¿Embajadores en México y en Washington? Después de junio... quizás

La inminencia de las campañas presidenciales y la súbita emergencia del tema cubano son prioridades para el gobierno de Barack Obama.

La designación del próximo embajador de México en Estados Unidos depende en cierta forma del perfil del representante que el gobierno de Barack Obama envíe a México para sustituir al embajador Earl Anthony Wayne.

La atención actual del gobierno estadunidense está en el proceso de normalización de relaciones con Cuba, que bien podría coronarse a fines de mayo cuando vence el plazo para que haya objeciones a eliminar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Eso permitirá la designación de embajadores en Washington y La Habana, y probablemente destrabar el proceso de nombrar a un embajador en México.

De cualquier manera, Wayne cumplirá el 12 de septiembre cuatro años en un cargo que normalmente es de tres, amén de llegar a la edad reglamentaria de retiro de 65 años en las próximas semanas. Y no hay un sucesor a la vista.

Pero la característica del sucesor bien podría definir a su vez el perfil de la persona que tome el lugar que dejó vacante Eduardo Medina Mora cuando fue designado ministro de la Suprema Corte de Justicia el 17 de marzo pasado. Desde entonces, el despacho de embajador de México en Washington es ocupado por un encargado de negocios.

Una fuente enterada consideró que la designación mexicana no ocurrirá antes de junio próximo y que dependerá en buena medida de qué tipo de embajador se desee enviar para los últimos meses del gobierno de Obama y del cambio de gobierno en Estados Unidos.

El tema es complicado.

En Estados Unidos la situación política no ayuda. La inminencia de las campañas presidenciales y la súbita emergencia del tema cubano en la relación política son prioridades para el gobierno Obama.

Pero al mismo tiempo es un problema. El senador a cargo del subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental es Marco Rubio, un cubano-estadunidense anticastrista que aspira a la candidatura presidencial republicana.

En septiembre del año pasado se anunció la nominación de Maria Echaveste, una abogada méxico-estadunidense  que entre otras cosas colaboró con Hillary Rodham Clinton durante su periodo como secretaria de Estado.

Pero al llegar el fin de año y agotarse el plazo legal para que la designación fuera aprobada por el Congreso estadunidense, Echaveste no había sido aprobada.

Echaveste retiró su candidatura a fines de enero, ante los probablemente serios problemas que habría encontrado en un Senado controlado por el opositor Partido Republicano.

La situación no ha mejorado. Hasta septiembre del año pasado una de las candidatas importantes era Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para América Latina, pero ahora encabeza las negociaciones para la normalización de relaciones con Cuba y tiene las manos llenas.

Otro nombre mencionado, entonces, fue el de Alan Bersin, exzar de la frontera y familiar con los problemas de México. Pero se ignora si la decisión irá por ese lado.

El embajador Wayne cumple o cumplió ya 65 años, la edad de retiro en el Servicio Exterior estadunidense, y cumplirá cuatro años al frente de la misión el 12 de septiembre de 2015.

En el caso de México hay varias versiones respecto a quién será el próximo embajador y se manejan diversos nombres.

Entre los nombres en la presunta lista, se encuentran los subsecretarios Juan Manuel Gómez Robledo y Sergio Alcocer. La especialidad del primero son organismos multilaterales y derechos humanos. El segundo está a cargo de la subsecretaría para América del Norte.

Un personaje que ha sido repetidamente mencionado es Gerónimo Gutiérrez, actual director del Banco Norteamericano de Desarrollo (NADBANK).

Igualmente, se han mencionado, aunque aparentemente ya están fuera de competencia, al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y a Javier Treviño, subsecretario de Educación Pública.

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