9 meses… ¡de condena!
Derivada del pasado Tour de Cine Francés llega por fin a su estreno comercial, este viernes 15, la cinta 9 meses…¡de condena! 9 mois ferme, Francia, 2013, coescrita, dirigida y protagonizada por Albert Dupontel, a quien vimos hace poco en Una visita inoportuna, al lado ...
Derivada del pasado Tour de Cine Francés llega por fin a su estreno comercial, este viernes 15, la cinta 9 meses…¡de condena! (9 mois ferme, Francia, 2013), coescrita, dirigida y protagonizada por Albert Dupontel, a quien vimos hace poco en Una visita inoportuna, al lado de Jean Dujardin, en donde el primero interpretaba al cáncer que visitaba al atormentado personaje de Dujardin.
La historia es el punto débil de 9 meses…¡de condena! Aunque con momentos hilarantes que me llevan a pensar que Hollywood no tardará mucho en refritear esta cinta, el guion tiene serios problemas para sostenerse. Aquí recupero algunos comentarios de este espacio en su paso por el Tour de Cine Francés.
9 meses… ¡de condena! descansa sobre una premisa débil. Ariane es una exitosa jueza en sus 40. Se jacta de su independencia y de no necesitar meterse en problemas sentimentales. No quiere ni pensar en tener una pareja, su mundo es su trabajo y, además, está a punto de ser promovida. Es seria, callada, responsable, con una reputación impecable, y muy poco sociable. La actriz francesa Sandrine Kiberlain da vida a Ariane, y algunos buenos momentos de la película se le deben a ella. Es una actriz con vena para la comedia, no es una belleza, pero sí tiene un rostro agradable con cierta expresión de confusión que sabe explotar bien. En ella Ariane luce como una mujer en perfecto control de su vida, hasta que…
Una noche de año nuevo la estricta jueza está trabajando en su oficina, cuando sus compañeros llegan a sonsacarla para que se una a la fiesta que se ha organizado entre los empleados, a los que prácticamente no conoce. De mala gana Ariane se une al grupo.
Seis meses después, sí, seis meses, empieza a extrañarse porque “no tiene su periodo” y decide visitar a un médico que le dice que está embarazada. Entiendo dos, a lo mucho tres, ¿pero seis?, éste es un detalle que se le fue a los escritores y al propio Dupontel. Ariane hace cuentas y descubre que esa noche de Año Nuevo algo más pasó, que ella no recuerda en absoluto. Si “compramos” la premisa podemos disfrutar de un rato divertido, si nos ponemos exigentes la película corre el riesgo de caerse.
El arranque de la película es aceptable. En un tono de comedia negra con buen ritmo en su primera media hora, nos enteramos de las sospechas de Ariane en torno a quién puede ser el padre de su hijo, y tras una divertidísima observación de sus movimientos registrados por las cámaras de seguridad en esa noche de año nuevo, confirma que el responsable es Bob Nolan (Dupontel), un peligroso criminal conocido como “el globófago”, quien ha sido acusado de irrumpir en la casa de un anciano al que atacó, mutiló y, finalmente, se comió sus ojos. La recreación de esa noche fatal en un estilo casi tarantinesco es muy cómica.
El problema de 9 meses… ¡de condena! es que es una película que se compone de buenos momentos, pero cuyo disparejo ritmo no le da continuidad para ligar una secuencia con otra en el ánimo del espectador. Con cameos como el de Terry Gilliam, Jean Dujardin, Gaspar Noé, estos momentos resultan, por sí mismos, muy divertidos, pero no acaban de integrarse.
Albert Dupontel desperdició una propuesta atractiva como es la muy poco probable relación entre una jueza cuarentona, segura de sí misma, recta e independiente, con un criminal de quinta medio chiflado, pero que se antoja viable, en efecto, tras una noche de copas. Entretiene.
