Un nuevo rey

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Max Cortázar 03/06/2014 02:37
Un nuevo rey

Juan Carlos I de Borbón y Borbón-Dos Sicilias fue rey de España desde 1975 hasta el día de ayer, en el que con un sorpresivo anuncio dejó el trono a su hijo Felipe para que se hiciera cargo de la histórica dinastía de Borbón y todos los asuntos políticos y económicos que de ella derivan.

Fue tras la muerte de Franco en 1975, una época por demás oscura para España, cuando el entonces príncipe Juan Carlos fue nombrado rey de este país, trayendo consigo una época de democratización y esperanza no sólo para la corona, sino para todos los españoles que dejaban atrás una dictadura que había arrasado con su historia, patrimonio y familia.

En ese entonces, Juan Carlos impulsó una reforma política en 1977 con una amplia visión de futuro en la que renunciaba a la mayor parte de los poderes heredados de la dictadura, para contar con sólo algunos poderes simbólicos que supo aprovechar numerosas veces para lograr contar con la alta aprobación de los españoles.

Aun con la monarquía fuera de todo asunto político del país, el rey Juan Carlos logró evitar momentos de incertidumbre e inestabilidad en España al detener un presumible golpe de Estado en 1981 por parte del Ejército español, consolidando la monarquía y también su aceptación en España.

No podemos negar que con Juan Carlos, España vivió una de sus épocas más prósperas en términos políticos; la monarquía logró darle al país estabilidad en todos los sentidos. Así la corona española, distinta a sus pares de otro país, trabajó junto con la presidencia para estrechar relaciones diplomáticas y económicas, así como su adherencia a la Unión Europea. Con Juan Carlos, la política española adquirió nuevos significados y altura.

Sin embargo, el siglo XXI ha sido despiadado con dicho, y durante la última década España ha caído en una espiral de crisis económicas y políticas a las que se suman los malos y difíciles momentos por los que ha atravesado la Casa Real. Las deudas han crecido y también lo ha hecho el desempleo; con ello, la aprobación del rey ha caído como nunca en la historia y con los números a la baja, Juan Carlos ha decidido abdicar.

Con esta dimisión se da fin a un reinado de 39 años en los que hubo buenas y malas para los españoles. Hoy, Juan Carlos quiere darle a la corona de su país un cambio generacional, una “sangre nueva” que pueda sacar adelante al país como él lo hizo con sus buenas decisiones y en sus buenos tiempos.

Ahora será tarea de Felipe, quien asumirá el control de la dinastía de Borbón, retomar el rumbo que hasta hace unos años España se trazaba. Será ahora su misión, con la juventud y carisma que representa, llegar con aires renovados y buscar, junto con el gobierno español, nuevas respuestas a los problemas que enfrentan las familias que gobierna. Tal vez es lo que necesitaba España.

                *Diputado del PAN

                max.cortazar@gmail.com

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