Un diálogo ilustrado; 23 títulos serie arte y letras
Una nueva colección de la editorial Mirlo busca crear un puente creativo entre los clásicos de la literatura universal y la obra de los artistas visuales mexicanos
CIUDAD DE MÉXICO.
Un ejercicio no de ilustración, sino de “traducción visual”, es el que ha emprendido editorial Mirlo a través de su colección Arte y Letras, que busca propiciar un diálogo entre los clásicos de la literatura universal y los artistas visuales mexicanos contemporáneos.
“Es una traducción porque las artes visuales poseen su propio idioma y la literatura es el lenguaje en sí mismo”, explica el curador Alejandro Sordo, quien coordina esta serie que ya ha publicado diez de los 23 títulos que integrarán esta primera etapa.
“Durante mucho tiempo, las artes visuales, la gráfica, la ilustración estaban subordinadas a la literatura. De hecho, en las academias de pintura, los temas principales, a parte de los religiosos e históricos, eran los relacionados con la literatura.
“En el siglo XIX, cuando aparece la fotografía, poco a poco las artes visuales se van desprendiendo del quehacer literario y se separan a tal grado, que me pareció pertinente hacer este ejercicio de diálogo”, afirma.
El promotor cultural, quien presentará el próximo domingo el título Dublineses, de James Joyce, recreado por el pintor Luis Argudín, en el Museo de la Ciudad de México, detalla que cada libro reúne un mínimo de 30 obras creadas ex profeso para este proyecto editorial.
“El artista transita la obra como si fuera una exposición y, a partir de esto, aborda sus impresiones estéticas de tal forma que sus reflexiones producen imágenes conceptuales. Estas imágenes corresponden a territorios amplios y no precisos de la literatura”, añade.
Dice que cada uno de los volúmenes ha logrado un buen equilibrio entre arte y letras. “Los veo como dos caminos que van a la par y llegan a un mismo punto: narrar una historia. Es un balance: la literatura tiene mucho peso y no es un libro de imágenes, pero cada obra plástica es una propuesta que imagina la historia”.
Sin embargo, acepta Sordo, hay una finalidad para el lector visual contemporáneo, el Homo-videns. “Es una forma de acercar a los amantes de las artes visuales a la lectura. Pueden detenerse en una o varias imágenes que contienen muchísimo y además permiten una reflexión estética en medio de la lectura”.
Señala que los escritores y títulos de Arte y Letras fueron propuestos por editorial Mirlo, sello independiente que nació este año, y él seleccionó a los artistas visuales de acuerdo a su trayectoria y a la temática que abordan en su obra.
Así, Boris Viskin escogió El extranjero, de Albert Camus, porque era su libro de cabecera en la adolescencia; Felipe Ehrenberg hizo la “traducción visual” de El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson; Antonio Luquín ilustra Muerte en Venecia, de Thomas Mann, y Gabriela Sodi dio vida a El diario de Ana Frank, por citar algunos.
El curador aclara que se cuidó mucho de que la impresión y el papel de los libros de pasta dura fueran de buena calidad. “Para que las imágenes tengan poder y permitan una reflexión estética interesante deben apreciarse bien. Además, se incluye un prólogo de un experto en el autor, por lo que el disfrute es tanto literario como plástico. Es un concepto único en México”, indica.
A través de esta colección, concluye el curador, Mirlo busca un enriquecimiento mutuo a partir de la utilización de herramientas investigativas propias de las artes visuales sobre una selección de obras clásicas.
“Cada libro de Arte y Letras se conforma por 30 o más imágenes conceptuales, en secuencia paralela a la narrativa y correspondientes al contenido semiótico de cada obra literaria”, comenta sobre el acervo plástico con el que conformarán una exposición que se exhibirá en 2017.
Con Dublineses, de Joyce, con la traducción original de Mariana Mena Guardabrazo y las imágenes de Argudín, que permiten “habitar desde un nuevo horizonte los 15 relatos que constituyen el libro” se presentará la colección que posee un tiraje de cinco mil ejemplares. El próximo título será El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald, traducido visualmente por Javier Areán.





