Retrato hablado: Mohamed y Tuca, dos vidas dedicadas al futbol

Antonio Mohamed, entrenador del América, que brilló como jugador excéntrico en Toros Neza, busca hoy ganarle la final a Ricardo Ferretti, técnico de Tigres, quien fue icono de Pumas y es conocido por su fuerte carácter

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Antonio Mohamed

Fanático del Club Huracán y de las empanadas árabes que hace su madre, el argentino es excéntrico, pero fiel a sus principios

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de diciembre.- En principio Mohamed era un nombre, el de su abuelo, no un apellido. Pero desde que registraron a su padre, por un extraño desorden en la lista de archivos, así se quedó. De ahí que sea Antonio Mohamed.

3 títulos como entrenador tiene el Turco; con Huracán, Xolos e Independiente

A veces le generó problemas,  porque en los aeropuertos de Estados Unidos le pedían hacerse a un costado y quitarse la ropa en la zona de revisión. Más cuando lo acompañaba su padre, homónimo del Turco, que tenía barba y, estereotipos, apariencia de árabe.

Ya con el tiempo, Mohamed aprendió a convivir con ello. Desde pequeño fue aficionado del Club Huracán tanto por sus amigos del barrio de la Quema (en Buenos Aires), con los que iba al estadio Tomás Adolfo Ducó, como por su padre, que era basurero. Por eso esa particular rivalidad con el San Lorenzo de Almagro.

11 equipos tuvo como jugador, ocho fueron en México

Un día, jugando para Boca Juniors (1991-92), le tocó enfrentar a Huracán. Entonces tuvo una de las jugadas más claras y, sin embargo, se guardó el disparo y no quiso anotar. Aquello marcó su salida del equipo xeneize, a pesar de haber llegado con posibilidades de ser ídolo.

Antes, Mohamed había debutado con el Globo en 1987 y había sido campeón en la Primera B Nacional. Era de esos futbolistas excéntricos, a los que poco les importa la opinión de los demás. Se dejaba el pelo largo, rapado o pintado de rubio o jugaba con licras más grandes que el short.

Marcó una época en México con los Toros Neza, pero no pudo ser campeón. Fue la vez que el equipo de Ciudad Nezahualcóyotl, de máscaras, sombreros y tintes de colores, perdió la final contra las Chivas dirigidas por Ricardo Ferretti (Verano 97).

1991 año en el que debutó con la selección mayor de Argentina

Por entonces, Mohamed ya era cliente de las hamburguesas y la comida chatarra. Presumía llevar una dieta, pero a la vez también se embuchaba varias empanadas árabes, preparadas por su madre Norma.

Terminó su carrera como futbolista en el Zacatepec (2003) después de haber pasado por el Celaya, el Atlante, el Irapuato, el Marte, el Monterrey y el América. No pudo volver a Huracán, como soñaba, porque Carlos Babignton, entonces técnico del club, se negó a aceptar su llegada.

5 años pasó con los Toros Neza. Llegó a una final.

Mohamed perdió un hijo, Farid, en un accidente automovilístico ocurrido en el Mundial de Alemania 2006. En ese mismo año logró el ascenso con Huracán a la Primera División del futbol argentino y corrigió lo que no había hecho en Jaguares de Chiapas, el Querétaro y el Morelia.

Conquistó también la Copa Sudamericana con el Independiente (2010), de donde saldría por presiones de la barra brava, y tras ser campeón con los Xolos del Tijuana (Apertura 2012), llegó al mando del América para ser finalista. Gane o no ante Tigres, ya lo esperan en casa.

Un reto cumplido

Antonio Mohamed, entrenador del América, tiene decidido irse. Así lo ha manifestado en entrevistas y charlas informales. Durante la fase regular, el Turco trató de ser mesurado en sus comentarios.

Aseguró que el reto de dirigir al cuadro azulcrema era uno de los más importantes de su carrera como entrenador y, como tal, respetó la jerarquía de directivos y trabajadores.

Al principio pareció bromista, interactuaba en los entrenamientos y pedía que sus jugadores cumplieran sus compromisos con la prensa. No obstante después algo empezó a cambiar.

En gran parte porque el América, que durante 15 jornadas se mantuvo como líder de la competencia, no convencía a sus aficionados en la manera de jugar.

Además, las derrotas en los clásicos contra Pumas, América y Cruz Azul, éste último por goleada (4-0), ganaron peso negativamente.

El Turco entonces se notó más irónico y a la defensiva. Levantaba la voz, porque argumentaba que sus números no eran valorados por los especialistas.

Salió a la luz el problema con Paul Aguilar y no tuvo más remedio que hacerse a un costado. Para estas horas, ya tiene preparado el viaje de regreso a Argentina.

AMÉRICA

  • Temporadas en Primera División: 92
  • Temporadas en Segunda División: 0
  • Liguillas por el título: 48
  • Finales por el título: 15 (1970-71, 1971-72, 1975-76, 1983-84, 1984-85, PRODE 1985, 1987-88, 1988-89, 1990-91, Verano 2002, Clausura 2005, Clausura 2007, Clausura 2013, Apertura 2013 y Apertura 2014).
  • Superlideratos: 15 (1965-66, 1970-71, 1975-76, 1977-78, 1979-80, 1982-83, 1983-84, 1987-88, 1989-90, Verano 1997, Verano 2001, Apertura 2002, Apertura 2005, Apertura 2013 y Apertura 2014)
  • Descensos: 0
  • Ascensos: 0
  • Posición final más repetida: 1° (15 veces)

Ricardo Ferretti

Creyente del orden y la ética, el brasileño es hombre de riesgos y ganador; le dicen Tuca desde niño porque fue   su primera palabra dicha

La primera palabra que pronunció Ricardo Ferretti de pequeño fue “tuca”, por eso su madre la tomó como apodo. Nació en la cálida Río de Janeiro, el mismo año (1954) que Pumas,  equipo al que considera su casa y con el que fue multicampeón, se fundó como profesional.

