CÉSAR CHÁVEZ

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La Critica 12/05/2014 00:00
CÉSAR CHÁVEZ

Por Alonso Díaz De La Vega

Si César Chávez (2014) conmueve e inspira, se debe a su visión simplista y maniquea. Más un recuento curricular de los triunfos del proverbial activista que una exploración crítica de su personalidad y carácter, Diego Luna nos ofrece un retrato acrítico de un santo, y no la turbulenta vida de un hombre que, si logró importantes cambios en las políticas laborales de los campos de California, careció de la visión y la humildad para mantenerlos y expandirlos. El Chávez real fue un héroe trágico, un organizador consumido por el poder y el mesianismo mexicano; el de Luna es un héroe a secas.

Desde el didáctico inicio de la cinta, cuando César Chávez (Michael Peña) narra su biografía a un entrevistador de la BBC, Luna nos presenta una figura de recio talante y sabiduría suprema. Cuando introduce imágenes reales del sindicato United Farm Workers en huelga, Luna nos asegura que si bien su cinta es una obra de ficción, la historia que cuenta es un hecho y, por tanto, incuestionablemente real. Sin embargo, la falta de matices no sólo en Chávez, sino en sus aliados y detractores, no muestra un universo complejo, como la realidad, sino una parábola relatada por el más fiel de los prosélitos.

Aunque Luna se salva de combatir la xenofobia con ella misma al introducir simpatizantes estadunidenses, el bonachón retrato de Robert Kennedy (Jack Holmes) apunta, de nuevo, a la apoteosis de los fieles, mientras el antagonista, Bogdanovich (John Malkovich), representa la satanización de los contrarios a Chávez. Con una visión tan supersticiosa como la del fanático religioso, Diego Luna divide al mundo en bien y mal, sin suponer, como los grandes teólogos, que ambos conviven en todos los hombres. Por esto, su César Chávez pertenece al pensamiento que diviniza a los líderes y se contiene de la identificación con sus opositores. Luna ejerce una visión dictatorial según la cual se está con el protagonista o contra él, igual que el verdadero Chávez, y limita el ejercicio crítico.

El mensaje del gran sindicalista, expresado por el personaje mismo cuando dice que “debemos dejar de actuar como víctimas”, es prudente y virtuoso, pero la construcción de Luna obedece a la máscara con la que Chávez habló y no al rostro del hombre que, a pesar de sus triunfos, fracasó.

Dirige:

Diego Luna.

Actúan:

Michael Peña, John Malkovich, Rosario Dawson.

@diazdelavega1

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