Ángel de la Independencia custodiado por gigantes
Desde hace 10 años, la glorieta de Reforma, Florencia y Río Tíber es un imán para edificar y proyectar torres de hasta tres veces la altura del monumento
CIUDAD DE MÉXICO.
El Ángel de la Independencia, el monumento más emblemático de la Ciudad de México, poco a poco va quedando inmerso entre edificios que lo rebasan hasta tres veces en altura.
El próximo proyecto a desarrollar en la glorieta que conforman los cruces de Paseo de la Reforma, Florencia y Río Tíber es la Torre del Ángel II, que tendrá 47 pisos sobre el nivel de la calle y podría tener alrededor de 190 metros de altura.
El rascacielos, a cargo de la desarrolladora Pulso Inmobiliario, sustituirá a dos edificios de menores dimensiones que fueron demolidos recientemente para despejar el terreno y prepararlo para los trabajos de excavación.
El inmueble, que estará a unos 100 metros en línea recta de la Columna de la Independencia, ocupará el predio marcado con el número 336 de Paseo de la Reforma. Su construcción se iniciará este año y concluiría en 2018, de acuerdo con detalles del proyecto que Pulso Inmobiliario muestra en su portal.
Su uso será de oficinas corporativas y comercios, con una superficie total de construcción de 48 mil 790 metros cuadrados.
Torre del Ángel II será el cuarto edificio de grandes dimensiones que se construya en la última década en esta glorieta que divide a las colonias Juárez y Cuauhtémoc.
En ese mismo punto ya se edificó la Torre New York Life, concluida en 2012, y que tiene 150 metros de altura. También se ubica en una de las esquinas de Reforma y Florencia, del lado de la Juárez.
Ya hace diez años, en 2006, se inauguró la Torre HSBC, de 136 metros de altura en la esquina de Río Tíber y Reforma, en la Cuauhtémoc.
En 2002 fue inaugurada la Torre del Ángel, de 89 metros, construida en la esquina de Reforma y Lancaster. Su predecesora estará a unos pasos hacia el poniente.
Una vez concluido y en operación, el inmueble de Pulso Inmobiliario será el edificio más alto en la Glorieta del Ángel de la Independencia, por lo que la única esquina que restaría por ser transformada es la que alberga al Hotel Sheraton María Isabel, de 77 metros de altura.
La visión de los diseñadores del Paseo de la Reforma, trazado en la segunda mitad del siglo XIX, es lo único que ha salvado al monumento de no quedar perdido entre los rascacielos construidos en la glorieta.
Luis Bolland, el ingeniero traído por Maximiliano de Habsburgo a México para perfilar el entonces Paseo de la Emperatriz, proyectó glorietas de 150 metros de ancho, dejando suficiente espacio entre éstas y las construcciones que se proyectaran a sus lados.
La Columna de la Independencia fue inaugurada en 1910 y mide 45.6 metros, incluyendo la escultura de la punta, llamada Victoria Alada.
En esos años, fue la estructura más alta del Paseo de la Reforma, incluso la colonia Cuauhtémoc sólo estaba trazada y sus pocas casas estaban construidas en torno al monumento.
Incluso la colonia Americana, posteriormente rebautizada como Juárez, contaba con más urbanización que su vecina de enfrente.
UNA VIALIDAD QUE TOMA IMPULSO
De acuerdo con autoridades de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, el Paseo de la Reforma está en auge debido a que hay corporativos que entendieron que asentarse en Santa Fe era complicado para sus trabajadores, por lo que están acercando sus oficinas a la zona centro.
A esto responde también el anuncio del proyecto de la Línea 7 del Metrobús que irá por Reforma desde la Glorieta de la Fuente de Petróleos y hasta La Villa, pues se espera que la llegada de trabajadores a la zona continúe creciendo en los próximos años.
Además, con el fin de soportar el incremento en la demanda de electricidad que requerirán los rascacielos que ahí se construyen, desde hace meses hay trabajos de reforzamiento de los circuitos y conexiones eléctricas en las colonias Juárez y Cuauhtémoc, que ya finalizaron sobre Reforma.
Por la intensidad de los trabajos en estas dos colonias, las autoridades de la delegación Cuauhtémoc, del Gobierno de la Ciudad de México y de la Comisión Federal de Electricidad anunciaron un programa emergente de repavimentación de las calles afectadas por el paso constante de transporte de materiales de construcción para los desarrollos inmobiliarios de la zona.
De acuerdo con investigadores del Instituto de Geografía de la UNAM, se prevé que se acelere la densificación de esas colonias, por la construcción de edificios de departamentos o renovación de los ya existentes, derivado de la demanda de vivienda para los empleados que tendrán esos rascacielos.







