Días de reflexión
Los mexicanos estamos en la boca de millones de personas en el mundo sólo por las cosas malas que ocurren en nuestro país y que en las últimas fechas se han acentuado, lo cual hace que las acciones, digamos “buenas”, que también existen, pasen desapercibidas.
Los políticos y varios dirigentes del sector privado deberían utilizar estos días de asueto, entre obligatorio y no, para hacer un alto en el camino y verse en el espejo de la realidad y no de los comunicados de prensa que elaboran sus empleados todos los días y que muchas veces provocan el enojo de la población.
Los mexicanos estamos en la boca de millones de personas en el mundo sólo por las cosas malas que ocurren en nuestro país y que en las últimas fechas se han acentuado, lo cual hace que las acciones, digamos “buenas”, que también existen, pasen desapercibidas. Por ejemplo, el crecimiento de la población ocupada.
Mucho de esto es el resultado de una mala comunicación del gobierno o de tratar de engañar a la gente, y después “el tiro les sale por la culata”. Un ejemplo de ello es lo que está ocurriendo con el exgobernador Tomás Yarrington, uno de los más de 15 exgobernadores que en los últimos diez años, supuestamente, ha perseguido la justicia mexicana por corruptos, quien fue detenido en Florencia, Italia. En las primeras notas informativas se decía que la Procuraduría General de la República (PGR) había jugado un papel importante en su detención. Sin embargo, de inmediato apareció en el periódico digital Breitbart, del miserable Sr. Bannon, uno de los consejeros más importantes del Sr. Trump, que la PGR se estaba adornando, pues había cedido a las autoridades de Estados Unidos la oportunidad y éstas habían participado activamente en su detención.
Pareciera que parte de la información del medio estadunidense era real, pues en una foto del momento de la detención aparece una persona con una chamara que dice ICE y que corresponde a las siglas de la oficina norteamericana de migración y aduanas. Es decir, en la detención participó un policía de ese país y ninguno mexicano.
Poco a poco la PGR está cambiando la versión de su participación en el asunto y, hasta la fecha, no sabemos bien a bien si lo van a extraditar a México o a Estados Unidos, en donde, por cierto, era perseguido por cinco delitos, mientras que México sólo por uno, otro asunto inentendible.
¿Por qué desde el principio no se dice la verdad? Lo único que se genera es la percepción, que muchos tienen, de que en realidad no se persigue de una manera decidida a ningún personaje importante. Por eso digo que estas vacaciones son buenas para detenerse y que vean los errores que están cometiendo.
Hace unos días presenciamos el episodio de la designación de la hoy flamante servidora pública del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi); un proceso que, desde sus inicios, estuvo plagado de errores y soberbia por parte de los funcionarios de Los Pinos, ayudados por parte del Senado. El resultado ya lo estamos observando. Ha sido tan cuestionado su nombramiento, que al presidente del Instituto no le quedó más remedio que darle un área de menor responsabilidad que la que le correspondía. Ojalá en estos días recapaciten sobre el daño que le hicieron al Instituto y sobre la soberbia que manifiestan tan importantes servidores públicos. Si la funcionaria fuera todo lo brillante e inteligente que dicen que es, debería renunciar, por mera congruencia.
Pero no sólo los políticos mienten y se corrompen. En el sector privado “no se cantan mal las rancheras” y el mejor ejemplo es la patraña que montaron en la Federación Mexicana de Futbol, cuando con grandes aspavientos anunciaron que el Mundial de 2026 se realizará en México, Estados Unidos y Canadá y todos felices, hasta que nos enteramos, en la letra chiquita, que de los 80 partidos únicamente vamos a tener diez y, por supuesto, ninguno será de los principales, según se sabe hasta ahora.
Si lo anterior es verdad, ¿por qué se engaña al principio? Nuevamente se demuestra que en la actualidad ni en el futbol respetan a México. Y aquí se quedan tan tranquilos, desconociendo el enojo que tienen no sólo los aficionados a dicho deporte.
Es por eso que digo que ojalá utilicen estos días para recapitular los errores y las mentiras, porque la población ya está harta de ellos.
