En lo que sí vamos ganando los neoliberales
En la práctica, después de ver que algunas recetas neoliberales sí funcionan, los populistas dicen que, de ganar, seguirían con algunas de ellas

Leo Zuckermann
Juegos de poder
Si los pronósticos se hacen realidad, el domingo que viene, López Obrador se convertirá en el próximo Presidente de México. Esto significará la derrota del discurso a favor de la modernización del país, vía su apertura al mundo, y reformas estructurales orientadas hacia el mercado. Para bien y para mal, este proyecto se le ha puesto la etiqueta de “neoliberal”. El que escribe estas líneas nunca ha ocultado su preferencia ideológica a favor de este proyecto. Aunque esta palabrita esté desgastada y desprestigiada, sigo considerándome como “neoliberal”.
Tan denigrada está la etiqueta, que muchos neoliberales reniegan de ella. El más neoliberal de todos los candidatos que aparecerán el domingo en la boleta es Meade. Sin embargo, en la entrevista en Tercer Grado se rehusó a considerarse como tal. Lo peor es que ni siquiera quiso defender dicha ideología. Ahí me di cuenta que los neoliberales habíamos perdido la batalla discursiva en esta elección. El otro bando, el nacionalista revolucionario o populista, para ser justos en lo de las etiquetas desprestigiadas, ha triunfado de cara al electorado. Todo indica que, con López Obrador a la cabeza, van a ganar la elección presidencial.
La pregunta es cómo van a gobernar. ¿De verdad van a echar para atrás varios de los cambios implementados durante la época neoliberal que comenzó con el presidente De la Madrid en 1982?
En su más reciente libro, 2018. La salida: Decadencia y renacimiento de México, López Obrador argumenta que todas las penurias en México empezaron, precisamente ese año, con el inicio del modelo neoliberal al que también llama como “neoporfirista”. Si ése es su diagnóstico, pues la receta es relativamente sencilla: Echar para atrás las políticas públicas neoliberales.
Pero la cosa no es así de simple. En la práctica, después de ver que algunas recetas neoliberales sí funcionan, los populistas dicen que, de ganar, seguirían con algunas de ellas. Destacan, en particular, tres.
Primera: El libre comercio. En los años ochenta, la izquierda nacionalista no estaba de acuerdo con esta política. Por el contrario, creían en el proteccionismo comercial. Les parecía una barbaridad que México se abriera al mundo bajando las barreras arancelarias y no arancelarias, primero entrando al GATT (hoy la OMC), luego negociando un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Pensaban que sería la debacle de la economía mexicana. Que las empresas nacionales no iban a poder competir con las de otros países y quebrarían.
Se equivocaron. México se ha convertido en la única potencia exportadora de América Latina. El motor externo es el que mejor funciona de nuestra economía. Es por eso que los populistas de hoy están a favor de seguir por el camino del libre comercio. No quieren retirarse del TLCAN. Por el contrario, se muestran a favor de seguir renegociándolo. Son, eso sí, proteccionistas en dos sectores: Agricultura y energía. La pregunta es si van a poder protegerlos sin poner en peligro el libre comercio en todos los demás. Pero no hay duda que, en principio, están a favor del libre comercio.
Segundo: La autonomía del banco central. De a tiro por piedra, AMLO dice que la respetará. Y es que la estabilidad macroeconómica del país depende en buena medida de las decisiones que tome la mejor institución del sector público mexicano, que es el Banco de México. Cualquier intento del nuevo Presidente de vulnerar la autonomía de Banxico será recibida muy mal por los mercados nacionales e internacionales. Esto lo entienden los populistas y, aunque no les guste la idea de una autoridad monetaria autónoma, creo que la respetarán. Punto a favor para los neoliberales.
Finalmente, está el tema de la disciplina fiscal. Esto nunca les gustó a los populistas de antaño. Lo suyo era gastar generando enormes déficits en las finanzas públicas. Eso produjo endeudamientos gigantescos que terminaron en grandes crisis económicas. Por lo menos en el discurso, AMLO dice que, de ganar, no subirá los impuestos ni contratará más deuda. Eso, en lo personal, me encanta porque nos da la razón a los neoliberales.
Libre comercio, autonomía del banco central y finanzas públicas equilibradas. Tres elementos centrales del pensamiento neoliberal que, por lo menos discursivamente, AMLO promete sostener. Vamos a ver si efectivamente lo cumple. Pero, por lo pronto, algo hemos ganado los neoliberales estos años: Los populistas se han dado cuenta que no todas las recetas estaban mal.
Twitter: @leozuckermann