo, es muy preciso en todos los detalles. Como muchos niños con autismo, tiene memoria fotográfica”, explicó a
Excélsior la directora de Freire AC, Marcela Páramo.
"Él es muy visual, en cuanto ve una catedral toma la primera hoja que encuentre y la dibuja en unos tres minutos. Le encanta construir con bloques. Ahora está aprendiendo matemáticas con regletas. Tiene selección auditiva", añadió la maestra Giovana Ramírez Plascencia.
La vida de Sebastián ha cambiado, su abuelita es maratonista y ha contagiado a su hijo y a su nieto esa pasión. La discapacidad que padece el niño no le impide ganar maratones y tener la satisfacción de colgarse medallas. Durante la inauguración de los Juegos Panamericanos en la capital tapatía recorrió con la antorcha un buen tramo por la avenida Ávila Camacho.
Sebastián ama recorrer el centro de Guadalajara; de forma extraordinaria localiza iglesias y capillas. “Él marca el paso, me lleva iglesias que ni conocía”, dice su abuela.
Se desconoce si Sebastián tiene hipersensibilidad al olor de las velas o al incienso, pero llega a edificios religiosos como si supiera su ubicación. Sebastián se distingue por su maravillosa mente arquitectónica.
Sorprende en matemáticas; padece asperger
Alexander tiene ocho años de edad, en un minuto realiza hasta 25 operaciones matemáticas. Resuelve mentalmente sumas, restas, multiplicaciones y divisiones con cifras de tres dígitos en uno o dos segundos. Actualmente Alexander cursa el tercer año de educación primaria, aunque su inteligencia matemática está a nivel de secundaria. El pequeño fue diagnosticado con Aspeger, un espectro del autismo, aunque sabe leer y escribir tiene dificultad para comunicarse con los demás.
Él se desarrolla en una familia monoparental. Durante su primera infancia Alexander vivió en Estados Unidos pero intempestivamente tuvo que cambiar su lugar de residencia a México, porque su madre fue deportada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), al haber permanecido en territorio norteamericano sin tener documentación legal.
Al llegar a Guadalajara, su mamá estaba desesperada por la situación en la que se encontraban, además de no contar con un empleo tenía la responsabilidad de la manutención de su hijo y necesitaba encontrar una escuela incluyente para él.
Actualmente recibe educación básica en Freire AC, un Centro de Integración Múltiple reconocido por la Secretaría de Educación.
“Le das una instrucción y la sigue a la perfección. Incluso todavía no terminas de hablarle cuando ya resolvió mentalmente la ecuación matemática en cuestión de segundos”, explicó su maestra Maribel García.
Los niños con Asperger son hipersensibles. Él es intolerante a escuchar el sonido del llanto, es como si fuera un taladro para sus oídos; estos niños suelen desarrollar habilidades matemáticas sorprendentes.
“Él tiene muy buena capacidad intelectual y aprende con facilidad, con él trabajamos la parte de la socialización y la conducta. Ya incluso podría integrarse a una escuela regular.
“Aquí la problemática es qué tan preparados estarían los maestros para recibirle y darle seguimiento en su educación con la tolerancia necesaria, especialmente en los momentos en que se desespera.
“En México la educación debe cambiar. El sistema educativo merece tener más maestros capacitados que amen su trabajo, que sean más humanos y cercanos con sus alumnos, que les apasione enseñar, que vayan más allá de lo esperado y den a sus alumnos una educación de calidad. Alexander, si recibe también el apoyo adecuado en casa, no va a tener límites podría ser especialista en robótica, por ejemplo”, detalló la directora del Instituto Freire AC, Marcela Páramo.
De acuerdo con estadísticas oficiales, en nuestro país uno de cada 300 niños es autista y año con año se registran más de seis mil nuevos casos. Este trastorno afecta el comportamiento, la interacción con otros; no se conocen las causas.
¿Qué es?
- El trastorno del espectro autista es una afectación del desarrollo neurológico de un individuo con los demás, causando un comportamiento restringido y repetitivo.
- Se caracteriza porque los niños que la padecen suelen repetir lo que oyen, no miran directamente a los ojos, presentan aumento o disminución de los sentidos, tienen poco o nulo lenguaje, pueden tener ataques de cólera, rechazan el contacto físico y evitan interactuar con los demás.
- Para interactuar con estos pequeños se recomendia hablarles con lenguaje sencillo, usar frases cortas, formular y repetir preguntas sencillas, motivarlos con elogios.



