Gobernadores presos

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Pascal Beltrán del Río 06/05/2014 01:24
Gobernadores presos

El próximo sábado 24 se cumplirán trece años de que fuera detenido el exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid.

Llevaba más de dos años prófugo cuando fue identificado por autoridades policiacas y militares en un retén cerca de Cancún.

Me tocó verlo, físicamente deshecho, en un corredor del penal federal hoy conocido como El Altiplano, estando él sujeto allí a proceso por narcotráfico y en el momento en que yo salía de una entrevista con el líder guerrillero Jacobo Silva Nogales, alias Comandante Antonio.

Villanueva fue liberado en junio de 2007, pero inmediatamente reaprehendido a fin de ser sometido a un proceso de extradición a Estados Unidos, a donde fue enviado en mayo de 2010.

En junio del año pasado, un juez de Nueva York condenó al exmandatario estatal a 131 meses de prisión (casi once años), luego de que se declaró culpable de conspirar para lavar varios millones de dólares que le pagó el cártel de Juárez.

Mario Villanueva es el funcionario mexicano de más alto nivel en haber sido juzgado y sentenciado en Estados Unidos.

El hoy prisionero número 04252-748 está encarcelado en el Centro Correccional del Noreste de Ohio, en Youngstown, con fecha de liberación fijada para el 10 de noviembre de 2019, cuando tenga 71 años de edad.

Desde la detención de Villanueva, en 2001, han pasado por los palacios de gobierno de las 32 entidades federativas del país no menos de cien mandatarios estatales, entre constitucionales e interinos, de los cuales dos terceras partes ya han entregado el cargo.

Y pese a que sobre muchos de ellos han pesado acusaciones de malos manejos durante su gestión, apenas un puñado ha pisado la cárcel o ha sido sujeto a un proceso penal.

Tres de ellos, por cierto, en el último año: el tabasqueño Andrés Granier Melo, el michoacano Jesús Reyna García y el aguascalentense Luis Armando Reynoso Femat.

Contra Granier y Reynoso hay acusaciones de malos manejos de recursos públicos, mientras que Reyna se encuentra bajo arraigo mientras se investiga si protegió al grupo criminal de Los Caballeros Templarios.

El tabasqueño está siendo procesado por lavado de dinero y defraudación fiscal, delitos en el fuero federal, aunque se le sigue investigando por su presunta participación en un desvío de dos mil 608 millones de pesos en 2012.

Además de Granier también fue detenido el extesorero del estado, José Manuel Sáiz Pineda, a quien se señala por el crecimiento exorbitante de la deuda estatal, además de otras causas; y está prófugo el exsecretario de Salud, Luis Felipe Graham, acusado de desviar 600 millones de pesos.

Por su parte, Reyna fue conducido al DF minutos después de que concluyera su participación en un acto público, el pasado 5 de abril. Durante el mes que lleva arraigado se dio a conocer un video donde aparece al lado de Servando Gómez, La Tuta, líder de los Templarios.

La PGR tiene menos de diez días para fincarle cargos. Un funcionario federal me dijo anoche que el michoacano será consignado en breve.

El caso más reciente de un gobernador detenido es el de Reynoso, quien fue detenido el viernes pasado cuando salía de una corrida de toros. La Procuraduría estatal lo acusa de peculado, por la venta ilegal de terrenos del Instituto de Vivienda de Aguascalientes, cuyo valor se calcula en 26 millones de pesos.

Antes, había sido indiciado por la compra, aparentemente simulada, de un tomógrafo con valor de 13.5 millones de pesos.

El hombre que gobernó Aguascalientes de 2004 a 2010 —y se peleó abiertamente con el PAN, partido que lo llevó al poder—, había evitado ir a prisión gracias a un amparo.

En los 12 años que Acción Nacional tuvo la Presidencia de la República, sólo fueron procesados dos gobernadores, si no contamos el caso de Villanueva. Éstos fueron el chiapaneco Pablo Salazar, quien estuvo encarcelado durante 17 meses, entre junio de 2011 y noviembre de 2012, acusado por un presunto desvío de recursos para la reconstrucción de los daños ocasionados por el huracán Stan y otros cargos.

En su caso se sospechó que el encarcelamiento tuvo que ver con la rivalidad con su sucesor, Juan Sabines. A punto de dejar éste la gubernatura, los cargos contra Salazar fueron retirados.

Asimismo, el 24 de mayo de 2012 fue detenido en Monterrey el exgobernador de Baja California Sur, Narciso Agúndez, acusado de peculado. Ya había sido inhabilitado, unos meses antes, por la venta de unos terrenos en Los Cabos, que causó un presunto quebranto de 27 millones de pesos.

El mes pasado, Agúndez fue absuelto del delito de peculado, por lo cual estuvo preso durante 203 días. En su cuenta de Facebook, el gobernador escribió que estuvo preso por “injusticias legales” y se dijo listo para buscar la alcaldía de Los Cabos.

Contra otros dos gobernadores, el tamaulipeco Tomás Yarrington Ruvalcaba y el coahuilense Jorge Juan Torres López —mandatario interino que sustituyó a Humberto Moreira—, hay acusaciones pendientes, e incluso se les considera prófugos en Estados Unidos.

Contra el resto de los exgobernadores no hay absolutamente nada. Por eso llama tanto la atención cuando a alguno de ellos lo alcanza la justicia, como si pasara un cometa.

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