Estamos fritos

Sigan con sus experimentos en la Selección Mexicana de futbol y seguiremos en esta profunda crisis de la cual no sé cuándo vamos a salir. En qué cabeza cabe poner un equipo alternativo para jugar contra la Uruguay de Bielsa. Nos hicieron pedazos y no nos hicieron ocho ...

Sigan con sus experimentos en la Selección Mexicana de futbol y seguiremos en esta profunda crisis de la cual no sé cuándo vamos a salir.

En qué cabeza cabe poner un equipo alternativo para jugar contra la Uruguay de Bielsa. Nos hicieron pedazos y no nos hicieron ocho porque bajaron el pie del acelerador.

A Jaime Lozano lo conozco desde hace muchos años. El problema es que no está preparado para dirigir a la Selección Nacional. No tiene ni el conocimiento ni la experiencia para hacerlo.

Y cuando parecía que habíamos tocado fondo en el Mundial de Qatar resulta que cada vez estamos peor. El famoso cambio generacional se tuvo que dar en cuanto salió Martino del cargo y lo vienen a hacer antes de una Copa América.

Todo mal, muy muy mal.

Y el problema es que la pesadilla no termina ya que hoy hay que jugar contra Brasil. Sí, contra el pentacampeón del mundo, en un partido donde quieren imponer una marca de asistentes en un partido de soccer en los Estados Unidos.

Los organizadores siguen facturando de lo lindo y es que la gallina de los huevos de oro nunca se va a acabar.

El problema es que el fanático se cansa y en Denver gritaron de todo, y algunos se metieron a la cancha.

Faltan unos días para que empiece la Copa América y México es una total incógnita, nadie sabe lo que va a pasar.

Primero habían dicho que la obligación era llegar a semifinales y ahora no pasa nada ni hay exigencia de resultados.

Vuelven a sonar los nombres de Jardine y Almada para una emergencia, pero tampoco crearon a estos técnicos ni les interesa mucho trabajar en el Tri. Saben perfectamente que sería una pesadilla en estos momentos.

Duilio Davino, sin poder de decisión y un pentatleta en la presidencia de la Federación. Así estamos.

Y los jugadores siguen en la misma. Con un bajo nivel competitivo y sin ganas de trascender. El Mundial del 26 está a la vuelta de la esquina y pareciera que a nadie le motiva jugar una Copa del Mundo en casa.

Está muy enfermo el futbol mexicano, hay que hacer muchos cambios para volver a ser un futbol importante. Pero como siempre se prioriza lo económico a lo deportivo, parece que será una batalla perdida.

Hoy contra Brasil las cosas se pueden poner mucho peor de lo que ya están. Nos agarran dormidos y nos golean ya con el equipo que se supone será el equipo del torneo.

Esperemos un poco de amor propio de jugadores y cuerpo técnico ante un rival top.

Estamos fritos.

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