Desde siempre tuvo un carácter fuerte. Quiso ser militar, pero no se le dio. Mas conservó la suficiente energía para llegar al futbol. Tuca no dormía por las noches, porque prefería jugar en la playa cuando no hacía tanto calor. A veces, también, se quedaba viendo partidos por el televisor.

914 partidos dirigidos acumula Ricardo Ferretti en el futbol mexicano

Su primera oportunidad llegó a los 12 años, con el Botafogo que entonces dirigía Mario Jorge Zagallo. Lo rodeaban figuras como Jairzinho, Brito, Paulo César, Roberto y Gerson, su ídolo, que habían sido campeones del mundo en México 1970.

Aunque jugó algunos partidos, prefirió buscar mejor suerte. De ahí que pasara primero al Vasco da Gama y luego al Bonsucesso, con el que lograría provocar el interés del Flamengo.

Aceptar la oferta del Mengão implicaba pasar por alto la rivalidad que existía con el Botafogo. Por ello, aunque su padre Victorino le pedía recapacitar y vestir los colores rojinegros, Tuca Ferretti decidió irse al Atlas.

3 títulos de Liga, con Chivas, Pumas y Tigres

Por entonces los Zorros ya enfrentaban problemas administrativos, principalmente en cuanto al pago de sueldos. Tuca tuvo que adaptarse, o al menos lo intentó, no obstante que el equipo perdiera la categoría.

Con el descenso, los jugadores extranjeros del Atlas quedaron libres. Fue así que Miguel Mejía Barón, en ese tiempo directivo de Pumas, pidió conseguir su traspaso.

A Ferretti le quedaba poco dinero. Una vez quiso regresar a Brasil, pero no le alcanzó para el boleto. Durmió dos noches sobre avenida Reforma.

100 encuentros de liguilla como entrenador

Ya bajo las órdenes de Bora Milutinovic, las cosas cambiaron. Se encontró con un plantel que lideraban Cabinho, Juan José Muñante y un jovencito de nombre Hugo Sánchez.

En la Temporada 1978-79, Tuca disputó su primera final contra Cruz Azul, pero la perdió 2-0. Su labor parecía ser secundaria, la mayoría de las veces detrás de los delanteros, mas terminó anotando 109 goles hasta 1985, cuando se fue a Coyotes Neza.

Con el cuadro de la UNAM conquistó dos títulos de liga (Temporadas 1980-81 y 1990-91), una Copa Interamericana (1981) y dos Campeones de la Concacaf (1980 y 1982).

109 goles marcó como jugador del Club Universidad

Finalmente, después del retiro (1991), Tuca se hizo técnico. Empezó con Universidad, mas ganó su primer trofeo con Chivas en el Verano 97, precisamente ante el Toros Neza de Mohamed.

Regresó a Pumas y los llevó al título (Clausura 2009). Ya salió campeón con Tigres (Apertura 2011) y quiere volverlo a hacer.

El de más continuidad

Cuando Tigres pierde un partido, el técnico Ricardo Ferretti acostumbra enfrentar cámaras y micrófonos. Asume la responsabilidad del resultado y deja que sus jugadores, ya de por sí cansados, tengan tiempo para hacer autocrítica.

Si sucede lo contrario, entonces Tuca es de los primeros que se sube al camión y recoge sus cosas, para ir a casa. Quien habla en ese momento es por lo general uno de sus hombres de confianza, o bien, el que tuvo mejor rendimiento.

Su manera de ser no le permite faltarle al respeto a los rivales. Aunque acumula 100 partidos en liguilla y 914 en la Primera División, Ferretti respeta el trabajo de sus colegas.

Ya perdió tres finales (con Tigres, Pumas y Chivas) y aun así, como señala cada vez que puede, sigue tomando riesgos como le pide a sus futbolistas.

La gente lo recuerda principalmente como un símbolo de Pumas, pero lo cierto es que Ferretti ha dejado huella también en otros equipos, como Toluca y Tigres.

Es el único entrenador que puede presumir de iniciar y terminar torneos completos, sin ser cesado. Al menos para los siguientes días, Tuca ya tiene el ofrecimiento de renovar y seguir al frente del cuadro regiomontano.

TIGRES

  • Temporadas en Primera División: 58
  • Temporadas en Segunda División: 7
  • Temporadas en Primera A: 2
  • Liguillas por el título: 24
  • Mayor goleada conseguida:

En torneos cortos: Tigres 8-0 Puebla (Copa MX Clausura 2014)

  • Mayor goleada recibida:

 En torneos largos: Atlante 7-0 Tigres (1979-80)

 En torneos cortos: Toluca 7-0 Tigres (Apertura 2006).

  • Mejor puesto en la liga:
  • En torneos largos: segundo lugar (1978-79).
  •  En torneos cortos: 1° (Invierno 2001, Apertura 2003, Clausura 2011, Clausura 2013).