Sola contra el poder
El título original de esta película deja poco espacio para una traducción textual o conservarlo del original. Miss Sloane Estados Unidos, 2016 dirigida por el británico John Madden y primer guión cinematográfico de Jonathan Perera, en México se titula Sola contra el ...
El título original de esta película deja poco espacio para una traducción textual o conservarlo del original. Miss Sloane (Estados Unidos, 2016) dirigida por el británico John Madden y primer guión cinematográfico de Jonathan Perera, en México se titula Sola contra el poder. No está mal.
Madden tiene una trayectoria dispareja con algunas buenas películas comerciales y otras totalmente olvidables. De lo que le conozco desecharía La mandolina del capitán Corelli, de 2001, que tiene en los protagónicos una pareja carente por completo de química: Penélope Cruz y Nicolas Cage.
Entre lo rescatable está Shakespeare enamorado, con siete premios Oscar, The Debt, que aquí se tituló Al filo de la mentira, El exótico hotel Marigold (sólo la primera), La señora Brown y La prueba.
Sola contra el poder es un thriller político de suspenso que tampoco es su mejor momento, pero al que salva la interpretación de Jessica Chastain, que hace un trabajo excepcional como la feroz ejecutiva de un lobby o grupo de cabildeo que está en pugna con la parte contraria para que no se apruebe una ley que permitiría el uso de armas. Cuando la película se inicia, ella es sometida a un mordaz interrogatorio por parte de un senador (John Lithgow). Se le acusa de malas prácticas para conseguir el voto a favor de uno de sus clientes. Mientras espera la deliberación, su abogado la trata con rudeza y le advierte que acabará en la cárcel. Ahí se inicia uno de varios flashbacks que irán explicando cómo Sloane llegó a encontrarse en esa posición.
Chastain se adueña de la película, casi se dirige sola como Elizabeth Sloane, una astuta estratega con un pasado turbio en la política, que no duda en pasar sobre quien sea y lo que sea para alcanzar sus propósitos. El personaje es de una enorme riqueza y permite el lucimiento de una buena actriz como Chastain, pues Sloane es dura, fría, muy segura, inflexible, parece no necesitar de nadie, es adicta a pastillas, padece insomnio y no se achica ante nada.
Entregada a su trabajo, tiene altos ingresos. Como lo va develando la trama, su muy personal código de ética es de hierro y contrasta con una aparente falta de escrúpulos; tiene una impresionante velocidad en sus respuestas y considera que el lobbista debe siempre adelantarse a la respuesta de su contraparte. Usa a las personas, nada la detiene.
Esas mismas características la convierten en un personaje que resulta chocante para los que la rodean y para uno mismo como espectador. El guión de Perera tiene algunos baches y se perciben dificultades para sostener el suspenso. Es sin duda la propia Jessica Chastain en una de sus mejores interpretaciones, pero no una de sus mejores películas, la que va llevándonos por la trama de manera engañosa por los recovecos de esta férrea mujer.
En el desenlace se desencadenan una serie de giros de tuerca que, aunque un poco forzados, permiten encontrar un sentido al lado oscuro de la protagonista. Los personajes secundarios están desaprovechados.
Si quiere ver un buen trabajo actoral, es muy recomendable.
