Frentes Políticos
I.Historias de responsabilidad. Mientras hay funcionarios del gobierno federal que le quedan a deber a las poblaciones colapsadas por los ciclones Ingrid y Manuel, que azotaron dos terceras partes del país, el presidente Enrique Peña Nieto no ha descansado. Se le ha ...
I. Historias de responsabilidad. Mientras hay funcionarios del gobierno federal que le quedan a deber a las poblaciones colapsadas por los ciclones Ingrid y Manuel, que azotaron dos terceras partes del país, el presidente Enrique Peña Nieto no ha descansado. Se le ha visto en los sitios del desastre, coordinando la ayuda y detectando las carencias en los territorios afectados. Ayer visitó la comunidad de El Arenal del Centro, en el municipio de Benito Juárez, en Guerrero, y Coyuca de Benítez, como parte de su gira de trabajo y supervisión. Ejemplo de buen gobierno, pues a pesar de estar convaleciente, como lo demuestra la herida que tiene en la parte inferior del cuello, no evade sus responsabilidades.
II. Cosas que pasan en cualquier parte del mundo… pero, ¿siempre en Acapulco? Hace unos meses, cuando en Coyuca de Benítez un grupo de criminales asaltó y violó a turistas españolas, Luis Walton Aburto, el edil acapulqueño, declaró que ésas eran cosas que pasaban en cualquier parte del mundo. Y sí, también los fenómenos naturales tienen esa peculiaridad. “Nunca pensamos que Ingrid y Manuel fueran de esa magnitud”, admitió después de que miles de porteños vieran inundadas sus casas y dañadas sus pertenencias. Lo malo es que van dos veces que le sucede a Acapulco. Walton, por cierto, está en la lista de desaparecidos… No se apareció por ningún lado en la contingencia ni tampoco estuvo en las giras del Presidente por las colonias afectadas. Al alcalde sólo se le ve en los espectaculares con los que tapizó la ciudad.
III. Cuando los damnificados se convierten en espacios publicitarios. Pueblos completos en la Costa Grande de Guerrero casi desaparecen por las lluvias y la Sedesol envió a Coyuca de Benítez, no despensas ni víveres, sino gorras y playeras de la Cruzada Nacional contra el Hambre. Candelario García, funcionario municipal, repartía artículos con la leyenda “Sin Hambre” a quienes precisamente tienen hambre. Rosario Robles vuelve a tropezar. ¿No que barriga llena y corazón contento?, según dijo. Qué pena de funcionarios. Cuando no están de pachanga en el extranjero, dándose vida de jeques, son incapaces de cumplir su palabra. ¿La ayuda también debe ser de mentiritas?
IV. Estirando la liga. Claudio X. González, presidente de la asociación Mexicanos Primero, tiene una sospecha. Que los integrantes de la CNTE no se irán pronto de la Ciudad de México. Ante ello, demandó la urgente aplicación de las recientes leyes secundarias aprobadas, entre las que se plantea el despido de profesores después de tres días de ausencia injustificada. Exigió a la SEP y a los gobernadores de las entidades afectadas por el paro magisterial de 27 días hábiles que cumplan con la ley. Ayer los “profes” volvieron a hacer de las suyas con absoluta impunidad al protestar frente a las embajadas de EU, España y Francia.
V. Los divididos. De por sí fraccionados, los perredistas se muestran de cuerpo entero. Ante los suyos, Jesús Zambrano, líder del partido, bromeó: espero que esto sí lo hayan consensuado, dijo, y las carcajadas surgieron. Sólo Aleida Alavez, vicepresidenta en San Lázaro y líder de los perredistas radicales, permaneció sería. El chascarrillo hizo referencia a la inconformidad que suscribieron 49 legisladores del grupo parlamentario por la iniciativa de reforma política que presentó el dirigente del partido. Hay pleito entre Zambrano y Miguel Barbosa.
VI. Para corajes, aquí. Otra buena ocasión para analizar qué hace mal la justicia mexicana es el más reciente triunfo de Elba Esther Gordillo y sus abogados. Sí, adivinó: deficiencias en la integración de la averiguación previa. Un tribunal de amparo concedió la protección de la justicia federal a la ex líder del SNTE contra la formal prisión que le fue decretada por delincuencia organizada y lavado de dinero. Esto no implica su inmediata libertad. Sin embargo, muestra lo endeble que está el caso sobre el escritorio. Recuérdelo, sólo investigaron dos de las 89 cuentas que manejaba.
