Cuando Sasha Montenegro ganó una demanda porque le dijeron 'encueratriz venida a menos'

En 1997, la situación escaló a varios procesos judiciales en distintos Juzgados del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF)

thumb
Sasha en foto en blanco y negro
Ver galería
thumb
Ver galería

La disputa legal entre Sasha Montenegro e Isabel Arvide, que culminó con una victoria para Montenegro, es un caso emblemático de cómo el uso desmedido de la libertad de expresión puede derivar en consecuencias judiciales serias.

En 1997, Arvide, una periodista reconocida, calificó a Montenegro, actriz y esposa del expresidente mexicano José López Portillo, como una "encueratriz venida a menos" en su artículo "A mí también me da pena". Este comentario no solo afectó la imagen pública de Montenegro sino también la relación con sus hijos, ya que en una demanda anterior en 1985, Arvide había referido a los hijos de Montenegro como "bastardos".

La situación escaló a varios procesos judiciales en distintos Juzgados del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), donde Montenegro acusó a Arvide de difamación y daño moral. Finalmente, en 1998, Arvide perdió dos demandas significativas: una donde se le ordenó pagar una indemnización de 5 millones de pesos exclusivamente de su bolsillo, y otra por 720 mil pesos que debería ser cubierta conjuntamente con la editorial Llergo, responsable de publicar la revista política ¡Siempre!, donde se difundieron los comentarios calumniosos.

La resolución de estos juicios subraya la importancia del respeto a la vida privada y a la moral pública, principios salvaguardados por el artículo 6º y 7º de la Constitución Mexicana, que, aunque preservan la libertad de imprenta y expresión, establecen límites claros cuando estas libertades atentan contra la moral o la paz pública. El caso evidenció que la frágil frontera entre la crítica y la injuria hacia figuras públicas no debe ser transgredida, y resalta cómo las diferencias y conflictos deben preferentemente resolverse fuera de los tribunales, aunque en ciertos casos, como este, el proceso judicial se convierte en la última opción para restaurar la justicia.

‘Yo me encargo de que no te vuelvan a dar trabajo en ningún lugar’

Este episodio no solo dejó una lección sobre el poder y los límites de la palabra escrita en el periodismo sino que también marcó un precedente importante en la protección del honor y la imagen de las personas públicas frente a ataques injustificados en medios de comunicación. La victoria de Montenegro sobre Arvide en los tribunales es un recordatorio de que la responsabilidad y el respeto deben guiar siempre la labor periodística.

Isabel Arvide Limón, actualmente cónsul de México en Estambul, Turquía, ha estado en el centro de varias controversias. Recientemente, se han difundido audios en redes sociales en los que supuestamente se escucha a Arvide maltratando a los trabajadores a su cargo. En estos audios, se le oye a Arvide exigiendo a un asistente administrativo llevar a cabo tareas no especificadas en su contrato y amenazando con consecuencias laborales negativas.

Murió Sasha Montenegro 

Arvide defendió su posición, argumentando que el material fue editado y que ella solo pedía a sus empleados que trabajaran. Afirmó haber presentado varias quejas formales contra los trabajadores, a quienes calificó como "jovencitos molestos porque no trabajaban". Además, mencionó que, debido a la legislación turca que prohíbe los despidos durante la pandemia, no podía despedir a la asistente administrativa a pesar de los desacuerdos.

Arvide fue nombrada cónsul en julio de 2020, un nombramiento que generó polémica debido a su falta de experiencia diplomática previa.