Alcaldías acotarán a las delegaciones los cambios
Las decisiones ya no dependerán de una sola figura; habrá varios concejales
CIUDAD DE MÉXICO.
El objetivo de la Reforma Política será crear la figura de la Ciudad de México, que deberá tener su propia Constitución para enero de 2017 y estará encabezada por un jefe de Gobierno.
Las delegaciones se transformarán en Demarcaciones Territoriales administradas por un alcalde y varios concejales y la ciudad tendrá acceso a programas federales de los que antes estaba excluida.
Seguirá siendo la capital del país y la sede de los Poderes de la Unión.
De acuerdo al analista político Fernando Dworak y al politólogo y profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Khemvirg Puente, los partidos políticos y el Gobierno del DF (GDF) no han difundido estas implicaciones entre los ciudadanos y necesitan hacerlo de inmediato, para involucrar a la ciudadanía en el proceso.
Las delegaciones serán Demarcaciones Territoriales, administradas por un alcalde y varios concejales, todos ellos electos por votación. El número de concejales no podrá ser menor a 10 ni mayor a 15. Y ningún partido político podrá contar con más de 60 por ciento de los concejales.
Para Dworak, este cambio significa que “el cabildo podría ser un contrapeso a las decisiones del jefe delegacional, esa es la gran virtud: el jefe delegacional —después de la reforma, alcalde— ya no va a estar solo, va a tener grupos enfrente que van a estar vigilándolo… las decisiones ya no van a depender de una sola persona, sino de varias”, dijo.
Otro elemento importante de la reforma es que al igual que las delegaciones, las Demarcaciones Territoriales no podrán, en ninguna circunstancia, contraer deuda.
Además, “el GDF va a tener la posibilidad de incorporarse a programas gubernamentales en los cuales no estaba considerado, esto por el estatus legal que tiene el Distrito Federal”, señaló Puente.
El jefe de Gobierno tendría la atribución de nombrar al jefe de Seguridad Pública y al procurador general de Justicia de la Ciudad de México. Aunque el Poder Ejecutivo federal sí podrá remover al jefe de la SSP local “por causas graves”.
En tanto, los legisladores que integren el Congreso local podrán ser electos hasta en cuatro periodos consecutivos, siempre y cuando los postule el mismo partido.
Pero para que todo esto se convierta en una realidad faltan varios pasos: primero, que más de la mitad de los Congresos locales del país aprueben la reforma política en el DF que avaló el miércoles pasado la Cámara de Diputados y aún debe ser aprobada en el Senado.
La aprobación podría estar lista en marzo o abril de 2016, consideró el académico.
Después el tema estará en el terreno del Instituto Nacional Electoral (INE) que organizará el proceso para elegir a 60 constituyentes, los otros 40 serán designados: 14 por el Senado, 14 por la Cámara de Diputados, seis por el Poder Ejecutivo nacional y seis por el Poder Ejecutivo local.
Sobre los 60 constituyentes que serán elegidos por votación, Puente explicó que el proceso será por listas: cada partido deberá definir a sus 60 candidatos a diputados de la Asamblea Constituyente y entregar la lista al INE.
Se trata de una lista cerrada en la que “el ciudadano no va a decir yo voto por el número 5 o el 7 de la lista, sino que vota por el partido” y cuando el INE calcule el porcentaje de votos que obtenga cada partido, definirá cuántos diputados constituyentes obtuvo cada uno. Una vez electa, la Asamblea Constituyente tendrá en sus manos la tarea de redactar la Constitución de la Ciudad de México.


