LOS SABORES DEL PALACIO

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La Critica 06/05/2014 02:15
LOS SABORES DEL PALACIO

Por Alonso Díaz De La Vega

La primera imagen que el director Christian Vincent nos brinda de Hortense Laborie (Catherine Frot) en Los sabores del palacio (Les saveurs du palais, 2012) es enigmática. Exiliada en la cocina de un centro de estudios científicos en la Antártida, a Catherine la distinguen la discreción y la esquivez, sobre todo al hablar de su pasado. Huye de algo. Sin embargo, Vincent nunca nos muestra un episodio en la vida de esta mujer que justifique la evasión. Al contrario, su vida como chef del presidente francés (Jean d’Ormesson) abundó en momentos de apasionada comunión entre ambos. No puede ser sino el sueño de un chef tradicionalista el encontrarse con un hombre que le pide ayuda para “redescubrir los sabores de las cosas”.

Para Catherine y el presidente, basados en Danièle Delpeuch y François Mitterrand, la comida es, más que tradición, asunto de Estado. Vincent comparte esta percepción mediante exquisitas tomas de los alimentos, cuyos sonidos crocantes y vaho cálido desprenden la voz de un elevado placer. La vida no sólo es sueño; sabe a él. Pero si sólo las ocasionales muestras de envidia y machismo de los demás chefs del Palacio del Elíseo interrumpen esta utopía gastronómica, es difícil entender las razones de la protagonista para renunciar y fugarse. Debido a la falta de énfasis en los conflictos de Catherine, la cinta la termina mostrando como frívola. Vincent podría defenderse arguyendo que muestra la versión de los hechos del personaje, en negación de un amorío con el Presidente, pero carece de la pericia de Claire Denis, que ha explorado esa subjetividad negligente en Materia blanca (White Material, 2009) y Los bastardos (Les Salauds, 2013) exitosamente.

La falta de seriedad en la selección musical, abundante en los pizzicatos de la comedia romántica, también debilita la apreciación de este filme como solemne. Aunque Vincent intenta remitirnos a la risa, los desequilibrios de tono sólo generan confusión. Su mala dirección termina por rebajar la deserción de su protagonista a berrinche. No parece una rebelión contra el machismo lo que presenciamos, sino una rabieta inexplicable. Los sabores del palacio es una colección de viñetas incoherentes que no pintan un carácter individual o colectivo, como las de Federico Fellini, sino que esconden la anécdota.

Dirige:

Christian Vincent

Actúan:

Catherine Frot, Arthur Dupont, Jean d’Ormesson e Hippolyte Girardot.

@diazdelavega1

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