Conmemoran la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial

Hace 70 años, una delegación nipona abordó el USS Missouri en la bahía de Tokio para concretar el acuerdo

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CIUDAD DE MÉXICO, 1 de septiembre.- Hace 70 años, Japón firmó el acta de rendición incondicional en la bahía de Tokio a bordo del buque de guerra USS Missouri, un acto que puso fin de manera oficial a la Segunda Guerra Mundial.

Previamente, el 15 de agosto de 1945, el emperador japonés Hirohito ya había asumido la derrota de su país después de que las ciudades de Hiroshima y Nagasaki fueron bombardeadas por Estados Unidos.

El 2 de septiembre de ese año, el comandante de las fuerzas aliadas y general del ejército estadunidense, Douglas MacArthur, se dirigió brevemente a los dignatarios en la cubierta del acorazado para instarlos a cumplir con los términos de la rendición “plenamente, con prontitud y fidelidad”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Shigemitsu Mamoru, firmó ante representantes de los países aliados el acta donde la última potencia del eje en caer aceptaba los términos de la Declaración de Potsdam firmada por los líderes de las potencias aliadas meses antes, que exigía la rendición de todas las fuerzas armadas.

Bajo esos términos, Japón se comprometió a poner fin a todas las hostilidades, liberar a los prisioneros de guerra y limitar su soberanía a las cuatro islas principales que lo componen, detalló la cadena británica BBC.

El príncipe y entonces primer ministro de Japón, Naruhiko Higashikuni, instó a su pueblo a obedecer los términos de la rendición y aseguró que los japoneses tuvieron que enfrentarse a la derrota de forma honorable y “padecer así lo insufrible” al tratar de cumplir con la proclamación rendición del Emperador, destacó la cadena.

Después, Japón fue ocupado por Estados Unidos durante siete años, desde septiembre de 1945 hasta abril de 1952 con el Tratado de paz de San Francisco. Durante esa época la presencia militar en la isla fue principalmente estadunidense, dijo a Excélsior Michiko Tanaka, investigadora del Centro de Estudios de Asia y África del Colegio de México.

El fin del pacifismo

Hoy se conmemoran 70 años de esa emblemática firma que sentó las bases de una de una política exterior pacifista y sin intervención en conflictos bélicos de otros países por parte de Japón, pero una polémica reforma a sus leyes está por cambiar esa situación.

En julio pasado, la Cámara baja del Parlamento nipón aprobó una reforma que permitirá a los soldados japoneses combatir en el extranjero, defender a aliados, como Estados Unidos si son objeto de un ataque armado, y participar en operaciones de seguridad de Naciones Unidas  por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.

Esa reforma debe ser aprobada este mes por la Cámara alta, en la que el Partido Liberal Demócrata (PLD) del primer ministro japonés, Shinzo Abe, tiene mayoría. De acuerdo con Tanaka, ese proceso podría tornarse largo, ya que la oposición en la cámara de consejeros hace lo posible para postergar su aprobación y que sea regresada a la cámara de origen.

Tanaka aseguró que los planes del primer ministro obedecen a que “China está reforzando su capacidad militar y, por lo tanto, Japón debe fortalecer su capacidad de defensa y para esto debe contar con el apoyo de Estados Unidos”.

Y destacó que “aunque Japón es un Estado independiente, en cuestiones militares es muy vulnerable ante la presión norteamericana”.

Sin embargo, la reforma ha sido criticada por la mayoría de los ciudadanos  japoneses, y miles se han volcado a las calles para manifestar su inconformidad e incluso piden las dimisión de Abe. El lunes, los manifestantes lanzaron consignas en contra la que calificaron como “ley bélica” y acusaron al premier de “destruir la democracia

de Japón”.